¿QUÉ SON EL TZITZIT Y EL TALIT?

El talit (en hebreo טלית; en hebreo sefardí, talet) es un accesorio religioso judío en forma de chal con flecos en sus cuatro esquinas, es utilizado en los servicios religiosos. Su origen reside en el pasaje de la Torá en el que El Eterno habló a Moshé diciendo:


«Habla a los israelitas y diles que ellos y sus descendientes se hagan flecos en los bordes de sus vestidos, y pongan en el fleco de sus vestidos un hilo de púrpura violeta. Tendréis, pues flecos (y serán tzitzit para ustedes) para que, cuando los veáis, os acordéis de todos los preceptos de YHWH. Así los cumpliréis y no seguiréis los caprichos de vuestros corazones y de vuestros ojos, que os han arrastrado a prostituiros. Así os acordaréis de todos mis mandamientos y los cumpliréis, y seréis hombres consagrados a vuestro Di-s.» (Bamidvar/Números: 15: 38-40)

 

Como podemos ver, el mandamiento específicamente ordena poner unos flecos que en hebreo la Torá dice Tzitzit, en unas prendas que ya los israelitas utilizaban, el mandamiento es el uso del Tzitzit, los israelitas no tuvieron que hacer una prenda especial para cumplir con este mandamiento, solo agregar los flecos a lo que ya utilizaban.

Muchas generaciones han pasado, y la manera de vestir ha variado un sin número de ocasiones, pero los Tzitzit se han mantenido como una característica visible de los israelitas a lo largo de las naciones y de los siglos.

El valor numérico de la palabra Tzitzit es 600. Cada fleco consta de ocho hilos y cinco nudos, lo que suma trece. Trece más 600 es igual a 613, el número de mandamientos de la Torá. Así que, al ver los flecos del talit, el judío tiene una representación visual de todos los mandamientos de la Torá.

De lo indicado, podemos decir que el talit tiene dos partes: el manto mismo y los tzitzit o flecos. El manto rodea nuestro cuerpo, y los Tzitzit cuelgan de él. Ellos representan los dos aspectos del Eterno, y su forma de relacionarse con nosotros. El manto representa la esencia de YHWH, que nos supera en extremo y no podemos alcanzarla, por ello el manto nos cubre. Los pequeños flecos que cuelgan de las puntas son sólo una diminuta fracción de Su ser, aquella porción que podemos experimentar.

Para crear una obra de arte, para expresar lo que está dentro de él, el artista tiene que poner toda su concentración, esfuerzo y creatividad en su trabajo. Pero para Di-s, expresarse es exactamente lo contrario, Él se limitó, se contrajo, esa contracción es percibida por el hombre como el tiempo y el espacio, y esto fue para hacer un mundo físico. Di-s no necesitó invertir «esfuerzos» para crear semejante mundo asombroso. El único acto fue «limitarse» para poder crear esta existencia finita.

El talit puede ser largo y amplio, permitiendo a la persona que se envuelva en él o cubrirse la cabeza si desea apartarse totalmente del mundo mientras comulga con el Eterno. Puede ser simplemente un «manto de oración» corto y angosto. Cuando el Israelita se cubre con él, debe cuidar siempre que el ribete superior quede afuera porque el talit es un manto que no debe colocarse al revés. Para el israelita, esta prenda es el ropaje visible de la responsabilidad y amor que reposa en el corazón.

Arí ben Judá

¿QUÉ SON EL TZITZIT Y EL TALIT?

El talit (en hebreo טלית; en hebreo sefardí, talet) es un accesorio religioso judío en forma de chal con flecos en sus cuatro esquinas, es utilizado en los servicios religiosos. Su origen reside en el pasaje de la Torá en el que El Eterno habló a Moshé diciendo:


«Habla a los israelitas y diles que ellos y sus descendientes se hagan flecos en los bordes de sus vestidos, y pongan en el fleco de sus vestidos un hilo de púrpura violeta. Tendréis, pues flecos (y serán tzitzit para ustedes) para que, cuando los veáis, os acordéis de todos los preceptos de YHWH. Así los cumpliréis y no seguiréis los caprichos de vuestros corazones y de vuestros ojos, que os han arrastrado a prostituiros. Así os acordaréis de todos mis mandamientos y los cumpliréis, y seréis hombres consagrados a vuestro Di-s.» (Bamidvar/Números: 15: 38-40)

 

Como podemos ver, el mandamiento específicamente ordena poner unos flecos que en hebreo la Torá dice Tzitzit, en unas prendas que ya los israelitas utilizaban, el mandamiento es el uso del Tzitzit, los israelitas no tuvieron que hacer una prenda especial para cumplir con este mandamiento, solo agregar los flecos a lo que ya utilizaban.

Muchas generaciones han pasado, y la manera de vestir ha variado un sin número de ocasiones, pero los Tzitzit se han mantenido como una característica visible de los israelitas a lo largo de las naciones y de los siglos.

El valor numérico de la palabra Tzitzit es 600. Cada fleco consta de ocho hilos y cinco nudos, lo que suma trece. Trece más 600 es igual a 613, el número de mandamientos de la Torá. Así que, al ver los flecos del talit, el judío tiene una representación visual de todos los mandamientos de la Torá.

De lo indicado, podemos decir que el talit tiene dos partes: el manto mismo y los tzitzit o flecos. El manto rodea nuestro cuerpo, y los Tzitzit cuelgan de él. Ellos representan los dos aspectos del Eterno, y su forma de relacionarse con nosotros. El manto representa la esencia de YHWH, que nos supera en extremo y no podemos alcanzarla, por ello el manto nos cubre. Los pequeños flecos que cuelgan de las puntas son sólo una diminuta fracción de Su ser, aquella porción que podemos experimentar.

Para crear una obra de arte, para expresar lo que está dentro de él, el artista tiene que poner toda su concentración, esfuerzo y creatividad en su trabajo. Pero para Di-s, expresarse es exactamente lo contrario, Él se limitó, se contrajo, esa contracción es percibida por el hombre como el tiempo y el espacio, y esto fue para hacer un mundo físico. Di-s no necesitó invertir «esfuerzos» para crear semejante mundo asombroso. El único acto fue «limitarse» para poder crear esta existencia finita.

El talit puede ser largo y amplio, permitiendo a la persona que se envuelva en él o cubrirse la cabeza si desea apartarse totalmente del mundo mientras comulga con el Eterno. Puede ser simplemente un «manto de oración» corto y angosto. Cuando el Israelita se cubre con él, debe cuidar siempre que el ribete superior quede afuera porque el talit es un manto que no debe colocarse al revés. Para el israelita, esta prenda es el ropaje visible de la responsabilidad y amor que reposa en el corazón.

Arí ben Judá

📜 Recursos: Tzitzit y Talit

«Los veréis y os acordaréis de todos los preceptos de YHWH».

¿QUÉ SON EL TZITZIT Y EL TALIT?

El talit (en hebreo טלית; en hebreo sefardí, talet) es un accesorio religioso judío en forma de chal con flecos en sus cuatro esquinas, es utilizado en los servicios religiosos. Su origen reside en el pasaje de la Torá en el que El Eterno habló a Moshé diciendo:


«Habla a los israelitas y diles que ellos y sus descendientes se hagan flecos en los bordes de sus vestidos, y pongan en el fleco de sus vestidos un hilo de púrpura violeta. Tendréis, pues flecos (y serán tzitzit para ustedes) para que, cuando los veáis, os acordéis de todos los preceptos de YHWH. Así los cumpliréis y no seguiréis los caprichos de vuestros corazones y de vuestros ojos, que os han arrastrado a prostituiros. Así os acordaréis de todos mis mandamientos y los cumpliréis, y seréis hombres consagrados a vuestro Di-s.» (Bamidvar/Números: 15: 38-40)

 

Como podemos ver, el mandamiento específicamente ordena poner unos flecos que en hebreo la Torá dice Tzitzit, en unas prendas que ya los israelitas utilizaban, el mandamiento es el uso del Tzitzit, los israelitas no tuvieron que hacer una prenda especial para cumplir con este mandamiento, solo agregar los flecos a lo que ya utilizaban.



Muchas generaciones han pasado, y la manera de vestir ha variado un sin número de ocasiones, pero los Tzitzit se han mantenido como una característica visible de los israelitas a lo largo de las naciones y de los siglos.

El valor numérico de la palabra Tzitzit es 600. Cada fleco consta de ocho hilos y cinco nudos, lo que suma trece. Trece más 600 es igual a 613, el número de mandamientos de la Torá. Así que, al ver los flecos del talit, el judío tiene una representación visual de todos los mandamientos de la Torá.

De lo indicado, podemos decir que el talit tiene dos partes: el manto mismo y los tzitzit o flecos. El manto rodea nuestro cuerpo, y los Tzitzit cuelgan de él. Ellos representan los dos aspectos del Eterno, y su forma de relacionarse con nosotros. El manto representa la esencia de YHWH, que nos supera en extremo y no podemos alcanzarla, por ello el manto nos cubre. Los pequeños flecos que cuelgan de las puntas son sólo una diminuta fracción de Su ser, aquella porción que podemos experimentar.

Para crear una obra de arte, para expresar lo que está dentro de él, el artista tiene que poner toda su concentración, esfuerzo y creatividad en su trabajo. Pero para Di-s, expresarse es exactamente lo contrario, Él se limitó, se contrajo, esa contracción es percibida por el hombre como el tiempo y el espacio, y esto fue para hacer un mundo físico. Di-s no necesitó invertir «esfuerzos» para crear semejante mundo asombroso. El único acto fue «limitarse» para poder crear esta existencia finita.

El talit puede ser largo y amplio, permitiendo a la persona que se envuelva en él o cubrirse la cabeza si desea apartarse totalmente del mundo mientras comulga con el Eterno. Puede ser simplemente un «manto de oración» corto y angosto. Cuando el Israelita se cubre con él, debe cuidar siempre que el ribete superior quede afuera porque el talit es un manto que no debe colocarse al revés. Para el israelita, esta prenda es el ropaje visible de la responsabilidad y amor que reposa en el corazón.

Arí ben Judá

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Recursos: Tzitzit y Talit

El Tzitzit y el Talit son recordatorios visuales de nuestra responsabilidad y amor por los mandamientos del Eterno.

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