Un fundamento de fe Un pilar del conocimiento de la Torá Una base para la relación con el Eterno
INTRODUCCIÓN
En el Nuevo Testamento encontramos un pasaje en donde los escribas probando la doctrina de SM Yeshua, le hacen una pregunta sumamente importante para la fe de todo judío creyente en el Elohim de Israel, digo importante pero realmente es más que eso, es el fundamento de fe, no digo un fundamento de fe, sino el fundamento de fe, sobre este tema depende la relación que cualquier hombre pueda tener con el Elohim de Israel.
Mar 12:28 Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Mar 12:29 Yeshua le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Elohim, el Señor uno es. Mar 12:30 Y amarás al Señor tu Elohim con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
Con esta pregunta el escriba sometió a prueba de fuego la doctrina de SM Yeshua, y la respuesta de Su Majestad cerró su boca.
Mar 12:32 Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él;
Mar 12:33 y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios.
Mar 12:34 Yeshua entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.
Pero lo fabuloso de este relato, es que cuando SM Yeshua vio que el hombre que le hizo la pregunta estaba de acuerdo con la unicidad de Dios, según él mismo lo había expresado, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios». Con esto vemos que tan importante es el reconocimiento y aceptación de la unicidad de Dios.
Ahora bien, estamos viendo un relato que narra el encuentro de dos judíos que intercambian creencias de doctrina, un judío que proclama la unicidad de su Elohim como su fundamento de fe y el reconocimiento de otro judío de ese mismo fundamento de fe. Esto no es lo mismo si fueran dos griegos filósofos, lo que un hebreo entiende por la unicidad de Elohim dista mucho del entendimiento de un griego o cualquier otro tipo de persona ajena a la teología hebrea.
Hoy en día todos dicen creer en Elohim, todos dicen creer en el Elohim de Israel, dicen creer en esta unicidad, pero todos llevan una vida muy distinta entre ellos, un comportamiento y actitudes que a veces son contrarios a la Biblia misma, la diferencia con el pensamiento hebreo, es que cuando dos personas creen lo mismo, esto hace que sus vidas sean parecidas, sus comportamientos frente a las mismas situaciones, serán iguales o muy similares, y nunca contrarias a su fe.
Ahora en este primer estudio sobre la unicidad de Elohim, nos disponemos a presentar lo que en profundidad significa la respuesta de SM Yeshua, lo que habían en los corazones de estos dos hebreos que concuerdan con la unicidad de su Elohim y lo pronuncian con sus labios «escucha Israel, YHWH tu Elohim, YHWH es uno».
La respuesta de SM Yeshua está compuesta de dos partes:
PRIMERA: El reconocimiento y aceptación de la unicidad del Eterno, este es un principio previo a cualquier relación con El. Del entendimiento de este principio depende el tipo de relación que cualquier hombre pueda tener con el único Elohim.
SEGUNDA: El amarlo sobre todas las cosas, esta segunda parte ya habla de una relación, que depende del grado de reconocimiento y aceptación de la unicidad del Eterno, que es la primera parte.
Esto es similar al amor entre prójimos, entre mayor es el conocimiento que se tenga del prójimo, más se le podrá amar, el conocimiento y la aceptación del cómo la otra persona es, es la base para amarlo, entre más conocimiento y aceptación mas amor se le puede dar. Este tipo de conocimiento es como una brecha que se abre entre dos personas para que el amor pueda pasar entre ellos, se puede tener el conocimiento y no amar, pero no se puede amar con intensidad si no se tiene el conocimiento y aceptación de lo que la otra persona es.
Un claro ejemplo lo tenemos las personas que ya tenemos algún tiempo de casados, el amor que le profesamos a una novia o novio, no es el mismo que al de un esposo o esposa, y el amor de una pareja con 5 años de matrimonio, no es igual al amor que esa misma pareja se tendrá a los 10 años de casada. Todo esto por el conocimiento y aceptación del uno para con el otro, que va en aumento con la medida del tiempo de convivir juntos.
Todo lo que hemos expresado hasta aquí, tiene como único objetivo, resaltar la importancia de este tema, el conocimiento y la aceptación de la unicidad del Eterno, hacer ver lo fundamental que es para una vida de fe. Lo que también es cierto, es que así como este tema es de importante, así también es de profundo, porque conocer y aceptar Su unicidad es conocerlo a El, y como lo hemos expresado anteriormente, el conocimiento abre un camino para que nuestro amor pueda llegar a El, y ese amor es el que nos une a El.
SI LO CONOCIERA FUERA EL
Es entonces ese conocimiento y aceptación de lo que El es, la base para amarlo, amor que será el que nos una a El, entonces en este conocimiento y aceptación radica nuestra posibilidad y capacidad de unirnos a El. Por eso el rabino judío Baal Shem Tov dijo: «si Lo conociera, fuera El». Es por eso la importancia que el Rey David y su hijo el Rey Salomón dieron a este entendimiento, cuando dijeron:
Salmo 119:144 Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré.
Prov 10:21 Los labios del justo apacientan a muchos, Mas los necios mueren por falta de entendimiento.
Ahora bien, esto nos enfrenta a un objetivo fuera del alcance del hombre, y de lo que logre alcanzar el hombre, no lo podrá alcanzar por si solo, porque con el entendimiento Elohim se revela, en la medida que el hombre Lo conozca, en esa medida es que El se le ha revelado al hombre, y El ha decidido habitar en la oscuridad, fuera del alcance de la vista del hombre.
1Reyes 8:12 Entonces dijo Salomón: YHWH ha dicho que él habitaría en la oscuridad.
Exo 20:21 Entonces el pueblo estuvo a lo lejos, y Moisés se acercó a la oscuridad en la cual estaba Elohim.
Así que lo que el hombre conozca de El, será únicamente lo que el Eterno ha querido que el hombre conozca de El, la medida en la que el Eterno de ese entendimiento, es la medida en la que El se está revelando al hombre, porque para el hombre, el Eterno será tan grande como él entienda que así lo es y este entendiendo viene de parte de Él, no es logro del hombre. Por eso el Rey David le pide este entendimiento al Eterno.
Salmo 119:144 Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré.
Así que en el entendimiento, que en su soberanía El Eterno quiere dar a cada uno de nosotros sobre lo que El es y quién es El, será conforme a su bondad y misericordia, por lo tanto cuando esto es realmente así, esto es un entendimiento del Cielo y no de hombre, el hombre no podrá jactarse ni vanagloriarse de lo que ha alcanzado, por que no es mérito propio, no es algo alcanzado sino dado por el Cielo, y si realmente ha entendido un poco de lo que el Eterno es, ese entendimiento le ha abierto una brecha para amarLo, y si esto es así, por la ley del amor que explicamos anteriormente, quiere decir que este hombre ha crecido hacia la imagen y semejanza de Aquel que se le ha revelado por medio Su entendimiento. Entonces esto se verá reflejado por medio del testimonio de esta persona, por medio de su actitud frente a la vida, como lo dijo Yacov (Santiago) en su carta.
Jas 3:11 ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga?
Jas 3:12 Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.
Jas 3:13 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.
Jas 3:14 Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad;
Jas 3:15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.
Jas 3:16 Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.
Jas 3:17 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.
Jas 3:18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.
En resumen, con este tema iniciamos el tema más importante de nuestra fe, en el grado de entendimiento que el Eterno nos de sobre él, en ese grado El se nos revela a cada uno de nosotros, y nos abre el camino para que por medio del amor, caminemos hacia El, cada entendimiento nuevo, es un nuevo grado acercamiento que El nos permite a cada uno de nosotros conforme su bondad y misericordia.
Recordemos que en el mundo espiritual caminar hacia El, es emular a El. En el mundo espiritual no es como en el material, en donde dos objetos pueden estar juntos, aunque sean totalmente diferentes en esencia y forma, como un papel y una piedra. En el mundo espiritual rige la ley de «Similitud de forma», en donde dos objetos están cerca en la medida que se parezcan en esencia y forma. Por eso la máxima de Baal Shem Tov: «Si lo conociera, fuera El».
Pero también recordemos que en Su inmensa misericordia, el Eterno ha provisto un camino hacia El, Proveyó un cordero que caminó por el camino del conocimiento y fusión que expresó la máxima de Baal Shem Tov, y no escatimó darse él mismo como sacrificio expiatorio, para que la misericordia, gracia, bondad, perdón y amor del Eterno llegara a nosotros también, por medio de él, reposando en él todo lo que el Eterno ha querido revelar a la humanidad de su esencia en estos tiempos. Siendo él ahora el camino hacia el Eterno. Y así podamos vivir todos en unidad, con esa unidad que solo el verdadero amor puede dar, el amor del Eterno que ha sido manifestado a los hombres, para que por medio de él, podamos unirnos al Eterno y estar unidos entre nosotros como un mismo cuerpo.
Juan 17:21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.
Juan 17:22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.
Juan 17:23 Yo en ellos, y tú en mi, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.
Si lo conociera, fuera El.
Juan 14:6 Yeshua le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Juan 14:7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceriais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.
Juan 14:8 Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
Juan 14:9 Yeshua le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?
Juan 14:10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mi? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.
Juan 14:11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.
Estimados amigos que vienen a la Torá, los invitamos a estar con nosotros en este tema tan apasionante que hoy compartimos con ustedes. Humildemente nos disponemos a compartir lo que se nos ha mostrado hasta el día de hoy, dando de gracia, lo que de gracia hemos recibido, deseando como siempre ser de bendición para todos aquellos amantes de la Verdad.
CAPÍTULO PRIMERO
El primer punto que veremos para comprender la sabiduría de SM Yeshua expresada en la unicidad de Elohim como primer mandamiento o principio de fe, es precisamente el hecho que estas palabras no son más que la cita de un pasaje de la Torá.
SM Yeshua dijo:
Mar 12:29 Yeshua le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es.
Mar 12:30 Y amarás al Señor tu Elohim con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
La Torá dice:
Deu 6:4 Oye, Israel: YHWH nuestro Elohim, YHWH uno es.
Deu 6:5 Y amarás a YHWH tu Elohim de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
En efecto, lo que SM Yeshua hizo fue citar Deuteronomio 6:4-5, lo que el escriba escuchó no fue nada nuevo para él, y el entender que esto es lo principal, una enseñanza con la que él estaba de acuerdo, nada nuevo para un hebreo del primer siglo.
Ahora veremos lo que para una mente hebrea quieren decir estas palabras, una enseñanza que para ellos no fue nada nuevo, lo que había en la mente y corazón de estos dos hebreos al pronunciar las palabras «Escucha Israel, YHWH tu Dios, YHWH uno es y estar ambos de acuerdo que esto es lo principal de su fe.
Deu 4:39 Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que YHWH es Elohim arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro.
En hebreo dice «ayin od», lo que se ha traducido como «y no hay otro», en una traducción literal dice «nada más». Esto es en esencia y en el nivel más sublime lo que significa para un hebreo la unicidad del Eterno, que solo El es y nada más.
áyin: Como de la raíz primaria que significa ser nada o no existir, no entidad. Todo lo que es creación, sea en el mundo espiritual y en el mundo material, como lo dice el verso, «arriba en el cielo y abajo en la tierra», su existencia es relativa, está supeditada a la voluntad del Creador. Todo lo que es creación no existe por sí mismo, sino que hay una voluntad de su Creador que no solo la creó sino que la mantiene existente continuamente.
Esto es como una lámpara, que existe aunque esté apagada, al encenderse se crea la luz, la lámpara permanece inmutable mientras ilumina, al apagarse la luz dejará de existir, y la lámpara seguirá siendo igual que antes de iluminar y mientras iluminó, una vez apagada la lámpara la luz solo existirá como un recuerdo. De igual forma es la creación con respecto a su Creador, lo que único que es, es El, y fuera de EI NO HAY NADA MÁS.
Decimos que El ES, y no decimos que solo El existe, porque el atributo de existencia es atribuible a lo que es creado, desde el momento que es creado, por eso podemos decir que algo existe, desde el momento que fue creado, así que la existencia es un atributo de lo creado, y como el Eterno no es creación de nadie, este es un atributo no aplicable para El, por eso El ES, sin el atributo de existencia.
La simple idea o creencia de que algo pueda existir fuera de El o aparte de El, ya sea en el mundo espiritual o material, ya es considerado como un grado de idolatría.
Deu 4:35 A ti te fue mostrado, para que supieses que YHWH es Elohim, y no hay nada (ayin) fuera de él.
Así que el pronunciamiento de la unicidad del Eterno por parte de un hebreo, pronunciamiento que no solo se hace diariamente, sino que está escrito en los dinteles de sus puertas, y dentro de unas cajitas negras llamadas Tefilim, que puestas entre los ojos y en el brazo izquierdo cerca del corazón se usan para orar, tienen como máximo propósito mantener viva su conciencia y humildad de que solo YHWH ES, y fuera de El no hay nada, el hebreo reconoce y acepta que su existencia misma es relativa y dependiente de la voluntad Divina.
Toda la creación sea material y espiritual incluyendo la humanidad misma, su existencia es relativa y sutil, es como un pensamiento efímero en la mente del Creador, que de un momento a otro puede desaparecer. Una perspectiva humilde heredada por el padre de la fe:
Gen 18:27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza.
El anulamiento total del hebreo delante del Elohim de Israel y Su voluntad, está permanentemente en su corazón y mente y es manifestado por medio de la palabra, con el pronunciamiento de la unicidad, llamado dentro del mundo hebreo como Shmá o Shemá, que dice así:
Shemá Israel, YHWH eloheinu YHWH ejad. (Escucha Israel, YHWH tu Dios, YHWH uno es).
Y el «Shmá» es precisamente lo que SM Yeshua y el escriba pronunciaron como su fundamento de fe, esto era en lo que ellos estaban de acuerdo primordialmente, esto le demostró al escriba, que la doctrina de SM Yeshua era santa, era de acuerdo a la Torá del Elohim de Israel, y esto no solo dejo tranquilo al escriba, sino que cuando SM Yeshua vio que el escriba estaba de acuerdo con este fundamento de fe, le dijo: «no estás lejos del reino de Dios».
Con esto podemos apreciar lo fundamental que es la comprensión de estas palabras, conocidas por el mundo hebreo como el Shmá, según lo dicho por SM Yeshua, entre más cerca estemos de su significado y su aceptación más cerca estaremos del Reino de Elohim.
Por otro lado también este sería de vital importancia para pasar al segundo paso expuesto por SM Yeshua y este escriba, amarlo con todo el corazón, con todo el alma, con todas nuestras fuerzas, porque ¿Cómo podemos amar a quien no conocemos? O ¿Qué tipo de relación puede existir cuando amo a alguien que no es lo que yo creo que es? ¿Acaso no es como lo hemos expuesto en la introducción de este estudio, que entre mayor conocimiento tengo yo de una persona y la acepto como es, en esa misma proporción lo podré amar?
En la misma medida en que el Eterno nos da entendimiento de quien El ES, en esa misma medida El se nos revela, nos muestra quien es y lo que El ES, abriendo una brecha para poder amarlo, para poder relacionarnos con El, tan profundo y sublime como lo sea Su revelación, el entendimiento que El no de de El mismo. Ese amor será el que nos una a El, a lo que El ES, a su esencia, a su naturaleza.
Y si sabemos que El es lo único que ES, sin el atributo de existencia, y que todo lo demás no es nada en sí mismo, sino que toda la creación es vana, esto es que no tiene sustento en sí mismo, sino que el sustento y existencia de su creación es en la medida que ésta se apegue a El, que es lo único que Es, y a Su voluntad que es con lo que todo fue creado, lo que sostiene a todo y todo lo que El ha manifestado de El a su creación, entonces sabremos que ese amor que mostremos hacia El, será del que dependa nuestra existencia.
Salmo 91:14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
Salmo 91:15 Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré.
Salmo 91:16 Lo sacíaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación.
Claro que esto es también una enseñanza de la Torá, como lo está expresado en el libro de Deuteronomio.
Deu 30:6 Y circuncidará YHWH tu Elohim tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a YHWH tu Elohim con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.
Y la manera que la misma Escritura nos enseña que manifestamos ese amor, es por medio de la permanencia en Su voluntad, ya que es ella la que sostiene a toda la creación, la creación misma subsiste mientras esa sea la voluntad Divina, por eso el Eterno enseño a su pueblo la obediencia a Sus mandamientos, de esa manera se le ama y se mantiene dentro de Su voluntad, siendo esta la única manera de estar ligado a lo único que realmente ES, El, porque fuera de El no hay nada.
Esto es el núcleo de la gran sabiduría del Rey Salomón, expresada en el libro de Eclesiastés, el rey Salomón, quién luego de buscar su realización y felicidad en todo lo que este mundo le pudiera dar, llegó a la conclusión que todo lo de este mundo es vanidad, y resume toda su disertación del libro en un final muy impresionante, diciendo de antemano que por gusto es tanto estudio, sino se ha entendido esto que hemos expresado en este capítulo del estudio.
Ecc 12:12 Ahora, hijo mio, a más de esto, sé amonestado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne.
Ecc 12:13 El fin de todo el discurso oido es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.
Ecc 12:14 Porque Elohim traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.
Capítulo Segundo
Lo que vimos en el primer capítulo de este estudio, es que la unicidad de Elohim significa primordialmente que solo El es, sin el atributo de existencia y que fuera de Él no hay nada. En este segundo capítulo veremos su opuesto, la idolatría, esto será solo a manera de ayudar a nuestra comprensión del primer concepto, ya que muchas veces comprendemos mejor los conceptos cuando conocemos sus opuestos, de esa manera tenemos una imagen completa, como luz y tinieblas o arriba y abajo.
IDOLATRIA
Si reconocer la Unicidad de Elohim es saber y entender que solo El es y no hay nada fuera de El, idolatría es creer que puede existir algo fuera de El, ésta es la base de la idolatria. Recordemos que estamos viendo estos principios desde su raíz y no sus manifestaciones, porque para muchos idolatría son actos que el hombre hace, como hacer ídolos y o postrarse ante ellos, pero esos y muchos más son solo eso, actos de idolatría, la manifestación de idolatría que hay en el corazón del hombre, y es allí a donde nos referimos, a lo que hay en el corazón del hombre que lo hace actuar de una manera idolátrica, el idólatra actúa bajo el entendimiento o creencia de que hay algo que existe fuera del Eterno y o su voluntad.
El hombre sucumbió ante la ilusión que creó este mundo material, un mundo material que puede ver y tocar, frente a una realidad que no puede ver ni tocar, esa realidad es el Eterno, El único que Es, y que habita en una luz inaccesible.
1 Timoteo 6:16 el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.
Esa ilusión es el creer que puede existir algo fuera de El, primordialmente el hombre, por eso la serpiente le dijo «y serás como Elohim» (Gen 3:5), creando la ilusión de que pudiera existir otro Elohim fuera del que hasta ese momento era, es y será el único, el Creador de los Cielos y la Tierra. La ilusión radica principalmente en la propuesta de que podría existir algo fuera del Eterno, algo fuera de Su voluntad, y el hombre cayó esclavo de esa ilusión y luego de eso la humanidad vive su vida basada en ese supuesto, de que algo puede existir fuera del Eterno y Su voluntad. Como una manifestación de tomar esa fantasía como verdadera, es que el hombre desobedeció a la instrucción del Eterno, que es Su voluntad, bajo el supuesto que se puede existir fuera de esa instrucción, siendo la desobediencia solo un acto que manifiesta la idolatría que sale de su corazón.
Para ejemplificar lo descrito aquí, nos permitimos usar un ejemplo, cuando un asaltante armado, amenaza a un hombre poniendo el arma en su cabeza, y le pide sus pertenencias, la víctima responderá a la amenaza basada en una creencia o bajo un supuesto, si cree o no que su vida depende de seguir las ordenes del asaltante, de eso dependerá la respuesta de la víctima. Si cree que definitivamente su vida está en manos del asaltante, a quién hasta por accidente se le puede disparar el arma y matarlo, la víctima obedecerá al asaltante y le dará sus pertenencias, porque si no obedece muere, y el asaltante verdaderamente lo puede matar.
Pero si la víctima cree, que su vida no está en las manos del asaltante, y que de alguna manera él puede salir vivo del asunto sin obedecerlo y darle todo lo que pide, no lo hará, no seguirá las instrucciones del asaltante, o las seguirá simulando obediencia hasta que encuentre el momento en que pueda liberarse del asaltante.
Eso mismo sucede con el hombre y el Eterno, El dice:
Deu 32:39 Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano.
Y el Eterno expresa Su voluntad de una manera simple y sencilla, cuando dice:
Deu 10:12 Ahora, pues, Israel, ¿qué pide YHWH tu Elohim de ti, sino que temas a YHWH tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a YHWH tu Elohim con todo tu corazón y con toda tu alma;
Deu 10:13 que guardes los mandamientos de YHWH y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?
La único que hay en el corazón de aquel hombre que no sigue las instrucciones del Eterno, es la ilusión de que puede salir vivo del asunto, a pesar de que el Eterno mismo dice que El es el que da vida y mata, el que hiere y sana, asevera que no hay quién pueda librarse de Su mano, si aún con eso el hombre no actúa en obediencia, sujetándose a su instrucción, es porque está viviendo bajo la creencia o supuesto que si puede existir algo fuera del Eterno y Su voluntad, en este caso, que él si puede existir fuera del Eterno y su voluntad, eso es idolatría, con esto el hombre está negando el principio básico de la fe de Su Majestad el Mesías de Israel y del escriba que le preguntó por el primer gran mandamiento de la instrucción del Eterno.
Como lo hemos dicho anteriormente, estos dos principios opuestos que hemos visto en este estudio, reconocer o no reconocer la unicidad del Eterno, es estar en El o vivir en idolatría, son principios que moran en el corazón del hombre, son las causas que generan actos, actos de santidad o actos de idolatría, y es el corazón el que agrada o no al Eterno, los actos son solo manifestaciones de lo que hay en el corazón del hombre, lo que hay en el corazón del hombre es lo que da el valor al acto, pero por medio de nuestros actos, nosotros podemos conocer lo que hay en nuestro corazón.
El árbol prohibido en el Jardín del Edén, el árbol del conocimiento del bien y el mal, tiene como raíz la idolatría que hemos descrito en esta parte del estudio, una raíz que se esconde bajo la tierra pero es la que sostiene y da vida al árbol, la desobediencia es el tronco que ya es visible y nos hace conocer la raíz que la sostiene, y sobre ese tronco de desobediencia, existen muchas ramificaciones, hojas y frutos, los cuales veremos después. Pero el árbol de la vida, tiene como raíz “escucha Israel, YHWH tu Elohim, YHWH es Uno”, la obediencia es su tronco, sobre el cual hay muchas ramificaciones, hojas y frutos.
Y recordemos que si queremos un cambio en el fruto, debemos hacer un cambio en su raíz. Si no somos cuidadosos en analizar nuestros árboles, corremos el riesgo de estar sujetos a una simple inspección visual, y lo más seguro es que el árbol prohibido nos parecerá mejor que el otro, al igual que a la madre de la humanidad, Eva.
Gen 3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría;… Y por eso Su Majestad el Mesías de Israel dijo “lo que para el hombre es sublime para Elohim es abominación” (Lucas 16:15).
Capítulo Tercero
Hasta ahora hemos visto lo que significa desde el punto de vista hebreo la unicidad del Eterno, solo EL ES y nada más hay, solo EL tiene sustento en sí mismo, toda la creación tiene una existencia relativa, dependiente de EL y Su voluntad, y por otro lado que la raíz de la idolatría es precisamente no creerlo, sino creer que algo puede existir fuera de El y Su voluntad. Ahora veremos como la comprensión de la Unicidad del Eterno es la columna vertebral de todas las Escrituras Santas, en la medida que una persona comprenda y acepte humildemente la Unicidad del Eterno, en esa medida podrá entender Su voluntad y no solo eso, sino que también en esa medida será su capacidad de relacionarse con El, de amarlo. Siendo entonces el principio de la Unicidad del Eterno la columna vertebral de la Tora, según las propias palabras de Su Majestad, el Mesías.
Hasta aquí difícilmente alguien puede no estar de acuerdo con esta concepción hebrea de la Unicidad del Eterno, porque hasta ahora hemos permanecido en un plano meramente mental y no hemos llegado a las implicaciones que esta concepción tiene en el plano de la acción, del mundo material, implicaciones que llevan al hombre a verdaderamente evidenciar lo que hay en su corazón, humildad o necedad.
Veremos el caso del rey Roboam, hijo del rey Salomón, quien se vio asediado por un ejército enemigo y en ese momento recibió la visita de la Palabra de Elohim por medio del profeta Semaías, veamos en el segundo Libro de Crónicas:
2Ch 12:1 Cuando Roboam había consolidado el reino, dejó la ley de YHWH, y todo Israel con él.
2Ch 12:2 Y por cuanto se habían rebelado contra YHWH, en el quinto año del rey Roboam subió Sisac rey de Egipto contra Jerusalén,
2Ch 12:4 Y tomó las ciudades fortificadas de Judá, y llegó hasta Jerusalén .
2Ch 12:5 Entonces vino el profeta Semaías a Roboam y a los príncipes de Judá, que estaban reunidos en Jerusalén por causa de Sisac, y les dijo: Así ha dicho YHWH: Vosotros me habéis dejado, y yo también os he dejado en manos de Sisac.
2Ch 12:6 Y los príncipes de Israel y el rey se humillaron, y dijeron: Justo es YHWH.
2Ch 12:7 Y cuando YHWH vió que se habían humillado, fue palabra de YHWH a Semaías, diciendo: Se han humillado; no los destruiré; antes los salvaré en breve, y no se derramará mi ira contra Jerusalén por mano de Sisac.
Este es uno de nuestros pasajes favoritos, aquí podemos ver lo que realmente el Eterno quiere del hombre, HUMILDAD, que bíblicamente es reconocer mi posición con respecto a Él, el centro de la Torá radica precisamente en eso, en llevar al hombre a la humildad, al reconocimiento de su posición con respecto al Único que Es, el Eterno creador de los cielos y la tierra. Y vemos a este hombre, con suficientes razones para creer que Elohim está con él, pero está perdiendo una guerra contra sus enemigos y aceptando que todo lo que le está pasando, su Elohim lo está haciendo porque él lo merece, por haber abandonado la Su Instrucción. Y a Elohim le conmueve esa humillación, y la ira de Elohim es aplacada, y en lugar de destruir, salva.
Porque creer en la Unicidad del Eterno, quiere decir que no hay otro poder, más que el de EL, y que todo es hecho por EL, y El, que es un Elohim justo, paga a cada quién según sus obras.
Jer 17:9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?
Jer 17:10 Yo YHWH, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.
El excesivo amor que una persona se tiene a sí mismo (egoísmo), hace que ese amor cubra la multitud de sus faltas y por eso no las vea, entonces su corazón lo engaña y lo hace creer que la adversidad que está pasando no puede ser de parte del Eterno. Y entonces su vida “espiritual” se convierte en una guerra de poderes y no en una relación con el Único Elohim que ES y fuera de quien no hay nada. Una vida espiritual basada en una guerra de poderes entre la luz y la tinieblas es una vida basada en la idolatría, en el engaño del corazón egoísta que impide que el hombre se humille delante de su Elohim.
Lamentaciones 3:37 ¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó?
Lamentaciones 3:38 ¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno?
Lamentaciones 3:39 ¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado.
Esta aseveración del profeta Jeremías es un duro golpe al corazón gobernado por la idolatría, una idolatría que adjudica poderes a entes creados por el Eterno. Al parecer al profeta Jeremías le sería difícil encontrar una iglesia en donde congregarse hoy en día, lo más seguro es que hoy sería tratado igual como lo trataron los religiosos de su época, quienes por no hacer caso a sus palabras, fueron llevados cautivos a Babilonia, por no aceptar que Elohim mismo había enviado al rey Nabucodonosor para castigar su desobediencia.
Jer 25:9 he aquí enviaré y tomaré a todas las tribus del norte, dice YHWH, y a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y los traeré contra esta tierra y contra sus moradores… y los destruiré.
Jer 27:5 Yo hice la tierra, el hombre y las bestias… con mi gran poder… y la di a quien yo quise.
El punto central de esta tercera parte del estudio es el siguiente:
Isa 45:5 Yo soy YHWH, y ninguno más hay; no hay Elohim fuera de mí.
Isa 45:6 …que no hay más que yo;
Isa 45:7 que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo YHWH soy el que hago todo esto.
Si el Eterno es el creador de la luz y la tinieblas, eso quiere decir que EL ES el elemento que las armoniza, en EL se encuentra la armonía de estos dos elementos de Su creación, que a la vista del hombre son antagónicos. Así que una vida espiritual basada en la creencia de una guerra de poderes entre la luz y la tinieblas, es una vida basada en la idolatría, es el resultado de la distorsión de la Realidad.
Capítulo Cuarto
La comprensión de la unicidad del Eterno, es vital para la comprensión de las Sagradas Escrituras, para conocerlo a EL y para poder amarlo. En esta parte del estudio veremos varios pasajes de las Escrituras, que a pesar de estar perfectamente claros, han sido mal entendidos por no comprender la unicidad de Elohim tal y como EL mismo lo hizo ver a Su pueblo Israel y no a otro pueblo.
Isa 43:10 Vosotros sois mis testigos, dice YHWH, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí.
Isa 43:11 Yo, yo YHWH, y fuera de mí no hay quien salve.
Iniciemos por un pasaje clave y básico que se encuentra en Deuteronomio.
Deu 32:39 Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano.
Aquí dice “Yo hago…morir y vivir” “Yo hiero y Yo sano”, no dice que EL “permite” la herida o la enfermedad, como si otro Elohim u otra fuerza contrario a El lo hiciera y El únicamente lo permite, no dice eso, sino que dice “Yo hiero”.
Exo 15:26 y dijo: Si oyeres atentamente la voz de YHWH tu Dios… ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy YHWH tu sanador.
Deu 28:61 Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta ley, YHWH la enviará sobre ti, hasta que seas destruido.
2Ch 21:18 Después de todo esto, YHWH lo hirió con una enfermedad incurable en los intestinos.
2Ch 21:19 Y aconteció que… los intestinos se le salieron por la enfermedad, muriendo así de enfermedad muy penosa.
Toda persona que no crea que Elohim envía las enfermedades y que en Su mano está el sanar como también el herir, es porque aún no ha puesto atención a lo que la Biblia dice.
1Ki 22:19 …Yo vi a YHWH sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba junto a él…
1Ki 22:20 Y YHWH dijo: ¿Quién inducirá a Acab, para que suba y caiga en Ramot de Galaad?
1Ki 22:22 El dijo: Yo saldré, y seré espíritu de mentira en boca de todos sus profetas. Y él dijo: Le inducirás, y aun lo conseguirás; vé, pues, y hazlo así.
1Ki 22:23 Y ahora, he aquí YHWH ha puesto espíritu de mentira en la boca de todos tus profetas, y YHWH ha decretado el mal acerca de ti.
Eze 14:9 Y cuando el profeta fuere engañado y hablare palabra, yo YHWH engañé al tal profeta; y extenderé mi mano contra él, y lo destruiré de en medio de mi pueblo Israel.
1Sa 2:6 YHWH mata, y él da vida; El hace descender al Seol, y hace subir.
1Sa 2:7 YHWH empobrece, y él enriquece; Abate, y enaltece.
Esta expresión de Ana, madre del profeta Samuel, dice “YHWH empobrece, y él enriquece” dos opuestos que llegan al hombre de la mano del único Elohim Vivo. Un solo Elohim, un solo poder, una sola fuerza, no hay nada ni nadie fuera de EL y su Voluntad. Debemos tener la suficiente humildad para llevar todo pensamiento cautivo a la Palabra de Vida, a la Biblia.
LA LUZ Y LAS TINIEBLAS – CAPITULO QUINTO
La clasificación e identificación con que la Biblia hace referencia al mundo espiritual, “Luz y Tinieblas”, para el hombre parece antagónica y es una referencia espiritual que ha provocado diversidad de creencias. Cuando el hombre fue puesto para sojuzgar la Creación del Eterno, se vio expuesto a la dualidad que presentaba la Creación. El obstáculo más grande que el hombre debía vencer, era precisamente no sucumbir ante la ilusión que este mundo podría generar en su mente.
Heb 11:3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.
2Co 4:18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
En la búsqueda del mundo espiritual, al hombre le ha sido difícil no dejarse influenciar por esa ilusión dualista. Generando así una percepción del mundo espiritual, tan pluralista y variable como el mundo material. Dentro de esa búsqueda se encontró con el descubrimiento del bien y el mal, generando así la creencia idolátrica de un dios del bien y otro del mal.
La luz y las tinieblas representa cada una a estas dos fuerzas espirituales. Esta percepción a generado que la búsqueda espiritual del hombre, esté fundamentada en la lucha de estos dos mundos. De allí que todas las creencias fuera de la Torá contienen prácticas que los ayudaran a librar esa batalla, actos, palabras y objetos que tienen el poder de protegerlos.
El Eterno reta al hombre a vencer la fantasía que la creación ha generado y dominado al hombre y que sea libre.
Isa 45:7 que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad (rá). Yo YHWH soy el que hago todo esto.
La palabra hebrea «raá» propiamente significa arruinar, despedazar, afligir. Entonces según una traducción literal, el texto dice que El mismo y solo El, es el que hace la paz y también todo lo que para el hombre es antagónico a esto. Él y solo Él ha creado todo, tanto la luz como las tinieblas. Y si es Su Voluntad destruir o dañar a un hombre, ¿podrá este hombre hacer algo que estorbe u obstruya esa voluntad?
Isa 43:13 Aun antes que hubiera día, yo era; y no hay quien de mi mano libre. Lo que hago yo, ¿quién lo estorbará?
¿Habrán palabras especiales, que pronunciadas repetitivamente puedan salvar al hombre de lo que Elohim ha preparado para él? ¿Acaso al hacer esto no están peleando contra el propio y único Elohim y Su voluntad?
2Ch 12:6 Y los príncipes de Israel y el rey se humillaron, y dijeron: Justo es YHWH.
2Ch 12:7 …Se han humillado; no los destruiré; antes los salvaré en breve…
El rey de la Casa de Judá y los príncipes del pueblo no hicieron ningún mapeo o guerra espiritual, simplemente aceptaron que todo lo que les sucedía era por su pecado, era la justicia de Elohim que estaba actuando, y eso les salvó la vida.
CONCLUSION
Lamentaciones 3:37 ¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó?
Lam 3:38 ¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno?
Lam 3:39 ¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado.
Lam 3:40 Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a YHWH.
Este pasaje resume lo que podemos concluir: hay un solo Elohim, creador de la luz y las tinieblas, quien da la vida y mata, de quién sale lo bueno y lo malo. Solo El es el que administra este mundo, dando a cada uno conforme a sus obras. El profeta Jeremías escribe que si en algo se tiene que lamentar el hombre es en su pecado, que revise su corazón, para que humildemente acepte la voluntad de Su Creador.
La realidad es que el corazón es tan engañoso, que hace al hombre creerse tan santo que no merece nada de lo que le pasa. El entendimiento de la Unicidad del Eterno, tiene que llevar al hombre a la humillación delante de El.
Pro 1:31 Comerán del fruto de su camino, Y serán hastiados de sus propios consejos.
Pro 1:33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.
Las tinieblas absolutas no existen, las tinieblas son solo la atenuación de la luz. En física se mide la oscuridad por medio de la cantidad de fotones. Esto nos dice que las tinieblas no existen, ya que son solo la atenuación de la luz.
Salmo 139:12 Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz.
Así también en el mundo espiritual, las tinieblas son solo la atenuación de la luz. Para sacar las tinieblas de un lugar, solo es necesario encender la luz. Cuando el hombre con su desobediencia se aleja del Eterno, fuente infinita de Luz, comienza a experimentar a las tinieblas. Idolatría es vivir esclavo de la ilusión que genera la atenuación de la Luz, esclavo de las tinieblas, ir en pos de lo que no existe. Temerle a El y no a las tinieblas es la enseñanza básica de la Torá.
Todo y absolutamente todo es parte de la justicia de Elohim que administra este mundo, dando a cada uno conforme a sus obras. Solo comprendiendo esta verdad, nuestros corazones podrán permanecer humildes delante de El, temiéndole todos nuestros días y caminando en pos de Su justicia y verdad.
Ecc 12:13 El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Elohim, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.
¡AUN HAY MAS! – UNICIDAD SIMPLE
La creación tal y como la conocemos o percibimos es el resultado del ocultamiento del Eterno. Por lo tanto la materialidad y espiritualidad, la luz y las tinieblas, lo bueno y lo malo son el resultado de Su ocultamiento. Comprendemos que todo lo que conocemos está formado de partes. El ocultamiento de la unicidad del Eterno crea la multiplicidad de la creación. Si la unicidad del Eterno se revelara plenamente la creación dejaría de existir.
La unicidad del Eterno es la negación de la dualidad y composición estructural de Su creación, pero al mismo tiempo es su base. Nuestra mente debe considerar que El no es parecido a nada de lo que pueda haber en la creación.
Isa 40:25 ¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? Dice el Santo.
La unicidad del Eterno es simple, no compuesta, no dual, su esencia es sin comparación alguna. Como seres humanos funcionamos en base a comparación, pero le es imposible al hombre concebir una unidad Divina simple, porque todo lo que ellos conocen es dual y compuesto.
El reconocimiento de la Unicidad del Eterno es la columna vertebral sobre la cual se puede edificar una relación con El. La percepción de la Divinidad del Eterno como una unicidad compuesta, es el resultado de una análisis incorrecto. El Eterno no es un dios compuesto de partes, no es tres en uno o uno en tres, es simplemente uno, una unicidad simple, sin comparación.
Bajo el Talit de Su Majestad
R. Yehuda ben Israel
Un fundamento de fe Un pilar del conocimiento de la Torá Una base para la relación con el Eterno
INTRODUCCIÓN
En el Nuevo Testamento encontramos un pasaje en donde los escribas probando la doctrina de SM Yeshua, le hacen una pregunta sumamente importante para la fe de todo judío creyente en el Elohim de Israel, digo importante pero realmente es más que eso, es el fundamento de fe, no digo un fundamento de fe, sino el fundamento de fe, sobre este tema depende la relación que cualquier hombre pueda tener con el Elohim de Israel.
Mar 12:28 Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Mar 12:29 Yeshua le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Elohim, el Señor uno es. Mar 12:30 Y amarás al Señor tu Elohim con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
Con esta pregunta el escriba sometió a prueba de fuego la doctrina de SM Yeshua, y la respuesta de Su Majestad cerró su boca.
Mar 12:32 Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él;
Mar 12:33 y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios.
Mar 12:34 Yeshua entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.
Pero lo fabuloso de este relato, es que cuando SM Yeshua vio que el hombre que le hizo la pregunta estaba de acuerdo con la unicidad de Dios, según él mismo lo había expresado, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios». Con esto vemos que tan importante es el reconocimiento y aceptación de la unicidad de Dios.
Ahora bien, estamos viendo un relato que narra el encuentro de dos judíos que intercambian creencias de doctrina, un judío que proclama la unicidad de su Elohim como su fundamento de fe y el reconocimiento de otro judío de ese mismo fundamento de fe. Esto no es lo mismo si fueran dos griegos filósofos, lo que un hebreo entiende por la unicidad de Elohim dista mucho del entendimiento de un griego o cualquier otro tipo de persona ajena a la teología hebrea.
Hoy en día todos dicen creer en Elohim, todos dicen creer en el Elohim de Israel, dicen creer en esta unicidad, pero todos llevan una vida muy distinta entre ellos, un comportamiento y actitudes que a veces son contrarios a la Biblia misma, la diferencia con el pensamiento hebreo, es que cuando dos personas creen lo mismo, esto hace que sus vidas sean parecidas, sus comportamientos frente a las mismas situaciones, serán iguales o muy similares, y nunca contrarias a su fe.
Ahora en este primer estudio sobre la unicidad de Elohim, nos disponemos a presentar lo que en profundidad significa la respuesta de SM Yeshua, lo que habían en los corazones de estos dos hebreos que concuerdan con la unicidad de su Elohim y lo pronuncian con sus labios «escucha Israel, YHWH tu Elohim, YHWH es uno».
La respuesta de SM Yeshua está compuesta de dos partes:
PRIMERA: El reconocimiento y aceptación de la unicidad del Eterno, este es un principio previo a cualquier relación con El. Del entendimiento de este principio depende el tipo de relación que cualquier hombre pueda tener con el único Elohim.
SEGUNDA: El amarlo sobre todas las cosas, esta segunda parte ya habla de una relación, que depende del grado de reconocimiento y aceptación de la unicidad del Eterno, que es la primera parte.
Esto es similar al amor entre prójimos, entre mayor es el conocimiento que se tenga del prójimo, más se le podrá amar, el conocimiento y la aceptación del cómo la otra persona es, es la base para amarlo, entre más conocimiento y aceptación mas amor se le puede dar. Este tipo de conocimiento es como una brecha que se abre entre dos personas para que el amor pueda pasar entre ellos, se puede tener el conocimiento y no amar, pero no se puede amar con intensidad si no se tiene el conocimiento y aceptación de lo que la otra persona es.
Un claro ejemplo lo tenemos las personas que ya tenemos algún tiempo de casados, el amor que le profesamos a una novia o novio, no es el mismo que al de un esposo o esposa, y el amor de una pareja con 5 años de matrimonio, no es igual al amor que esa misma pareja se tendrá a los 10 años de casada. Todo esto por el conocimiento y aceptación del uno para con el otro, que va en aumento con la medida del tiempo de convivir juntos.
Todo lo que hemos expresado hasta aquí, tiene como único objetivo, resaltar la importancia de este tema, el conocimiento y la aceptación de la unicidad del Eterno, hacer ver lo fundamental que es para una vida de fe. Lo que también es cierto, es que así como este tema es de importante, así también es de profundo, porque conocer y aceptar Su unicidad es conocerlo a El, y como lo hemos expresado anteriormente, el conocimiento abre un camino para que nuestro amor pueda llegar a El, y ese amor es el que nos une a El.
SI LO CONOCIERA FUERA EL
Es entonces ese conocimiento y aceptación de lo que El es, la base para amarlo, amor que será el que nos una a El, entonces en este conocimiento y aceptación radica nuestra posibilidad y capacidad de unirnos a El. Por eso el rabino judío Baal Shem Tov dijo: «si Lo conociera, fuera El». Es por eso la importancia que el Rey David y su hijo el Rey Salomón dieron a este entendimiento, cuando dijeron:
Salmo 119:144 Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré.
Prov 10:21 Los labios del justo apacientan a muchos, Mas los necios mueren por falta de entendimiento.
Ahora bien, esto nos enfrenta a un objetivo fuera del alcance del hombre, y de lo que logre alcanzar el hombre, no lo podrá alcanzar por si solo, porque con el entendimiento Elohim se revela, en la medida que el hombre Lo conozca, en esa medida es que El se le ha revelado al hombre, y El ha decidido habitar en la oscuridad, fuera del alcance de la vista del hombre.
1Reyes 8:12 Entonces dijo Salomón: YHWH ha dicho que él habitaría en la oscuridad.
Exo 20:21 Entonces el pueblo estuvo a lo lejos, y Moisés se acercó a la oscuridad en la cual estaba Elohim.
Así que lo que el hombre conozca de El, será únicamente lo que el Eterno ha querido que el hombre conozca de El, la medida en la que el Eterno de ese entendimiento, es la medida en la que El se está revelando al hombre, porque para el hombre, el Eterno será tan grande como él entienda que así lo es y este entendiendo viene de parte de Él, no es logro del hombre. Por eso el Rey David le pide este entendimiento al Eterno.
Salmo 119:144 Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré.
Así que en el entendimiento, que en su soberanía El Eterno quiere dar a cada uno de nosotros sobre lo que El es y quién es El, será conforme a su bondad y misericordia, por lo tanto cuando esto es realmente así, esto es un entendimiento del Cielo y no de hombre, el hombre no podrá jactarse ni vanagloriarse de lo que ha alcanzado, por que no es mérito propio, no es algo alcanzado sino dado por el Cielo, y si realmente ha entendido un poco de lo que el Eterno es, ese entendimiento le ha abierto una brecha para amarLo, y si esto es así, por la ley del amor que explicamos anteriormente, quiere decir que este hombre ha crecido hacia la imagen y semejanza de Aquel que se le ha revelado por medio Su entendimiento. Entonces esto se verá reflejado por medio del testimonio de esta persona, por medio de su actitud frente a la vida, como lo dijo Yacov (Santiago) en su carta.
Jas 3:11 ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga?
Jas 3:12 Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.
Jas 3:13 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.
Jas 3:14 Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad;
Jas 3:15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.
Jas 3:16 Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.
Jas 3:17 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.
Jas 3:18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.
En resumen, con este tema iniciamos el tema más importante de nuestra fe, en el grado de entendimiento que el Eterno nos de sobre él, en ese grado El se nos revela a cada uno de nosotros, y nos abre el camino para que por medio del amor, caminemos hacia El, cada entendimiento nuevo, es un nuevo grado acercamiento que El nos permite a cada uno de nosotros conforme su bondad y misericordia.
Recordemos que en el mundo espiritual caminar hacia El, es emular a El. En el mundo espiritual no es como en el material, en donde dos objetos pueden estar juntos, aunque sean totalmente diferentes en esencia y forma, como un papel y una piedra. En el mundo espiritual rige la ley de «Similitud de forma», en donde dos objetos están cerca en la medida que se parezcan en esencia y forma. Por eso la máxima de Baal Shem Tov: «Si lo conociera, fuera El».
Pero también recordemos que en Su inmensa misericordia, el Eterno ha provisto un camino hacia El, Proveyó un cordero que caminó por el camino del conocimiento y fusión que expresó la máxima de Baal Shem Tov, y no escatimó darse él mismo como sacrificio expiatorio, para que la misericordia, gracia, bondad, perdón y amor del Eterno llegara a nosotros también, por medio de él, reposando en él todo lo que el Eterno ha querido revelar a la humanidad de su esencia en estos tiempos. Siendo él ahora el camino hacia el Eterno. Y así podamos vivir todos en unidad, con esa unidad que solo el verdadero amor puede dar, el amor del Eterno que ha sido manifestado a los hombres, para que por medio de él, podamos unirnos al Eterno y estar unidos entre nosotros como un mismo cuerpo.
Juan 17:21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.
Juan 17:22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.
Juan 17:23 Yo en ellos, y tú en mi, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.
Si lo conociera, fuera El.
Juan 14:6 Yeshua le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Juan 14:7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceriais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.
Juan 14:8 Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
Juan 14:9 Yeshua le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?
Juan 14:10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mi? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.
Juan 14:11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.
Estimados amigos que vienen a la Torá, los invitamos a estar con nosotros en este tema tan apasionante que hoy compartimos con ustedes. Humildemente nos disponemos a compartir lo que se nos ha mostrado hasta el día de hoy, dando de gracia, lo que de gracia hemos recibido, deseando como siempre ser de bendición para todos aquellos amantes de la Verdad.
CAPÍTULO PRIMERO
El primer punto que veremos para comprender la sabiduría de SM Yeshua expresada en la unicidad de Elohim como primer mandamiento o principio de fe, es precisamente el hecho que estas palabras no son más que la cita de un pasaje de la Torá.
SM Yeshua dijo:
Mar 12:29 Yeshua le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es.
Mar 12:30 Y amarás al Señor tu Elohim con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
La Torá dice:
Deu 6:4 Oye, Israel: YHWH nuestro Elohim, YHWH uno es.
Deu 6:5 Y amarás a YHWH tu Elohim de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
En efecto, lo que SM Yeshua hizo fue citar Deuteronomio 6:4-5, lo que el escriba escuchó no fue nada nuevo para él, y el entender que esto es lo principal, una enseñanza con la que él estaba de acuerdo, nada nuevo para un hebreo del primer siglo.
Ahora veremos lo que para una mente hebrea quieren decir estas palabras, una enseñanza que para ellos no fue nada nuevo, lo que había en la mente y corazón de estos dos hebreos al pronunciar las palabras «Escucha Israel, YHWH tu Dios, YHWH uno es y estar ambos de acuerdo que esto es lo principal de su fe.
Deu 4:39 Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que YHWH es Elohim arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro.
En hebreo dice «ayin od», lo que se ha traducido como «y no hay otro», en una traducción literal dice «nada más». Esto es en esencia y en el nivel más sublime lo que significa para un hebreo la unicidad del Eterno, que solo El es y nada más.
áyin: Como de la raíz primaria que significa ser nada o no existir, no entidad. Todo lo que es creación, sea en el mundo espiritual y en el mundo material, como lo dice el verso, «arriba en el cielo y abajo en la tierra», su existencia es relativa, está supeditada a la voluntad del Creador. Todo lo que es creación no existe por sí mismo, sino que hay una voluntad de su Creador que no solo la creó sino que la mantiene existente continuamente.
Esto es como una lámpara, que existe aunque esté apagada, al encenderse se crea la luz, la lámpara permanece inmutable mientras ilumina, al apagarse la luz dejará de existir, y la lámpara seguirá siendo igual que antes de iluminar y mientras iluminó, una vez apagada la lámpara la luz solo existirá como un recuerdo. De igual forma es la creación con respecto a su Creador, lo que único que es, es El, y fuera de EI NO HAY NADA MÁS.
Decimos que El ES, y no decimos que solo El existe, porque el atributo de existencia es atribuible a lo que es creado, desde el momento que es creado, por eso podemos decir que algo existe, desde el momento que fue creado, así que la existencia es un atributo de lo creado, y como el Eterno no es creación de nadie, este es un atributo no aplicable para El, por eso El ES, sin el atributo de existencia.
La simple idea o creencia de que algo pueda existir fuera de El o aparte de El, ya sea en el mundo espiritual o material, ya es considerado como un grado de idolatría.
Deu 4:35 A ti te fue mostrado, para que supieses que YHWH es Elohim, y no hay nada (ayin) fuera de él.
Así que el pronunciamiento de la unicidad del Eterno por parte de un hebreo, pronunciamiento que no solo se hace diariamente, sino que está escrito en los dinteles de sus puertas, y dentro de unas cajitas negras llamadas Tefilim, que puestas entre los ojos y en el brazo izquierdo cerca del corazón se usan para orar, tienen como máximo propósito mantener viva su conciencia y humildad de que solo YHWH ES, y fuera de El no hay nada, el hebreo reconoce y acepta que su existencia misma es relativa y dependiente de la voluntad Divina.
Toda la creación sea material y espiritual incluyendo la humanidad misma, su existencia es relativa y sutil, es como un pensamiento efímero en la mente del Creador, que de un momento a otro puede desaparecer. Una perspectiva humilde heredada por el padre de la fe:
Gen 18:27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza.
El anulamiento total del hebreo delante del Elohim de Israel y Su voluntad, está permanentemente en su corazón y mente y es manifestado por medio de la palabra, con el pronunciamiento de la unicidad, llamado dentro del mundo hebreo como Shmá o Shemá, que dice así:
Shemá Israel, YHWH eloheinu YHWH ejad. (Escucha Israel, YHWH tu Dios, YHWH uno es).
Y el «Shmá» es precisamente lo que SM Yeshua y el escriba pronunciaron como su fundamento de fe, esto era en lo que ellos estaban de acuerdo primordialmente, esto le demostró al escriba, que la doctrina de SM Yeshua era santa, era de acuerdo a la Torá del Elohim de Israel, y esto no solo dejo tranquilo al escriba, sino que cuando SM Yeshua vio que el escriba estaba de acuerdo con este fundamento de fe, le dijo: «no estás lejos del reino de Dios».
Con esto podemos apreciar lo fundamental que es la comprensión de estas palabras, conocidas por el mundo hebreo como el Shmá, según lo dicho por SM Yeshua, entre más cerca estemos de su significado y su aceptación más cerca estaremos del Reino de Elohim.
Por otro lado también este sería de vital importancia para pasar al segundo paso expuesto por SM Yeshua y este escriba, amarlo con todo el corazón, con todo el alma, con todas nuestras fuerzas, porque ¿Cómo podemos amar a quien no conocemos? O ¿Qué tipo de relación puede existir cuando amo a alguien que no es lo que yo creo que es? ¿Acaso no es como lo hemos expuesto en la introducción de este estudio, que entre mayor conocimiento tengo yo de una persona y la acepto como es, en esa misma proporción lo podré amar?
En la misma medida en que el Eterno nos da entendimiento de quien El ES, en esa misma medida El se nos revela, nos muestra quien es y lo que El ES, abriendo una brecha para poder amarlo, para poder relacionarnos con El, tan profundo y sublime como lo sea Su revelación, el entendimiento que El no de de El mismo. Ese amor será el que nos una a El, a lo que El ES, a su esencia, a su naturaleza.
Y si sabemos que El es lo único que ES, sin el atributo de existencia, y que todo lo demás no es nada en sí mismo, sino que toda la creación es vana, esto es que no tiene sustento en sí mismo, sino que el sustento y existencia de su creación es en la medida que ésta se apegue a El, que es lo único que Es, y a Su voluntad que es con lo que todo fue creado, lo que sostiene a todo y todo lo que El ha manifestado de El a su creación, entonces sabremos que ese amor que mostremos hacia El, será del que dependa nuestra existencia.
Salmo 91:14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
Salmo 91:15 Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré.
Salmo 91:16 Lo sacíaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación.
Claro que esto es también una enseñanza de la Torá, como lo está expresado en el libro de Deuteronomio.
Deu 30:6 Y circuncidará YHWH tu Elohim tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a YHWH tu Elohim con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.
Y la manera que la misma Escritura nos enseña que manifestamos ese amor, es por medio de la permanencia en Su voluntad, ya que es ella la que sostiene a toda la creación, la creación misma subsiste mientras esa sea la voluntad Divina, por eso el Eterno enseño a su pueblo la obediencia a Sus mandamientos, de esa manera se le ama y se mantiene dentro de Su voluntad, siendo esta la única manera de estar ligado a lo único que realmente ES, El, porque fuera de El no hay nada.
Esto es el núcleo de la gran sabiduría del Rey Salomón, expresada en el libro de Eclesiastés, el rey Salomón, quién luego de buscar su realización y felicidad en todo lo que este mundo le pudiera dar, llegó a la conclusión que todo lo de este mundo es vanidad, y resume toda su disertación del libro en un final muy impresionante, diciendo de antemano que por gusto es tanto estudio, sino se ha entendido esto que hemos expresado en este capítulo del estudio.
Ecc 12:12 Ahora, hijo mio, a más de esto, sé amonestado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne.
Ecc 12:13 El fin de todo el discurso oido es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.
Ecc 12:14 Porque Elohim traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.
Capítulo Segundo
Lo que vimos en el primer capítulo de este estudio, es que la unicidad de Elohim significa primordialmente que solo El es, sin el atributo de existencia y que fuera de Él no hay nada. En este segundo capítulo veremos su opuesto, la idolatría, esto será solo a manera de ayudar a nuestra comprensión del primer concepto, ya que muchas veces comprendemos mejor los conceptos cuando conocemos sus opuestos, de esa manera tenemos una imagen completa, como luz y tinieblas o arriba y abajo.
IDOLATRIA
Si reconocer la Unicidad de Elohim es saber y entender que solo El es y no hay nada fuera de El, idolatría es creer que puede existir algo fuera de El, ésta es la base de la idolatria. Recordemos que estamos viendo estos principios desde su raíz y no sus manifestaciones, porque para muchos idolatría son actos que el hombre hace, como hacer ídolos y o postrarse ante ellos, pero esos y muchos más son solo eso, actos de idolatría, la manifestación de idolatría que hay en el corazón del hombre, y es allí a donde nos referimos, a lo que hay en el corazón del hombre que lo hace actuar de una manera idolátrica, el idólatra actúa bajo el entendimiento o creencia de que hay algo que existe fuera del Eterno y o su voluntad.
El hombre sucumbió ante la ilusión que creó este mundo material, un mundo material que puede ver y tocar, frente a una realidad que no puede ver ni tocar, esa realidad es el Eterno, El único que Es, y que habita en una luz inaccesible.
1 Timoteo 6:16 el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.
Esa ilusión es el creer que puede existir algo fuera de El, primordialmente el hombre, por eso la serpiente le dijo «y serás como Elohim» (Gen 3:5), creando la ilusión de que pudiera existir otro Elohim fuera del que hasta ese momento era, es y será el único, el Creador de los Cielos y la Tierra. La ilusión radica principalmente en la propuesta de que podría existir algo fuera del Eterno, algo fuera de Su voluntad, y el hombre cayó esclavo de esa ilusión y luego de eso la humanidad vive su vida basada en ese supuesto, de que algo puede existir fuera del Eterno y Su voluntad. Como una manifestación de tomar esa fantasía como verdadera, es que el hombre desobedeció a la instrucción del Eterno, que es Su voluntad, bajo el supuesto que se puede existir fuera de esa instrucción, siendo la desobediencia solo un acto que manifiesta la idolatría que sale de su corazón.
Para ejemplificar lo descrito aquí, nos permitimos usar un ejemplo, cuando un asaltante armado, amenaza a un hombre poniendo el arma en su cabeza, y le pide sus pertenencias, la víctima responderá a la amenaza basada en una creencia o bajo un supuesto, si cree o no que su vida depende de seguir las ordenes del asaltante, de eso dependerá la respuesta de la víctima. Si cree que definitivamente su vida está en manos del asaltante, a quién hasta por accidente se le puede disparar el arma y matarlo, la víctima obedecerá al asaltante y le dará sus pertenencias, porque si no obedece muere, y el asaltante verdaderamente lo puede matar.
Pero si la víctima cree, que su vida no está en las manos del asaltante, y que de alguna manera él puede salir vivo del asunto sin obedecerlo y darle todo lo que pide, no lo hará, no seguirá las instrucciones del asaltante, o las seguirá simulando obediencia hasta que encuentre el momento en que pueda liberarse del asaltante.
Eso mismo sucede con el hombre y el Eterno, El dice:
Deu 32:39 Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano.
Y el Eterno expresa Su voluntad de una manera simple y sencilla, cuando dice:
Deu 10:12 Ahora, pues, Israel, ¿qué pide YHWH tu Elohim de ti, sino que temas a YHWH tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a YHWH tu Elohim con todo tu corazón y con toda tu alma;
Deu 10:13 que guardes los mandamientos de YHWH y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?
La único que hay en el corazón de aquel hombre que no sigue las instrucciones del Eterno, es la ilusión de que puede salir vivo del asunto, a pesar de que el Eterno mismo dice que El es el que da vida y mata, el que hiere y sana, asevera que no hay quién pueda librarse de Su mano, si aún con eso el hombre no actúa en obediencia, sujetándose a su instrucción, es porque está viviendo bajo la creencia o supuesto que si puede existir algo fuera del Eterno y Su voluntad, en este caso, que él si puede existir fuera del Eterno y su voluntad, eso es idolatría, con esto el hombre está negando el principio básico de la fe de Su Majestad el Mesías de Israel y del escriba que le preguntó por el primer gran mandamiento de la instrucción del Eterno.
Como lo hemos dicho anteriormente, estos dos principios opuestos que hemos visto en este estudio, reconocer o no reconocer la unicidad del Eterno, es estar en El o vivir en idolatría, son principios que moran en el corazón del hombre, son las causas que generan actos, actos de santidad o actos de idolatría, y es el corazón el que agrada o no al Eterno, los actos son solo manifestaciones de lo que hay en el corazón del hombre, lo que hay en el corazón del hombre es lo que da el valor al acto, pero por medio de nuestros actos, nosotros podemos conocer lo que hay en nuestro corazón.
El árbol prohibido en el Jardín del Edén, el árbol del conocimiento del bien y el mal, tiene como raíz la idolatría que hemos descrito en esta parte del estudio, una raíz que se esconde bajo la tierra pero es la que sostiene y da vida al árbol, la desobediencia es el tronco que ya es visible y nos hace conocer la raíz que la sostiene, y sobre ese tronco de desobediencia, existen muchas ramificaciones, hojas y frutos, los cuales veremos después. Pero el árbol de la vida, tiene como raíz “escucha Israel, YHWH tu Elohim, YHWH es Uno”, la obediencia es su tronco, sobre el cual hay muchas ramificaciones, hojas y frutos.
Y recordemos que si queremos un cambio en el fruto, debemos hacer un cambio en su raíz. Si no somos cuidadosos en analizar nuestros árboles, corremos el riesgo de estar sujetos a una simple inspección visual, y lo más seguro es que el árbol prohibido nos parecerá mejor que el otro, al igual que a la madre de la humanidad, Eva.
Gen 3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría;… Y por eso Su Majestad el Mesías de Israel dijo “lo que para el hombre es sublime para Elohim es abominación” (Lucas 16:15).
Capítulo Tercero
Hasta ahora hemos visto lo que significa desde el punto de vista hebreo la unicidad del Eterno, solo EL ES y nada más hay, solo EL tiene sustento en sí mismo, toda la creación tiene una existencia relativa, dependiente de EL y Su voluntad, y por otro lado que la raíz de la idolatría es precisamente no creerlo, sino creer que algo puede existir fuera de El y Su voluntad. Ahora veremos como la comprensión de la Unicidad del Eterno es la columna vertebral de todas las Escrituras Santas, en la medida que una persona comprenda y acepte humildemente la Unicidad del Eterno, en esa medida podrá entender Su voluntad y no solo eso, sino que también en esa medida será su capacidad de relacionarse con El, de amarlo. Siendo entonces el principio de la Unicidad del Eterno la columna vertebral de la Tora, según las propias palabras de Su Majestad, el Mesías.
Hasta aquí difícilmente alguien puede no estar de acuerdo con esta concepción hebrea de la Unicidad del Eterno, porque hasta ahora hemos permanecido en un plano meramente mental y no hemos llegado a las implicaciones que esta concepción tiene en el plano de la acción, del mundo material, implicaciones que llevan al hombre a verdaderamente evidenciar lo que hay en su corazón, humildad o necedad.
Veremos el caso del rey Roboam, hijo del rey Salomón, quien se vio asediado por un ejército enemigo y en ese momento recibió la visita de la Palabra de Elohim por medio del profeta Semaías, veamos en el segundo Libro de Crónicas:
2Ch 12:1 Cuando Roboam había consolidado el reino, dejó la ley de YHWH, y todo Israel con él.
2Ch 12:2 Y por cuanto se habían rebelado contra YHWH, en el quinto año del rey Roboam subió Sisac rey de Egipto contra Jerusalén,
2Ch 12:4 Y tomó las ciudades fortificadas de Judá, y llegó hasta Jerusalén .
2Ch 12:5 Entonces vino el profeta Semaías a Roboam y a los príncipes de Judá, que estaban reunidos en Jerusalén por causa de Sisac, y les dijo: Así ha dicho YHWH: Vosotros me habéis dejado, y yo también os he dejado en manos de Sisac.
2Ch 12:6 Y los príncipes de Israel y el rey se humillaron, y dijeron: Justo es YHWH.
2Ch 12:7 Y cuando YHWH vió que se habían humillado, fue palabra de YHWH a Semaías, diciendo: Se han humillado; no los destruiré; antes los salvaré en breve, y no se derramará mi ira contra Jerusalén por mano de Sisac.
Este es uno de nuestros pasajes favoritos, aquí podemos ver lo que realmente el Eterno quiere del hombre, HUMILDAD, que bíblicamente es reconocer mi posición con respecto a Él, el centro de la Torá radica precisamente en eso, en llevar al hombre a la humildad, al reconocimiento de su posición con respecto al Único que Es, el Eterno creador de los cielos y la tierra. Y vemos a este hombre, con suficientes razones para creer que Elohim está con él, pero está perdiendo una guerra contra sus enemigos y aceptando que todo lo que le está pasando, su Elohim lo está haciendo porque él lo merece, por haber abandonado la Su Instrucción. Y a Elohim le conmueve esa humillación, y la ira de Elohim es aplacada, y en lugar de destruir, salva.
Porque creer en la Unicidad del Eterno, quiere decir que no hay otro poder, más que el de EL, y que todo es hecho por EL, y El, que es un Elohim justo, paga a cada quién según sus obras.
Jer 17:9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?
Jer 17:10 Yo YHWH, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.
El excesivo amor que una persona se tiene a sí mismo (egoísmo), hace que ese amor cubra la multitud de sus faltas y por eso no las vea, entonces su corazón lo engaña y lo hace creer que la adversidad que está pasando no puede ser de parte del Eterno. Y entonces su vida “espiritual” se convierte en una guerra de poderes y no en una relación con el Único Elohim que ES y fuera de quien no hay nada. Una vida espiritual basada en una guerra de poderes entre la luz y la tinieblas es una vida basada en la idolatría, en el engaño del corazón egoísta que impide que el hombre se humille delante de su Elohim.
Lamentaciones 3:37 ¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó?
Lamentaciones 3:38 ¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno?
Lamentaciones 3:39 ¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado.
Esta aseveración del profeta Jeremías es un duro golpe al corazón gobernado por la idolatría, una idolatría que adjudica poderes a entes creados por el Eterno. Al parecer al profeta Jeremías le sería difícil encontrar una iglesia en donde congregarse hoy en día, lo más seguro es que hoy sería tratado igual como lo trataron los religiosos de su época, quienes por no hacer caso a sus palabras, fueron llevados cautivos a Babilonia, por no aceptar que Elohim mismo había enviado al rey Nabucodonosor para castigar su desobediencia.
Jer 25:9 he aquí enviaré y tomaré a todas las tribus del norte, dice YHWH, y a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y los traeré contra esta tierra y contra sus moradores… y los destruiré.
Jer 27:5 Yo hice la tierra, el hombre y las bestias… con mi gran poder… y la di a quien yo quise.
El punto central de esta tercera parte del estudio es el siguiente:
Isa 45:5 Yo soy YHWH, y ninguno más hay; no hay Elohim fuera de mí.
Isa 45:6 …que no hay más que yo;
Isa 45:7 que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo YHWH soy el que hago todo esto.
Si el Eterno es el creador de la luz y la tinieblas, eso quiere decir que EL ES el elemento que las armoniza, en EL se encuentra la armonía de estos dos elementos de Su creación, que a la vista del hombre son antagónicos. Así que una vida espiritual basada en la creencia de una guerra de poderes entre la luz y la tinieblas, es una vida basada en la idolatría, es el resultado de la distorsión de la Realidad.
Capítulo Cuarto
La comprensión de la unicidad del Eterno, es vital para la comprensión de las Sagradas Escrituras, para conocerlo a EL y para poder amarlo. En esta parte del estudio veremos varios pasajes de las Escrituras, que a pesar de estar perfectamente claros, han sido mal entendidos por no comprender la unicidad de Elohim tal y como EL mismo lo hizo ver a Su pueblo Israel y no a otro pueblo.
Isa 43:10 Vosotros sois mis testigos, dice YHWH, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí.
Isa 43:11 Yo, yo YHWH, y fuera de mí no hay quien salve.
Iniciemos por un pasaje clave y básico que se encuentra en Deuteronomio.
Deu 32:39 Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano.
Aquí dice “Yo hago…morir y vivir” “Yo hiero y Yo sano”, no dice que EL “permite” la herida o la enfermedad, como si otro Elohim u otra fuerza contrario a El lo hiciera y El únicamente lo permite, no dice eso, sino que dice “Yo hiero”.
Exo 15:26 y dijo: Si oyeres atentamente la voz de YHWH tu Dios… ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy YHWH tu sanador.
Deu 28:61 Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta ley, YHWH la enviará sobre ti, hasta que seas destruido.
2Ch 21:18 Después de todo esto, YHWH lo hirió con una enfermedad incurable en los intestinos.
2Ch 21:19 Y aconteció que… los intestinos se le salieron por la enfermedad, muriendo así de enfermedad muy penosa.
Toda persona que no crea que Elohim envía las enfermedades y que en Su mano está el sanar como también el herir, es porque aún no ha puesto atención a lo que la Biblia dice.
1Ki 22:19 …Yo vi a YHWH sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba junto a él…
1Ki 22:20 Y YHWH dijo: ¿Quién inducirá a Acab, para que suba y caiga en Ramot de Galaad?
1Ki 22:22 El dijo: Yo saldré, y seré espíritu de mentira en boca de todos sus profetas. Y él dijo: Le inducirás, y aun lo conseguirás; vé, pues, y hazlo así.
1Ki 22:23 Y ahora, he aquí YHWH ha puesto espíritu de mentira en la boca de todos tus profetas, y YHWH ha decretado el mal acerca de ti.
Eze 14:9 Y cuando el profeta fuere engañado y hablare palabra, yo YHWH engañé al tal profeta; y extenderé mi mano contra él, y lo destruiré de en medio de mi pueblo Israel.
1Sa 2:6 YHWH mata, y él da vida; El hace descender al Seol, y hace subir.
1Sa 2:7 YHWH empobrece, y él enriquece; Abate, y enaltece.
Esta expresión de Ana, madre del profeta Samuel, dice “YHWH empobrece, y él enriquece” dos opuestos que llegan al hombre de la mano del único Elohim Vivo. Un solo Elohim, un solo poder, una sola fuerza, no hay nada ni nadie fuera de EL y su Voluntad. Debemos tener la suficiente humildad para llevar todo pensamiento cautivo a la Palabra de Vida, a la Biblia.
LA LUZ Y LAS TINIEBLAS – CAPITULO QUINTO
La clasificación e identificación con que la Biblia hace referencia al mundo espiritual, “Luz y Tinieblas”, para el hombre parece antagónica y es una referencia espiritual que ha provocado diversidad de creencias. Cuando el hombre fue puesto para sojuzgar la Creación del Eterno, se vio expuesto a la dualidad que presentaba la Creación. El obstáculo más grande que el hombre debía vencer, era precisamente no sucumbir ante la ilusión que este mundo podría generar en su mente.
Heb 11:3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.
2Co 4:18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
En la búsqueda del mundo espiritual, al hombre le ha sido difícil no dejarse influenciar por esa ilusión dualista. Generando así una percepción del mundo espiritual, tan pluralista y variable como el mundo material. Dentro de esa búsqueda se encontró con el descubrimiento del bien y el mal, generando así la creencia idolátrica de un dios del bien y otro del mal.
La luz y las tinieblas representa cada una a estas dos fuerzas espirituales. Esta percepción a generado que la búsqueda espiritual del hombre, esté fundamentada en la lucha de estos dos mundos. De allí que todas las creencias fuera de la Torá contienen prácticas que los ayudaran a librar esa batalla, actos, palabras y objetos que tienen el poder de protegerlos.
El Eterno reta al hombre a vencer la fantasía que la creación ha generado y dominado al hombre y que sea libre.
Isa 45:7 que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad (rá). Yo YHWH soy el que hago todo esto.
La palabra hebrea «raá» propiamente significa arruinar, despedazar, afligir. Entonces según una traducción literal, el texto dice que El mismo y solo El, es el que hace la paz y también todo lo que para el hombre es antagónico a esto. Él y solo Él ha creado todo, tanto la luz como las tinieblas. Y si es Su Voluntad destruir o dañar a un hombre, ¿podrá este hombre hacer algo que estorbe u obstruya esa voluntad?
Isa 43:13 Aun antes que hubiera día, yo era; y no hay quien de mi mano libre. Lo que hago yo, ¿quién lo estorbará?
¿Habrán palabras especiales, que pronunciadas repetitivamente puedan salvar al hombre de lo que Elohim ha preparado para él? ¿Acaso al hacer esto no están peleando contra el propio y único Elohim y Su voluntad?
2Ch 12:6 Y los príncipes de Israel y el rey se humillaron, y dijeron: Justo es YHWH.
2Ch 12:7 …Se han humillado; no los destruiré; antes los salvaré en breve…
El rey de la Casa de Judá y los príncipes del pueblo no hicieron ningún mapeo o guerra espiritual, simplemente aceptaron que todo lo que les sucedía era por su pecado, era la justicia de Elohim que estaba actuando, y eso les salvó la vida.
CONCLUSION
Lamentaciones 3:37 ¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó?
Lam 3:38 ¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno?
Lam 3:39 ¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado.
Lam 3:40 Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a YHWH.
Este pasaje resume lo que podemos concluir: hay un solo Elohim, creador de la luz y las tinieblas, quien da la vida y mata, de quién sale lo bueno y lo malo. Solo El es el que administra este mundo, dando a cada uno conforme a sus obras. El profeta Jeremías escribe que si en algo se tiene que lamentar el hombre es en su pecado, que revise su corazón, para que humildemente acepte la voluntad de Su Creador.
La realidad es que el corazón es tan engañoso, que hace al hombre creerse tan santo que no merece nada de lo que le pasa. El entendimiento de la Unicidad del Eterno, tiene que llevar al hombre a la humillación delante de El.
Pro 1:31 Comerán del fruto de su camino, Y serán hastiados de sus propios consejos.
Pro 1:33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.
Las tinieblas absolutas no existen, las tinieblas son solo la atenuación de la luz. En física se mide la oscuridad por medio de la cantidad de fotones. Esto nos dice que las tinieblas no existen, ya que son solo la atenuación de la luz.
Salmo 139:12 Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz.
Así también en el mundo espiritual, las tinieblas son solo la atenuación de la luz. Para sacar las tinieblas de un lugar, solo es necesario encender la luz. Cuando el hombre con su desobediencia se aleja del Eterno, fuente infinita de Luz, comienza a experimentar a las tinieblas. Idolatría es vivir esclavo de la ilusión que genera la atenuación de la Luz, esclavo de las tinieblas, ir en pos de lo que no existe. Temerle a El y no a las tinieblas es la enseñanza básica de la Torá.
Todo y absolutamente todo es parte de la justicia de Elohim que administra este mundo, dando a cada uno conforme a sus obras. Solo comprendiendo esta verdad, nuestros corazones podrán permanecer humildes delante de El, temiéndole todos nuestros días y caminando en pos de Su justicia y verdad.
Ecc 12:13 El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Elohim, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.
¡AUN HAY MAS! – UNICIDAD SIMPLE
La creación tal y como la conocemos o percibimos es el resultado del ocultamiento del Eterno. Por lo tanto la materialidad y espiritualidad, la luz y las tinieblas, lo bueno y lo malo son el resultado de Su ocultamiento. Comprendemos que todo lo que conocemos está formado de partes. El ocultamiento de la unicidad del Eterno crea la multiplicidad de la creación. Si la unicidad del Eterno se revelara plenamente la creación dejaría de existir.
La unicidad del Eterno es la negación de la dualidad y composición estructural de Su creación, pero al mismo tiempo es su base. Nuestra mente debe considerar que El no es parecido a nada de lo que pueda haber en la creación.
Isa 40:25 ¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? Dice el Santo.
La unicidad del Eterno es simple, no compuesta, no dual, su esencia es sin comparación alguna. Como seres humanos funcionamos en base a comparación, pero le es imposible al hombre concebir una unidad Divina simple, porque todo lo que ellos conocen es dual y compuesto.
El reconocimiento de la Unicidad del Eterno es la columna vertebral sobre la cual se puede edificar una relación con El. La percepción de la Divinidad del Eterno como una unicidad compuesta, es el resultado de una análisis incorrecto. El Eterno no es un dios compuesto de partes, no es tres en uno o uno en tres, es simplemente uno, una unicidad simple, sin comparación.
Bajo el Talit de Su Majestad
R. Yehuda ben Israel
Un pilar del conocimiento de la Torá y fundamento de fe.
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Un fundamento de fe Un pilar del conocimiento de la Torá Una base para la relación con el Eterno
INTRODUCCIÓN
En el Nuevo Testamento encontramos un pasaje en donde los escribas probando la doctrina de SM Yeshua, le hacen una pregunta sumamente importante para la fe de todo judío creyente en el Elohim de Israel, digo importante pero realmente es más que eso, es el fundamento de fe, no digo un fundamento de fe, sino el fundamento de fe, sobre este tema depende la relación que cualquier hombre pueda tener con el Elohim de Israel.
Mar 12:28 Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Mar 12:29 Yeshua le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Elohim, el Señor uno es. Mar 12:30 Y amarás al Señor tu Elohim con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
Con esta pregunta el escriba sometió a prueba de fuego la doctrina de SM Yeshua, y la respuesta de Su Majestad cerró su boca.
Mar 12:32 Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; Mar 12:33 y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios. Mar 12:34 Yeshua entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.
Pero lo fabuloso de este relato, es que cuando SM Yeshua vio que el hombre que le hizo la pregunta estaba de acuerdo con la unicidad de Dios, según él mismo lo había expresado, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios». Con esto vemos que tan importante es el reconocimiento y aceptación de la unicidad de Dios.
Ahora bien, estamos viendo un relato que narra el encuentro de dos judíos que intercambian creencias de doctrina, un judío que proclama la unicidad de su Elohim como su fundamento de fe y el reconocimiento de otro judío de ese mismo fundamento de fe. Esto no es lo mismo si fueran dos griegos filósofos, lo que un hebreo entiende por la unicidad de Elohim dista mucho del entendimiento de un griego o cualquier otro tipo de persona ajena a la teología hebrea.
Hoy en día todos dicen creer en Elohim, todos dicen creer en el Elohim de Israel, dicen creer en esta unicidad, pero todos llevan una vida muy distinta entre ellos, un comportamiento y actitudes que a veces son contrarios a la Biblia misma, la diferencia con el pensamiento hebreo, es que cuando dos personas creen lo mismo, esto hace que sus vidas sean parecidas, sus comportamientos frente a las mismas situaciones, serán iguales o muy similares, y nunca contrarias a su fe.
Ahora en este primer estudio sobre la unicidad de Elohim, nos disponemos a presentar lo que en profundidad significa la respuesta de SM Yeshua, lo que habían en los corazones de estos dos hebreos que concuerdan con la unicidad de su Elohim y lo pronuncian con sus labios «escucha Israel, YHWH tu Elohim, YHWH es uno».
La respuesta de SM Yeshua está compuesta de dos partes:
PRIMERA: El reconocimiento y aceptación de la unicidad del Eterno, este es un principio previo a cualquier relación con El. Del entendimiento de este principio depende el tipo de relación que cualquier hombre pueda tener con el único Elohim.
SEGUNDA: El amarlo sobre todas las cosas, esta segunda parte ya habla de una relación, que depende del grado de reconocimiento y aceptación de la unicidad del Eterno, que es la primera parte.
Esto es similar al amor entre prójimos, entre mayor es el conocimiento que se tenga del prójimo, más se le podrá amar, el conocimiento y la aceptación del cómo la otra persona es, es la base para amarlo, entre más conocimiento y aceptación mas amor se le puede dar. Este tipo de conocimiento es como una brecha que se abre entre dos personas para que el amor pueda pasar entre ellos, se puede tener el conocimiento y no amar, pero no se puede amar con intensidad si no se tiene el conocimiento y aceptación de lo que la otra persona es.
Un claro ejemplo lo tenemos las personas que ya tenemos algún tiempo de casados, el amor que le profesamos a una novia o novio, no es el mismo que al de un esposo o esposa, y el amor de una pareja con 5 años de matrimonio, no es igual al amor que esa misma pareja se tendrá a los 10 años de casada. Todo esto por el conocimiento y aceptación del uno para con el otro, que va en aumento con la medida del tiempo de convivir juntos.
Todo lo que hemos expresado hasta aquí, tiene como único objetivo, resaltar la importancia de este tema, el conocimiento y la aceptación de la unicidad del Eterno, hacer ver lo fundamental que es para una vida de fe. Lo que también es cierto, es que así como este tema es de importante, así también es de profundo, porque conocer y aceptar Su unicidad es conocerlo a El, y como lo hemos expresado anteriormente, el conocimiento abre un camino para que nuestro amor pueda llegar a El, y ese amor es el que nos une a El.
SI LO CONOCIERA FUERA EL
Es entonces ese conocimiento y aceptación de lo que El es, la base para amarlo, amor que será el que nos una a El, entonces en este conocimiento y aceptación radica nuestra posibilidad y capacidad de unirnos a El. Por eso el rabino judío Baal Shem Tov dijo: «si Lo conociera, fuera El». Es por eso la importancia que el Rey David y su hijo el Rey Salomón dieron a este entendimiento, cuando dijeron:
Salmo 119:144 Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré. Prov 10:21 Los labios del justo apacientan a muchos, Mas los necios mueren por falta de entendimiento.
Ahora bien, esto nos enfrenta a un objetivo fuera del alcance del hombre, y de lo que logre alcanzar el hombre, no lo podrá alcanzar por si solo, porque con el entendimiento Elohim se revela, en la medida que el hombre Lo conozca, en esa medida es que El se le ha revelado al hombre, y El ha decidido habitar en la oscuridad, fuera del alcance de la vista del hombre.
1Reyes 8:12 Entonces dijo Salomón: YHWH ha dicho que él habitaría en la oscuridad. Exo 20:21 Entonces el pueblo estuvo a lo lejos, y Moisés se acercó a la oscuridad en la cual estaba Elohim.
Así que lo que el hombre conozca de El, será únicamente lo que el Eterno ha querido que el hombre conozca de El, la medida en la que el Eterno de ese entendimiento, es la medida en la que El se está revelando al hombre, porque para el hombre, el Eterno será tan grande como él entienda que así lo es y este entendiendo viene de parte de Él, no es logro del hombre. Por eso el Rey David le pide este entendimiento al Eterno.
Salmo 119:144 Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré.
Así que en el entendimiento, que en su soberanía El Eterno quiere dar a cada uno de nosotros sobre lo que El es y quién es El, será conforme a su bondad y misericordia, por lo tanto cuando esto es realmente así, esto es un entendimiento del Cielo y no de hombre, el hombre no podrá jactarse ni vanagloriarse de lo que ha alcanzado, por que no es mérito propio, no es algo alcanzado sino dado por el Cielo, y si realmente ha entendido un poco de lo que el Eterno es, ese entendimiento le ha abierto una brecha para amarLo, y si esto es así, por la ley del amor que explicamos anteriormente, quiere decir que este hombre ha crecido hacia la imagen y semejanza de Aquel que se le ha revelado por medio Su entendimiento. Entonces esto se verá reflejado por medio del testimonio de esta persona, por medio de su actitud frente a la vida, como lo dijo Yacov (Santiago) en su carta.
Jas 3:11 ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? Jas 3:12 Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce. Jas 3:13 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Jas 3:14 Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; Jas 3:15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Jas 3:16 Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Jas 3:17 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Jas 3:18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.
En resumen, con este tema iniciamos el tema más importante de nuestra fe, en el grado de entendimiento que el Eterno nos de sobre él, en ese grado El se nos revela a cada uno de nosotros, y nos abre el camino para que por medio del amor, caminemos hacia El, cada entendimiento nuevo, es un nuevo grado acercamiento que El nos permite a cada uno de nosotros conforme su bondad y misericordia.
Recordemos que en el mundo espiritual caminar hacia El, es emular a El. En el mundo espiritual no es como en el material, en donde dos objetos pueden estar juntos, aunque sean totalmente diferentes en esencia y forma, como un papel y una piedra. En el mundo espiritual rige la ley de «Similitud de forma», en donde dos objetos están cerca en la medida que se parezcan en esencia y forma. Por eso la máxima de Baal Shem Tov: «Si lo conociera, fuera El».
Pero también recordemos que en Su inmensa misericordia, el Eterno ha provisto un camino hacia El, Proveyó un cordero que caminó por el camino del conocimiento y fusión que expresó la máxima de Baal Shem Tov, y no escatimó darse él mismo como sacrificio expiatorio, para que la misericordia, gracia, bondad, perdón y amor del Eterno llegara a nosotros también, por medio de él, reposando en él todo lo que el Eterno ha querido revelar a la humanidad de su esencia en estos tiempos. Siendo él ahora el camino hacia el Eterno. Y así podamos vivir todos en unidad, con esa unidad que solo el verdadero amor puede dar, el amor del Eterno que ha sido manifestado a los hombres, para que por medio de él, podamos unirnos al Eterno y estar unidos entre nosotros como un mismo cuerpo.
Juan 17:21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. Juan 17:22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Juan 17:23 Yo en ellos, y tú en mi, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.
Si lo conociera, fuera El.
Juan 14:6 Yeshua le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Juan 14:7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceriais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. Juan 14:8 Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Juan 14:9 Yeshua le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? Juan 14:10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mi? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras. Juan 14:11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.
Estimados amigos que vienen a la Torá, los invitamos a estar con nosotros en este tema tan apasionante que hoy compartimos con ustedes. Humildemente nos disponemos a compartir lo que se nos ha mostrado hasta el día de hoy, dando de gracia, lo que de gracia hemos recibido, deseando como siempre ser de bendición para todos aquellos amantes de la Verdad.
CAPÍTULO PRIMERO
El primer punto que veremos para comprender la sabiduría de SM Yeshua expresada en la unicidad de Elohim como primer mandamiento o principio de fe, es precisamente el hecho que estas palabras no son más que la cita de un pasaje de la Torá.
SM Yeshua dijo: Mar 12:29 Yeshua le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Mar 12:30 Y amarás al Señor tu Elohim con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
La Torá dice: Deu 6:4 Oye, Israel: YHWH nuestro Elohim, YHWH uno es. Deu 6:5 Y amarás a YHWH tu Elohim de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
En efecto, lo que SM Yeshua hizo fue citar Deuteronomio 6:4-5, lo que el escriba escuchó no fue nada nuevo para él, y el entender que esto es lo principal, una enseñanza con la que él estaba de acuerdo, nada nuevo para un hebreo del primer siglo.
Ahora veremos lo que para una mente hebrea quieren decir estas palabras, una enseñanza que para ellos no fue nada nuevo, lo que había en la mente y corazón de estos dos hebreos al pronunciar las palabras «Escucha Israel, YHWH tu Dios, YHWH uno es y estar ambos de acuerdo que esto es lo principal de su fe.
Deu 4:39 Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que YHWH es Elohim arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro.
En hebreo dice «ayin od», lo que se ha traducido como «y no hay otro», en una traducción literal dice «nada más». Esto es en esencia y en el nivel más sublime lo que significa para un hebreo la unicidad del Eterno, que solo El es y nada más.
áyin: Como de la raíz primaria que significa ser nada o no existir, no entidad. Todo lo que es creación, sea en el mundo espiritual y en el mundo material, como lo dice el verso, «arriba en el cielo y abajo en la tierra», su existencia es relativa, está supeditada a la voluntad del Creador. Todo lo que es creación no existe por sí mismo, sino que hay una voluntad de su Creador que no solo la creó sino que la mantiene existente continuamente.
Esto es como una lámpara, que existe aunque esté apagada, al encenderse se crea la luz, la lámpara permanece inmutable mientras ilumina, al apagarse la luz dejará de existir, y la lámpara seguirá siendo igual que antes de iluminar y mientras iluminó, una vez apagada la lámpara la luz solo existirá como un recuerdo. De igual forma es la creación con respecto a su Creador, lo que único que es, es El, y fuera de EI NO HAY NADA MÁS.
Decimos que El ES, y no decimos que solo El existe, porque el atributo de existencia es atribuible a lo que es creado, desde el momento que es creado, por eso podemos decir que algo existe, desde el momento que fue creado, así que la existencia es un atributo de lo creado, y como el Eterno no es creación de nadie, este es un atributo no aplicable para El, por eso El ES, sin el atributo de existencia.
La simple idea o creencia de que algo pueda existir fuera de El o aparte de El, ya sea en el mundo espiritual o material, ya es considerado como un grado de idolatría.
Deu 4:35 A ti te fue mostrado, para que supieses que YHWH es Elohim, y no hay nada (ayin) fuera de él.
Así que el pronunciamiento de la unicidad del Eterno por parte de un hebreo, pronunciamiento que no solo se hace diariamente, sino que está escrito en los dinteles de sus puertas, y dentro de unas cajitas negras llamadas Tefilim, que puestas entre los ojos y en el brazo izquierdo cerca del corazón se usan para orar, tienen como máximo propósito mantener viva su conciencia y humildad de que solo YHWH ES, y fuera de El no hay nada, el hebreo reconoce y acepta que su existencia misma es relativa y dependiente de la voluntad Divina.
Toda la creación sea material y espiritual incluyendo la humanidad misma, su existencia es relativa y sutil, es como un pensamiento efímero en la mente del Creador, que de un momento a otro puede desaparecer. Una perspectiva humilde heredada por el padre de la fe:
Gen 18:27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza.
El anulamiento total del hebreo delante del Elohim de Israel y Su voluntad, está permanentemente en su corazón y mente y es manifestado por medio de la palabra, con el pronunciamiento de la unicidad, llamado dentro del mundo hebreo como Shmá o Shemá, que dice así:
Shemá Israel, YHWH eloheinu YHWH ejad. (Escucha Israel, YHWH tu Dios, YHWH uno es).
Y el «Shmá» es precisamente lo que SM Yeshua y el escriba pronunciaron como su fundamento de fe, esto era en lo que ellos estaban de acuerdo primordialmente, esto le demostró al escriba, que la doctrina de SM Yeshua era santa, era de acuerdo a la Torá del Elohim de Israel, y esto no solo dejo tranquilo al escriba, sino que cuando SM Yeshua vio que el escriba estaba de acuerdo con este fundamento de fe, le dijo: «no estás lejos del reino de Dios».
Con esto podemos apreciar lo fundamental que es la comprensión de estas palabras, conocidas por el mundo hebreo como el Shmá, según lo dicho por SM Yeshua, entre más cerca estemos de su significado y su aceptación más cerca estaremos del Reino de Elohim.
Por otro lado también este sería de vital importancia para pasar al segundo paso expuesto por SM Yeshua y este escriba, amarlo con todo el corazón, con todo el alma, con todas nuestras fuerzas, porque ¿Cómo podemos amar a quien no conocemos? O ¿Qué tipo de relación puede existir cuando amo a alguien que no es lo que yo creo que es? ¿Acaso no es como lo hemos expuesto en la introducción de este estudio, que entre mayor conocimiento tengo yo de una persona y la acepto como es, en esa misma proporción lo podré amar?
En la misma medida en que el Eterno nos da entendimiento de quien El ES, en esa misma medida El se nos revela, nos muestra quien es y lo que El ES, abriendo una brecha para poder amarlo, para poder relacionarnos con El, tan profundo y sublime como lo sea Su revelación, el entendimiento que El no de de El mismo. Ese amor será el que nos una a El, a lo que El ES, a su esencia, a su naturaleza.
Y si sabemos que El es lo único que ES, sin el atributo de existencia, y que todo lo demás no es nada en sí mismo, sino que toda la creación es vana, esto es que no tiene sustento en sí mismo, sino que el sustento y existencia de su creación es en la medida que ésta se apegue a El, que es lo único que Es, y a Su voluntad que es con lo que todo fue creado, lo que sostiene a todo y todo lo que El ha manifestado de El a su creación, entonces sabremos que ese amor que mostremos hacia El, será del que dependa nuestra existencia.
Salmo 91:14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Salmo 91:15 Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré. Salmo 91:16 Lo sacíaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación.
Claro que esto es también una enseñanza de la Torá, como lo está expresado en el libro de Deuteronomio.
Deu 30:6 Y circuncidará YHWH tu Elohim tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a YHWH tu Elohim con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.
Y la manera que la misma Escritura nos enseña que manifestamos ese amor, es por medio de la permanencia en Su voluntad, ya que es ella la que sostiene a toda la creación, la creación misma subsiste mientras esa sea la voluntad Divina, por eso el Eterno enseño a su pueblo la obediencia a Sus mandamientos, de esa manera se le ama y se mantiene dentro de Su voluntad, siendo esta la única manera de estar ligado a lo único que realmente ES, El, porque fuera de El no hay nada.
Esto es el núcleo de la gran sabiduría del Rey Salomón, expresada en el libro de Eclesiastés, el rey Salomón, quién luego de buscar su realización y felicidad en todo lo que este mundo le pudiera dar, llegó a la conclusión que todo lo de este mundo es vanidad, y resume toda su disertación del libro en un final muy impresionante, diciendo de antemano que por gusto es tanto estudio, sino se ha entendido esto que hemos expresado en este capítulo del estudio.
Ecc 12:12 Ahora, hijo mio, a más de esto, sé amonestado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne. Ecc 12:13 El fin de todo el discurso oido es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Ecc 12:14 Porque Elohim traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.
Capítulo Segundo
Lo que vimos en el primer capítulo de este estudio, es que la unicidad de Elohim significa primordialmente que solo El es, sin el atributo de existencia y que fuera de Él no hay nada. En este segundo capítulo veremos su opuesto, la idolatría, esto será solo a manera de ayudar a nuestra comprensión del primer concepto, ya que muchas veces comprendemos mejor los conceptos cuando conocemos sus opuestos, de esa manera tenemos una imagen completa, como luz y tinieblas o arriba y abajo.
IDOLATRIA
Si reconocer la Unicidad de Elohim es saber y entender que solo El es y no hay nada fuera de El, idolatría es creer que puede existir algo fuera de El, ésta es la base de la idolatria. Recordemos que estamos viendo estos principios desde su raíz y no sus manifestaciones, porque para muchos idolatría son actos que el hombre hace, como hacer ídolos y o postrarse ante ellos, pero esos y muchos más son solo eso, actos de idolatría, la manifestación de idolatría que hay en el corazón del hombre, y es allí a donde nos referimos, a lo que hay en el corazón del hombre que lo hace actuar de una manera idolátrica, el idólatra actúa bajo el entendimiento o creencia de que hay algo que existe fuera del Eterno y o su voluntad.
El hombre sucumbió ante la ilusión que creó este mundo material, un mundo material que puede ver y tocar, frente a una realidad que no puede ver ni tocar, esa realidad es el Eterno, El único que Es, y que habita en una luz inaccesible.
1 Timoteo 6:16 el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.
Esa ilusión es el creer que puede existir algo fuera de El, primordialmente el hombre, por eso la serpiente le dijo «y serás como Elohim» (Gen 3:5), creando la ilusión de que pudiera existir otro Elohim fuera del que hasta ese momento era, es y será el único, el Creador de los Cielos y la Tierra. La ilusión radica principalmente en la propuesta de que podría existir algo fuera del Eterno, algo fuera de Su voluntad, y el hombre cayó esclavo de esa ilusión y luego de eso la humanidad vive su vida basada en ese supuesto, de que algo puede existir fuera del Eterno y Su voluntad. Como una manifestación de tomar esa fantasía como verdadera, es que el hombre desobedeció a la instrucción del Eterno, que es Su voluntad, bajo el supuesto que se puede existir fuera de esa instrucción, siendo la desobediencia solo un acto que manifiesta la idolatría que sale de su corazón.
Para ejemplificar lo descrito aquí, nos permitimos usar un ejemplo, cuando un asaltante armado, amenaza a un hombre poniendo el arma en su cabeza, y le pide sus pertenencias, la víctima responderá a la amenaza basada en una creencia o bajo un supuesto, si cree o no que su vida depende de seguir las ordenes del asaltante, de eso dependerá la respuesta de la víctima. Si cree que definitivamente su vida está en manos del asaltante, a quién hasta por accidente se le puede disparar el arma y matarlo, la víctima obedecerá al asaltante y le dará sus pertenencias, porque si no obedece muere, y el asaltante verdaderamente lo puede matar.
Pero si la víctima cree, que su vida no está en las manos del asaltante, y que de alguna manera él puede salir vivo del asunto sin obedecerlo y darle todo lo que pide, no lo hará, no seguirá las instrucciones del asaltante, o las seguirá simulando obediencia hasta que encuentre el momento en que pueda liberarse del asaltante.
Eso mismo sucede con el hombre y el Eterno, El dice: Deu 32:39 Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano.
Y el Eterno expresa Su voluntad de una manera simple y sencilla, cuando dice: Deu 10:12 Ahora, pues, Israel, ¿qué pide YHWH tu Elohim de ti, sino que temas a YHWH tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a YHWH tu Elohim con todo tu corazón y con toda tu alma; Deu 10:13 que guardes los mandamientos de YHWH y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?
La único que hay en el corazón de aquel hombre que no sigue las instrucciones del Eterno, es la ilusión de que puede salir vivo del asunto, a pesar de que el Eterno mismo dice que El es el que da vida y mata, el que hiere y sana, asevera que no hay quién pueda librarse de Su mano, si aún con eso el hombre no actúa en obediencia, sujetándose a su instrucción, es porque está viviendo bajo la creencia o supuesto que si puede existir algo fuera del Eterno y Su voluntad, en este caso, que él si puede existir fuera del Eterno y su voluntad, eso es idolatría, con esto el hombre está negando el principio básico de la fe de Su Majestad el Mesías de Israel y del escriba que le preguntó por el primer gran mandamiento de la instrucción del Eterno.
Como lo hemos dicho anteriormente, estos dos principios opuestos que hemos visto en este estudio, reconocer o no reconocer la unicidad del Eterno, es estar en El o vivir en idolatría, son principios que moran en el corazón del hombre, son las causas que generan actos, actos de santidad o actos de idolatría, y es el corazón el que agrada o no al Eterno, los actos son solo manifestaciones de lo que hay en el corazón del hombre, lo que hay en el corazón del hombre es lo que da el valor al acto, pero por medio de nuestros actos, nosotros podemos conocer lo que hay en nuestro corazón.
El árbol prohibido en el Jardín del Edén, el árbol del conocimiento del bien y el mal, tiene como raíz la idolatría que hemos descrito en esta parte del estudio, una raíz que se esconde bajo la tierra pero es la que sostiene y da vida al árbol, la desobediencia es el tronco que ya es visible y nos hace conocer la raíz que la sostiene, y sobre ese tronco de desobediencia, existen muchas ramificaciones, hojas y frutos, los cuales veremos después. Pero el árbol de la vida, tiene como raíz “escucha Israel, YHWH tu Elohim, YHWH es Uno”, la obediencia es su tronco, sobre el cual hay muchas ramificaciones, hojas y frutos.
Y recordemos que si queremos un cambio en el fruto, debemos hacer un cambio en su raíz. Si no somos cuidadosos en analizar nuestros árboles, corremos el riesgo de estar sujetos a una simple inspección visual, y lo más seguro es que el árbol prohibido nos parecerá mejor que el otro, al igual que a la madre de la humanidad, Eva.
Gen 3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría;… Y por eso Su Majestad el Mesías de Israel dijo “lo que para el hombre es sublime para Elohim es abominación” (Lucas 16:15).
Capítulo Tercero
Hasta ahora hemos visto lo que significa desde el punto de vista hebreo la unicidad del Eterno, solo EL ES y nada más hay, solo EL tiene sustento en sí mismo, toda la creación tiene una existencia relativa, dependiente de EL y Su voluntad, y por otro lado que la raíz de la idolatría es precisamente no creerlo, sino creer que algo puede existir fuera de El y Su voluntad. Ahora veremos como la comprensión de la Unicidad del Eterno es la columna vertebral de todas las Escrituras Santas, en la medida que una persona comprenda y acepte humildemente la Unicidad del Eterno, en esa medida podrá entender Su voluntad y no solo eso, sino que también en esa medida será su capacidad de relacionarse con El, de amarlo. Siendo entonces el principio de la Unicidad del Eterno la columna vertebral de la Tora, según las propias palabras de Su Majestad, el Mesías.
Hasta aquí difícilmente alguien puede no estar de acuerdo con esta concepción hebrea de la Unicidad del Eterno, porque hasta ahora hemos permanecido en un plano meramente mental y no hemos llegado a las implicaciones que esta concepción tiene en el plano de la acción, del mundo material, implicaciones que llevan al hombre a verdaderamente evidenciar lo que hay en su corazón, humildad o necedad.
Veremos el caso del rey Roboam, hijo del rey Salomón, quien se vio asediado por un ejército enemigo y en ese momento recibió la visita de la Palabra de Elohim por medio del profeta Semaías, veamos en el segundo Libro de Crónicas:
2Ch 12:1 Cuando Roboam había consolidado el reino, dejó la ley de YHWH, y todo Israel con él. 2Ch 12:2 Y por cuanto se habían rebelado contra YHWH, en el quinto año del rey Roboam subió Sisac rey de Egipto contra Jerusalén, 2Ch 12:4 Y tomó las ciudades fortificadas de Judá, y llegó hasta Jerusalén . 2Ch 12:5 Entonces vino el profeta Semaías a Roboam y a los príncipes de Judá, que estaban reunidos en Jerusalén por causa de Sisac, y les dijo: Así ha dicho YHWH: Vosotros me habéis dejado, y yo también os he dejado en manos de Sisac. 2Ch 12:6 Y los príncipes de Israel y el rey se humillaron, y dijeron: Justo es YHWH. 2Ch 12:7 Y cuando YHWH vió que se habían humillado, fue palabra de YHWH a Semaías, diciendo: Se han humillado; no los destruiré; antes los salvaré en breve, y no se derramará mi ira contra Jerusalén por mano de Sisac.
Este es uno de nuestros pasajes favoritos, aquí podemos ver lo que realmente el Eterno quiere del hombre, HUMILDAD, que bíblicamente es reconocer mi posición con respecto a Él, el centro de la Torá radica precisamente en eso, en llevar al hombre a la humildad, al reconocimiento de su posición con respecto al Único que Es, el Eterno creador de los cielos y la tierra. Y vemos a este hombre, con suficientes razones para creer que Elohim está con él, pero está perdiendo una guerra contra sus enemigos y aceptando que todo lo que le está pasando, su Elohim lo está haciendo porque él lo merece, por haber abandonado la Su Instrucción. Y a Elohim le conmueve esa humillación, y la ira de Elohim es aplacada, y en lugar de destruir, salva.
Porque creer en la Unicidad del Eterno, quiere decir que no hay otro poder, más que el de EL, y que todo es hecho por EL, y El, que es un Elohim justo, paga a cada quién según sus obras.
Jer 17:9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Jer 17:10 Yo YHWH, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.
El excesivo amor que una persona se tiene a sí mismo (egoísmo), hace que ese amor cubra la multitud de sus faltas y por eso no las vea, entonces su corazón lo engaña y lo hace creer que la adversidad que está pasando no puede ser de parte del Eterno. Y entonces su vida “espiritual” se convierte en una guerra de poderes y no en una relación con el Único Elohim que ES y fuera de quien no hay nada. Una vida espiritual basada en una guerra de poderes entre la luz y la tinieblas es una vida basada en la idolatría, en el engaño del corazón egoísta que impide que el hombre se humille delante de su Elohim.
Lamentaciones 3:37 ¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó? Lamentaciones 3:38 ¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno? Lamentaciones 3:39 ¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado.
Esta aseveración del profeta Jeremías es un duro golpe al corazón gobernado por la idolatría, una idolatría que adjudica poderes a entes creados por el Eterno. Al parecer al profeta Jeremías le sería difícil encontrar una iglesia en donde congregarse hoy en día, lo más seguro es que hoy sería tratado igual como lo trataron los religiosos de su época, quienes por no hacer caso a sus palabras, fueron llevados cautivos a Babilonia, por no aceptar que Elohim mismo había enviado al rey Nabucodonosor para castigar su desobediencia.
Jer 25:9 he aquí enviaré y tomaré a todas las tribus del norte, dice YHWH, y a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y los traeré contra esta tierra y contra sus moradores… y los destruiré. Jer 27:5 Yo hice la tierra, el hombre y las bestias… con mi gran poder… y la di a quien yo quise.
El punto central de esta tercera parte del estudio es el siguiente: Isa 45:5 Yo soy YHWH, y ninguno más hay; no hay Elohim fuera de mí. Isa 45:6 …que no hay más que yo; Isa 45:7 que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo YHWH soy el que hago todo esto.
Si el Eterno es el creador de la luz y la tinieblas, eso quiere decir que EL ES el elemento que las armoniza, en EL se encuentra la armonía de estos dos elementos de Su creación, que a la vista del hombre son antagónicos. Así que una vida espiritual basada en la creencia de una guerra de poderes entre la luz y la tinieblas, es una vida basada en la idolatría, es el resultado de la distorsión de la Realidad.
Capítulo Cuarto
La comprensión de la unicidad del Eterno, es vital para la comprensión de las Sagradas Escrituras, para conocerlo a EL y para poder amarlo. En esta parte del estudio veremos varios pasajes de las Escrituras, que a pesar de estar perfectamente claros, han sido mal entendidos por no comprender la unicidad de Elohim tal y como EL mismo lo hizo ver a Su pueblo Israel y no a otro pueblo.
Isa 43:10 Vosotros sois mis testigos, dice YHWH, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí. Isa 43:11 Yo, yo YHWH, y fuera de mí no hay quien salve.
Iniciemos por un pasaje clave y básico que se encuentra en Deuteronomio. Deu 32:39 Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano.
Aquí dice “Yo hago…morir y vivir” “Yo hiero y Yo sano”, no dice que EL “permite” la herida o la enfermedad, como si otro Elohim u otra fuerza contrario a El lo hiciera y El únicamente lo permite, no dice eso, sino que dice “Yo hiero”.
Exo 15:26 y dijo: Si oyeres atentamente la voz de YHWH tu Dios… ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy YHWH tu sanador. Deu 28:61 Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta ley, YHWH la enviará sobre ti, hasta que seas destruido.
2Ch 21:18 Después de todo esto, YHWH lo hirió con una enfermedad incurable en los intestinos. 2Ch 21:19 Y aconteció que… los intestinos se le salieron por la enfermedad, muriendo así de enfermedad muy penosa.
Toda persona que no crea que Elohim envía las enfermedades y que en Su mano está el sanar como también el herir, es porque aún no ha puesto atención a lo que la Biblia dice.
1Ki 22:19 …Yo vi a YHWH sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba junto a él… 1Ki 22:20 Y YHWH dijo: ¿Quién inducirá a Acab, para que suba y caiga en Ramot de Galaad? 1Ki 22:22 El dijo: Yo saldré, y seré espíritu de mentira en boca de todos sus profetas. Y él dijo: Le inducirás, y aun lo conseguirás; vé, pues, y hazlo así. 1Ki 22:23 Y ahora, he aquí YHWH ha puesto espíritu de mentira en la boca de todos tus profetas, y YHWH ha decretado el mal acerca de ti.
Eze 14:9 Y cuando el profeta fuere engañado y hablare palabra, yo YHWH engañé al tal profeta; y extenderé mi mano contra él, y lo destruiré de en medio de mi pueblo Israel.
1Sa 2:6 YHWH mata, y él da vida; El hace descender al Seol, y hace subir. 1Sa 2:7 YHWH empobrece, y él enriquece; Abate, y enaltece.
Esta expresión de Ana, madre del profeta Samuel, dice “YHWH empobrece, y él enriquece” dos opuestos que llegan al hombre de la mano del único Elohim Vivo. Un solo Elohim, un solo poder, una sola fuerza, no hay nada ni nadie fuera de EL y su Voluntad. Debemos tener la suficiente humildad para llevar todo pensamiento cautivo a la Palabra de Vida, a la Biblia.
LA LUZ Y LAS TINIEBLAS – CAPITULO QUINTO
La clasificación e identificación con que la Biblia hace referencia al mundo espiritual, “Luz y Tinieblas”, para el hombre parece antagónica y es una referencia espiritual que ha provocado diversidad de creencias. Cuando el hombre fue puesto para sojuzgar la Creación del Eterno, se vio expuesto a la dualidad que presentaba la Creación. El obstáculo más grande que el hombre debía vencer, era precisamente no sucumbir ante la ilusión que este mundo podría generar en su mente.
Heb 11:3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. 2Co 4:18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
En la búsqueda del mundo espiritual, al hombre le ha sido difícil no dejarse influenciar por esa ilusión dualista. Generando así una percepción del mundo espiritual, tan pluralista y variable como el mundo material. Dentro de esa búsqueda se encontró con el descubrimiento del bien y el mal, generando así la creencia idolátrica de un dios del bien y otro del mal.
La luz y las tinieblas representa cada una a estas dos fuerzas espirituales. Esta percepción a generado que la búsqueda espiritual del hombre, esté fundamentada en la lucha de estos dos mundos. De allí que todas las creencias fuera de la Torá contienen prácticas que los ayudaran a librar esa batalla, actos, palabras y objetos que tienen el poder de protegerlos.
El Eterno reta al hombre a vencer la fantasía que la creación ha generado y dominado al hombre y que sea libre.
Isa 45:7 que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad (rá). Yo YHWH soy el que hago todo esto.
La palabra hebrea «raá» propiamente significa arruinar, despedazar, afligir. Entonces según una traducción literal, el texto dice que El mismo y solo El, es el que hace la paz y también todo lo que para el hombre es antagónico a esto. Él y solo Él ha creado todo, tanto la luz como las tinieblas. Y si es Su Voluntad destruir o dañar a un hombre, ¿podrá este hombre hacer algo que estorbe u obstruya esa voluntad?
Isa 43:13 Aun antes que hubiera día, yo era; y no hay quien de mi mano libre. Lo que hago yo, ¿quién lo estorbará?
¿Habrán palabras especiales, que pronunciadas repetitivamente puedan salvar al hombre de lo que Elohim ha preparado para él? ¿Acaso al hacer esto no están peleando contra el propio y único Elohim y Su voluntad?
2Ch 12:6 Y los príncipes de Israel y el rey se humillaron, y dijeron: Justo es YHWH. 2Ch 12:7 …Se han humillado; no los destruiré; antes los salvaré en breve…
El rey de la Casa de Judá y los príncipes del pueblo no hicieron ningún mapeo o guerra espiritual, simplemente aceptaron que todo lo que les sucedía era por su pecado, era la justicia de Elohim que estaba actuando, y eso les salvó la vida.
CONCLUSION
Lamentaciones 3:37 ¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó? Lam 3:38 ¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno? Lam 3:39 ¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado. Lam 3:40 Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a YHWH.
Este pasaje resume lo que podemos concluir: hay un solo Elohim, creador de la luz y las tinieblas, quien da la vida y mata, de quién sale lo bueno y lo malo. Solo El es el que administra este mundo, dando a cada uno conforme a sus obras. El profeta Jeremías escribe que si en algo se tiene que lamentar el hombre es en su pecado, que revise su corazón, para que humildemente acepte la voluntad de Su Creador.
La realidad es que el corazón es tan engañoso, que hace al hombre creerse tan santo que no merece nada de lo que le pasa. El entendimiento de la Unicidad del Eterno, tiene que llevar al hombre a la humillación delante de El.
Pro 1:31 Comerán del fruto de su camino, Y serán hastiados de sus propios consejos. Pro 1:33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.
Las tinieblas absolutas no existen, las tinieblas son solo la atenuación de la luz. En física se mide la oscuridad por medio de la cantidad de fotones. Esto nos dice que las tinieblas no existen, ya que son solo la atenuación de la luz.
Salmo 139:12 Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz.
Así también en el mundo espiritual, las tinieblas son solo la atenuación de la luz. Para sacar las tinieblas de un lugar, solo es necesario encender la luz. Cuando el hombre con su desobediencia se aleja del Eterno, fuente infinita de Luz, comienza a experimentar a las tinieblas. Idolatría es vivir esclavo de la ilusión que genera la atenuación de la Luz, esclavo de las tinieblas, ir en pos de lo que no existe. Temerle a El y no a las tinieblas es la enseñanza básica de la Torá.
Todo y absolutamente todo es parte de la justicia de Elohim que administra este mundo, dando a cada uno conforme a sus obras. Solo comprendiendo esta verdad, nuestros corazones podrán permanecer humildes delante de El, temiéndole todos nuestros días y caminando en pos de Su justicia y verdad.
Ecc 12:13 El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Elohim, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.
¡AUN HAY MAS! – UNICIDAD SIMPLE
La creación tal y como la conocemos o percibimos es el resultado del ocultamiento del Eterno. Por lo tanto la materialidad y espiritualidad, la luz y las tinieblas, lo bueno y lo malo son el resultado de Su ocultamiento. Comprendemos que todo lo que conocemos está formado de partes. El ocultamiento de la unicidad del Eterno crea la multiplicidad de la creación. Si la unicidad del Eterno se revelara plenamente la creación dejaría de existir.
La unicidad del Eterno es la negación de la dualidad y composición estructural de Su creación, pero al mismo tiempo es su base. Nuestra mente debe considerar que El no es parecido a nada de lo que pueda haber en la creación.
Isa 40:25 ¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? Dice el Santo.
La unicidad del Eterno es simple, no compuesta, no dual, su esencia es sin comparación alguna. Como seres humanos funcionamos en base a comparación, pero le es imposible al hombre concebir una unidad Divina simple, porque todo lo que ellos conocen es dual y compuesto.
El reconocimiento de la Unicidad del Eterno es la columna vertebral sobre la cual se puede edificar una relación con El. La percepción de la Divinidad del Eterno como una unicidad compuesta, es el resultado de una análisis incorrecto. El Eterno no es un dios compuesto de partes, no es tres en uno o uno en tres, es simplemente uno, una unicidad simple, sin comparación.
Bajo el Talit de Su Majestad R. Yehuda ben Israel
«El reconocimiento de la Unicidad del Eterno es el punto de partida de donde toda persona que quiera relacionarse con El debe comenzar.»
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