PARASHÁ SEMANAL: BALAK

Capítulo 16

1 Koraj ben Itzhar ben Kehat ben Leví, se separó junto con Datan y Aviram, hijos de Eliab y On ben Pelet, descendientes de Reuben. 2 Ellos se presentaron ante Moshé con doscientos cincuenta hombres de los Hijos de Israel, líderes de la asamblea convocados para la reunión, hombres de renombre. 3 Se unieron en contra de Moshé y en contra de Aarón y les dijeron: «¡Es demasiado para vosotros! Pues toda la asamblea, todos, son santos y YHWH está entre ellos; ¿por qué os eleváis por encima de la congregación de YHWH?». 4 Moshé oyó y se postró sobre su rostro. 5 Le habló a Koraj y a toda la asamblea, diciendo: «A la mañana YHWH hará conocer quién es Suyo y quién es el santo, y Él lo acercará a Sí Mismo, y a cualquiera que Él elija, Él lo acercará a Sí Mismo. 6 Haced esto: tomad para vosotros braseros, Koraj y toda su asamblea, 7 y colocad en ellos fuego y colocad sobre ellos incienso ante YHWH, mañana. Entonces el hombre a quien YHWH ha de elegir, él es el santo. ¡Es demasiado para vosotros, oh descendientes de Leví!». 8 Moshé le dijo a Koraj: «Oye ahora, oh descendientes de Leví: 9 ¿no os basta que el Dios de Israel os haya apartado de la asamblea de Israel para acercaros a Él, para realizar el servicio del Tabernáculo de YHWH y para pararos ante la asamblea para oficiarles? 10 Y Él te acercó a ti y a todos tus hermanos, descendientes de Leví, junto contigo. ¡Y aun así también pides el sacerdocio! 11 Por lo tanto, tú y toda tu asamblea que se une están en contra de YHWH. Y en cuanto a Aarón, ¿qué es él para que protestes en su contra?». 12 Moshé envió a convocar a Datan y Aviram, hijos de Eliab, mas ellos dijeron: «¡No subiremos! 13 ¿No basta con que nos hayas traído de una tierra en la que fluye la leche y la miel para que muramos en el Desierto, que aun así pretendes dominarnos, dominar todavía más? 14 Además, no nos trajiste a una tierra en la que fluye la leche y la miel, ni nos diste por posesión un campo o un viñedo. Aunque les saques los ojos a esos hombres, ¡no subiremos!». 15 Esto apenó a Moshé enormemente y le dijo a YHWH: «No gires hacia su ofrenda de regalo. No he tomado ni un solo asno suyo, ni he hecho mal siquiera a uno de ellos». 16 Moshé le dijo a Koraj: «Tú y toda tu asamblea, estad ante YHWH, tú, ellos y Aarón, mañana. 17 Que cada hombre tome su brasero y colocarás incienso sobre ellos y los traerás ante YHWH, cada hombre con su brasero: doscientos cincuenta braseros; y tú y Aarón, cada hombre con su brasero». 18 Entonces tomaron, cada hombre su brasero, y colocaron fuego en ellos y pusieron incienso en ellos; y se pararon en la entrada de la Tienda de la Reunión, con Moshé y Aarón. 19 Koraj reunió a toda la asamblea en la entrada de la Tienda de la Reunión y la gloria de YHWH apareció ante toda la asamblea. 20 YHWH les habló a Moshé y a Aarón, diciendo: 21 «¡Separaos de esta asamblea; y la destruiré en un instante!». 22 Ellos cayeron sobre sus rostros y dijeron: «Oh Dios, Dios de los espíritus de toda la carne, si un hombre pecare, ¿te enojarás con toda la asamblea?». 23 YHWH le habló a Moshé, diciendo: 24 «Háblale a la asamblea, diciendo, Levantaos de todo el contorno de los lugares de residencia de Koraj, Datan y Aviram». 25 Entonces Moshé se levantó y fue hacia Datan y Aviram, y los ancianos de Israel lo siguieron. 26 Él habló ante la asamblea, diciendo: «Alejaos ahora de cerca de las tiendas de estos malvados y no toquéis nada que sea suyo, para que no perezcáis a causa de todos sus pecados». 27 Entonces se levantaron de cerca de la residencia de Koraj, Datan y Aviram, de todo su contorno. Datan y Aviram salieron erguidos a la entrada de sus tiendas, con sus mujeres, hijos e infantes. 28 Dijo Moshé: «A través de esto sabréis que YHWH me ha enviado para realizar todos estos actos, que ello no salió de mi corazón. 29 Si éstos mueren como la muerte de todos los hombres y el destino de todos los hombres llega sobre ellos, entonces no es YHWH El Que me ha enviado. 30 Pero si YHWH creare un fenómeno y la tierra abriese su boca y se los tragase a ellos y a todo lo que es suyo, y descendieren vivos al pozo, ¡entonces sabréis que estos hombres han provocado a YHWH!». 31 Cuando acabó de decir todas estas palabras, el suelo que había debajo de ellos se abrió en dos. 32 La tierra abrió su boca y se los tragó a ellos y a todas sus casas, y a toda la gente que había junto a Koraj, y a toda su riqueza. 33 Y descendieron ellos y todo lo que poseían vivos al pozo, la tierra los cubrió y se perdieron de entre la congregación. 34 Todo Israel, que estaba alrededor de ellos, huyó ante su sonido, pues dijeron: «¡Que la tierra no nos trague a nosotros!». 35 Una llamarada surgió de YHWH y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrendaban el incienso.

 

 

Capítulo 17

1 YHWH le habló a Moshé, diciendo: 2 «Dile a Eleazar ben Aarón el Sacerdote, que levante los braseros de en medio del fuego, y arroje la llama, pues se han hecho santos. 3 En cuanto a los braseros de estos pecadores contra sus almas, labrarán con ellos láminas como cubierta para el Altar, pues los ofrendaron ante YHWH y por lo tanto se hicieron sagrados; serán una señal para los Hijos de Israel». 4 Eleazar el sacerdote tomó los braseros de cobre que habían ofrendado, los que fueron consumidos, y los labró como una cubierta para el Altar, 5 como un recordatorio a los Hijos de Israel, para que ningún extraño que no sea de la simiente de Aarón se acerque a elevar el humo del incienso ante YHWH, para que no sea como Koraj y su asamblea, tal como YHWH dijo acerca de él a través de Moshé. 6 Toda la asamblea de los Hijos de Israel se quejó al día siguiente contra Moshé y Aarón, diciendo: «¡Habéis matado a las personas de YHWH!». 7 Y ocurrió, cuando la asamblea se reunió contra Moshé y Aarón, que se dirigieron hacia la Tienda de la Reunión y he aquí que la nube la había cubierto y apareció la Gloria de YHWH. 8 Moshé y Aarón vinieron ante la Tienda de la Reunión. 9 YHWH le habló a Moshé, diciendo: 10 «¡Alejaos de esta asamblea y la destruiré en un instante!». Ellos cayeron sobre sus rostros. 11 Moshé le dijo a Aarón: «Toma el brasero y colócalo en el fuego sobre el Altar, y coloca incienso, y ve deprisa hacia la asamblea y procúrales expiación, pues la furia ha salido de la presencia de YHWH; ¡ha comenzado la plaga!». 12 Aarón tomó lo que Moshé le había dicho y corrió hacia el medio de la congregación, y he aquí que la plaga había comenzado en el pueblo. Colocó el incienso y procuró la expiación para el pueblo. 13 Se paró entre los muertos y los vivos, y la plaga fue controlada. 14 Los que murieron en la plaga fueron catorce mil setecientos, además de los que murieron por el tema de Koraj. 15 Aarón regresó con Moshé a la entrada de la Tienda de la Reunión y la plaga había sido controlada. 16 YHWH le habló a Moshé, diciendo: 17 «Háblales a los Hijos de Israel y toma de ellos una vara por cada casa paterna, de todos sus líderes, según sus casas paternas, doce varas en total; el nombre de cada hombre inscribirás en su vara. 18 Y el nombre de Aarón lo inscribirás en la vara de Leví, pues habrá una sola vara por la cabeza de su casa paterna. 19 Las colocarás en la Tienda de la Reunión delante del Testimonio, donde Yo Me reúno con vosotros. 20 Ocurrirá que el hombre al que Yo elija, su vara florecerá; así haré que cesen las quejas de los Hijos de Israel sobre Mí, las que se quejan ante vosotros». 21 Moshé les habló a los Hijos de Israel y todos sus líderes le dieron una vara por cada uno, una vara por cada líder, según sus casas paternas, doce varas; y la vara de Aarón se encontraba entre sus varas. 22 Moshé colocó las varas ante YHWH en la Tienda del Testimonio. 23 Al día siguiente, Moshé vino a la Tienda del Testimonio y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había florecido; le salieron brotes y frutos, y maduraron almendras. 24 Moshé trajo todas las varas de ante YHWH a todos los Hijos de Israel; ellos vieron y cada uno tomó su vara. 25 YHWH le dijo a Moshé: «Trae de vuelta la vara de Aarón ante el Testimonio, como un recordatorio, como señal para los rebeldes; que sus quejas cesen ante Mí para que no mueran». 26 Moshé hizo tal como YHWH le ordenó, así lo hizo. 27 Los Hijos de Israel le dijeron a Moshé, diciendo: «He aquí que perecemos, estamos perdidos, estamos todos perdidos. 28 Todos los que se acerquen al Tabernáculo de YHWH morirán. ¿Acaso alguna vez dejaremos de perecer?».

 

 

Capítulo 18

1 YHWH le dijo a Aarón: «Tú, tus hijos y la casa de tu padre cargarán juntos con la iniquidad del Santuario; y tú y tus hijos cargarán con la iniquidad de vuestro sacerdocio. 2 También a tus hermanos, la tribu de Leví, la tribu de tu padre, la acercarás a ti y ellos se unirán a ti y oficiarán para ti. Tú y tus hijos estarán ante la Tienda del Testimonio. 3 Ellos guardarán tu custodia y la custodia de toda la Tienda, pero a las sagradas vasijas y al Altar no se aproximarán, para que no mueran, tanto ellos como vosotros. 4 Se unirán a ti y guardarán la custodia de la Tienda de la Reunión para todo el servicio de la Tienda y el extraño no se os acercará. 5 Guardaréis la custodia del Santo y la custodia del Altar, y no habrá más ira contra los Hijos de Israel. 6 Y he aquí que Yo he tomado a tus hermanos los Levitas de entre los Hijos de Israel; a vosotros les son entregados como un regalo para YHWH, para realizar el servicio de la Tienda de la Reunión. 7 Tú y tus hijos guardarán vuestro sacerdocio en lo relativo a todo lo concerniente al Altar y dentro del Parojet, y serviréis; Yo entregué vuestro sacerdocio como un servicio que es un regalo, y cualquier extraño que se acerque morirá». 8 YHWH le habló a Aarón: «And, he aquí que Yo te he dado la guardia de Mis ofrendas elevadas, de todas las santidades de los Hijos de Israel; te las he dado a ti por distinción y a tus hijos por decreto eterno. 9 Esto será tuyo de lo más santo, del fuego: todas sus ofrendas, todas sus ofrendas vegetales, todos sus sacrificios expiatorios, todas sus ofrendas de culpa, aquello que ellos Me devuelven a Mí: como cosa santísima será tuya y de tus hijos. 10 En lo más santo las comeréis, cada varón la puede comer, será santa para ti. 11 Y esto será tuyo: lo que se separe de su regalo, de todos los servicios de agitación de los Hijos de Israel, te las he entregado a ti y a tus hijos e hijas contigo como porción eterna; todas las personas puras de tu casa podrán comerla. 12 Todo el mejor aceite y todo el mejor mosto y trigo, su primicia que darán a YHWH a ti te los doy. 13 Las primicias de todo lo que hay en su tierra que traerán a YHWH tuyas serán; toda persona pura de tu casa las comerá. 14 Todo lo segregado en Israel tuyo será. 15 Todo primer fruto de la matriz de cualquier carne que ofrenden a YHWH, tanto de hombre como de animal, será tuyo; pero ciertamente redimirás al primogénito del hombre y al primogénito del animal impuro redimirás. 16 Los que han de ser redimidos, desde un mes los redimirás según su valuación, cinco shekels de plata del shekel sagrado; es veinte guera. 17 Pero el primogénito del buey o el primogénito de la oveja o el primogénito de la cabra no redimirás; son santos; su sangre la arrojarás sobre el Altar y harás que su grasa suba como humo, una ofrenda de fuego, un aroma agradable para YHWH. 18 Su carne será tuya; como el pecho de la agitación y el muslo derecho, será tuyo. 19 Todo lo que se separe de las santidades que los Hijos de Israel elevan para YHWH te lo he dado a ti y a tus hijos e hijas como porción eterna; es un pacto perpetuo de sal ante YHWH, contigo y con tu descendencia». 20 YHWH le dijo a Aarón: «En su Tierra no tendrás posesión y no tendrás una parte entre ellos; Yo soy tu parte y tu posesión entre los Hijos de Israel. 21 A los hijos de Leví, he aquí que les he dado todos los diezmos de Israel por posesión a cambio del servicio que realizan, el servicio de la Tienda de la Reunión, 22 para que los Hijos de Israel no vuelvan a acercarse a la Tienda de la Reunión y carguen con un pecado para morir. 23 El propio Levíta realizará el servicio de la Tienda de la Reunión y ellos cargarán con su iniquidad, es un decreto eterno para vuestras generaciones; y entre los Hijos de Israel no heredarán posesión. 24 Pues el diezmo que los Hijos de Israel le elevan a YHWH como un regalo se los he dado a los Levitas por posesión; por eso les dije: Entre los Hijos de Israel no heredarán posesión». 25 YHWH le habló a Moshé, diciendo: 26 «A los Levitas les hablarás y les dirás: cuando toméis de los Hijos de Israel el diezmo de ellos que os he dado por posesión vuestra, elevaréis de él un regalo a YHWH, un diezmo por un diezmo. 27 Vuestro regalo será considerado para vosotros como el cereal del granero y como el mosto de la tina. 28 Vosotros también elevaréis el regalo de YHWH de todos vuestros diezmos que aceptéis de los Hijos de Israel y daréis de él un regalo de YHWH a Aarón el Sacerdote. 29 De todos vuestros regalos elevaréis cada regalo de YHWH, de su mejor parte, su parte sagrada. 30 «Les dirás: cuando hayáis elevado lo mejor de él, será considerado para los Levitas como el cereal del granero y el mosto de la tina. 31 Podréis comerlo en todas partes, vosotros y vuestras familias, porque es un pago a vosotros a cambio de vuestro servicio en la Tienda de la Reunión. 32 No cargaréis con pecado a causa de él cuando elevéis su mejor parte; y las santidades de los Hijos de Israel no las profanaréis, para que no muráis».

 

 


PARASHÁ JUKAT

Capítulo 19

1 YHWH les habló a Moshé y a Aarón, diciendo: 2 «Éste es el decreto de la Torá que YHWH ha ordenado, diciendo: Háblales a los Hijos de Israel y ellos tomarán para ti una vaca completamente roja, que no tiene mácula, y sobre la cual no se ha ceñido el yugo. 3 Se la daréis a Eleazar el sacerdote; él la llevará afuera del campamento y alguien la sacrificará en su presencia. 4 Eleazar el sacerdote tomará un poco de su sangre con su dedo índice, y salpicará siete veces un poco de ella en dirección a la Tienda de la Reunión. 5 Alguien quemará la vaca ante sus ojos: su piel, su carne y su sangre, con su excremento quemará. 6 El sacerdote tomará madera de cedro, hisopo y hebra carmesí y los arrojará a la quema de la vaca. 7 El sacerdote sumergirá sus vestimentas y se sumergirá él mismo en agua, y luego podrá ingresar al campamento; y el sacerdote permanecerá impuro hasta el anochecer. 8 El que la queme sumergirá sus vestimentas y se sumergirá él mismo en agua; y quedará impuro hasta el anochecer. 9 El hombre puro reunirá la ceniza y la colocará fuera del campamento, en un lugar puro. Para la asamblea de Israel será un recordatorio para el agua del rociado; es para purificación. 10 El que recogió la ceniza de la vaca sumergirá sus vestimentas y quedará impuro hasta el anochecer. Será para los Hijos de Israel y para el extranjero que habita entre ellos un decreto eterno. 11 Todo el que toque el cadáver de cualquier ser humano será impuro durante siete días. 12 Se purificará con él al tercer día y al séptimo día será puro; pero si no se purificare al tercer día, entonces al séptimo día no quedará puro. 13 Todo el que toque el cuerpo de un ser humano que hubiere muerto y no se hubiere purificado, si hubiere impurificado el Tabernáculo de YHWH, esa persona será apartada de Israel; como el agua del rociado no fue arrojada sobre él, permanecerá impuro; su impureza está sobre él. 14 Ésta es la enseñanza concerniente al hombre que muriere en una tienda: todo lo que entre a la tienda y todo lo que hubiere en la tienda será impuro durante siete días. 15 Cualquier vasija abierta que no tiene tapa ajustada será impura. 16 En el campo abierto, todo el que toque a alguien que fue muerto por la espada o que murió, o un hueso humano o una tumba, será impuro durante siete días. 17 Tomarán para la persona impurificada un poco de las cenizas de la quema del animal de purificación y le colocarán encima agua de manantial en una vasija. 18 Un hombre puro tomará hisopo y lo mojará en el agua, y salpicará sobre la tienda, sobre todas las vasijas, sobre las personas que estaban allí y sobre el que tocó el hueso, o el que fue asesinado o el que murió, o sobre la tumba. 19 La persona pura salpicará sobre la persona impurificada al tercer día y al séptimo día, y lo purificará al séptimo día; luego sumergirá sus vestimentas y se sumergirá él mismo en agua, y se volverá puro al anochecer. 20 Pero el hombre que quede impuro y no se purifique si hubiere impurificado el Santuario de YHWH, esa persona será apartada del medio de su congregación; porque el agua del rociado no fue arrojada sobre él y está impuro. 21 Éste será para ellos un decreto eterno. Y el que salpique el agua de rociado, sumergirá sus vestimentas, y el que toque el agua del rociado será impuro hasta el anochecer. 22 Todo lo que toque la persona impura será impuro y la persona que lo toque será impura hasta el anochecer».

 

 

Capítulo 20

1 Los Hijos de Israel, toda la asamblea, llegaron al Desierto de Tzin en el mes primero, y el pueblo se estableció en Kadesh. Miriam murió allí y fue enterrada allí. 2 No había agua para la asamblea, y se reunieron en contra de Moshé y Aarón. 3 El pueblo tuvo una disputa con Moshé y habló, diciendo: «¡Si tan sólo hubiéramos perecido como perecieron nuestros hermanos ante YHWH! 4 ¿Por qué trajiste a la congregación de YHWH a este desierto para que muramos allí, nosotros y nuestros animales? 5 ¿Y por qué nos hiciste ascender de Egipto para traernos a este lugar malo? No es un lugar de semillas, ni higos, ni uvas, ni granadas; ¡y no hay agua para beber!». 6 Moshé y Aarón se alejaron de la presencia de la congregación hacia la entrada de la Tienda de la Reunión y cayeron sobre sus rostros. La gloria de YHWH apareció ante ellos. 7 YHWH habló a Moshé, diciendo: 8 «Toma la vara y reúne a la asamblea; tú y Aarón, tu hermano, y háblale a la roca ante sus ojos para que dé su agua. Sacaréis para ellos agua de la roca y daréis de beber a la asamblea y a sus animales». 9 Moshé tomó la vara de ante YHWH, tal como Él le había ordenado. 10 Moshé y Aarón reunieron a la congregación ante la roca y le dijeron: «Escuchad ahora, oh rebeldes, ¿sacaremos agua para vosotros de esta roca?». 11 Entonces Moshé alzó su brazo y golpeó la roca con su vara, dos veces; surgió agua en abundancia y bebieron la asamblea y sus animales. 12 YHWH les dijo a Moshé y a Aarón: «Porque no creísteis en Mí para santificarme a los ojos de los Hijos de Israel, por eso no traeréis a esta congregación a la Tierra que le he dado». 13 Son las aguas de la disputa, donde los Hijos de Israel tuvieron una disputa con YHWH y Él fue santificado por medio de ellas. 14 Moshé envió emisarios desde Kadesh al reino de Edom: «Así dijo tu hermano Israel: tú sabes todas las dificultades que nos han acaecido. 15 Nuestros antepasados descendieron a Egipto y nosotros habitamos en Egipto durante muchos años, y los egipcios nos hicieron mal a nosotros y a nuestros antepasados. 16 Nosotros clamamos ante YHWH y El oyó nuestra voz; envió un emisario y nos sacó de Egipto. Ahora he aquí que estamos en Kadesh, una ciudad al borde de vuestra frontera. 17 Déjanos pasar por vuestro territorio; no pasaremos por los campos ni por los viñedos, ni beberemos el agua de los pozos; por el camino del rey transitaremos, no nos desviaremos ni a la derecha ni a la izquierda, hasta que hayamos atravesado vuestra frontera.» 18 El rey de Edom le dijo: «No pasaréis por mí, ¡para que no me enfrente a ti con la espada!». 19 Los Hijos de Israel le dijeron: «Subiremos por el camino y si bebemos tu agua, nosotros o nuestros rebaños, pagaremos su precio. Sólo que nada de eso ocurrirá. Déjanos pasar a pie». 20 Él dijo: «¡No pasaréis!». Entonces Edom salió a enfrentarlos con una gran multitud y mano fuerte. 21 Y Edom se negó a dejar que Israel pasara por su frontera, e Israel se alejó de él. 22 Partieron de Kadesh y los Hijos de Israel llegaron, toda la asamblea, al Monte Hor. 23 YHWH les dijo a Moshé y a Aarón en el Monte Hor junto a la frontera de la tierra de Edom, diciendo: 24 «Aarón se reunirá con su pueblo, pues no entrará a la Tierra que les he dado a los Hijos de Israel, pues desafiasteis Mi palabra en las aguas de la disputa. 25 Toma a Aarón y su hijo Eleazar y tráelos a que suban al Monte Hor. 26 Despoja a Aarón de sus vestimentas y viste a su hijo Eleazar con ellas; Aarón se reunirá (con su pueblo) y morirá allí». 27 Moshé hizo tal como YHWH ordenó y ascendieron al Monte Hor ante los ojos de toda la asamblea. 28 Moshé le quitó las vestimentas a Aarón y vistió a su hijo Eleazar con ellas; entonces Aarón murió allí, en la cima del Monte, y Moshé y Eleazar descendieron de la montaña. 29 Cuando toda la asamblea vio que Aarón había perecido, lloraron a Aarón durante treinta días, toda la Casa de Israel.

 

 

Capítulo 21

1 El rey cananeo de Arad, que habitaba en el sur, oyó que Israel había venido por la ruta de los espías y luchó contra Israel y tomó un cautivo. 2 Israel le hizo un voto a YHWH y dijo: «Si Él entregare a este pueblo en mis manos, yo consagraré sus ciudades». 3 YHWH oyó la voz de Israel y entregó al cananeo, y los consagró a ellos y a sus ciudades. Llamó al lugar Jormá. 4 Se trasladaron del Monte Hor por la ruta del Mar Rojo para circundar la tierra de Edom y el espíritu del pueblo se impacientó en el camino. 5 El pueblo habló en contra de Dios y de Moshé: «¿Por qué nos trajisteis de Egipto para morir en este Desierto, pues no hay comida ni hay agua, y nuestra alma está hastiada de esta comida sin sustancia?». 6 Dios envió a las temibles serpientes en contra del pueblo y éstas mordieron al pueblo. Una gran multitud de Israel murió. 7 El pueblo vino ante Moshé y dijo: «Hemos pecado, pues hemos hablado en contra de YHWH y en contra de ti. Rézale a YHWH para que quite de nosotros la serpiente.» Moshé rezó por el pueblo. 8 YHWH le dijo a Moshé: «Hazte una serpiente temible y ponla sobre un mástil, y ocurrirá que todo el que fue mordido la mirará y vivirá». 9 Moshé hizo una serpiente de cobre y la colocó sobre el mástil; y ocurría que si la serpiente había mordido a un hombre, este miraba a la serpiente de cobre y vivía. 10 Los Hijos de Israel se trasladaron y acamparon en Ovot. 11 Se trasladaron de Ovot y acamparon en los pasajes desolados del desierto frente a Moab, hacia el sol saliente. 12 De allí se trasladaron y acamparon en el valle de Zered. 13 De allí se trasladaron y acamparon del otro lado de Arnon, que está en el desierto que sobresale de la frontera de los amorreos; pues Arnon es la frontera de Moab, entre Moab y el amorreo. 14 Por eso en el Libro de las Guerras de YHWH dice: El regalo del (Mar) Rojo y los arroyos de Arnon 15 la efusión de los ríos cuando viró para asentarse en Ar y se apoyó sobre la frontera de Moab 16 y de allí hacia la fuente, de la que YHWH le dijo a Moshé «Reúne al pueblo y les daré agua». 17 Entonces Israel cantó esta canción: Elévate, oh fuente, ¡anúncialo! 18 Pozo que cavaron los príncipes, que los nobles del pueblo excavaron a través de un legislador, con su vara. Un regalo del Desierto; 19 el regalo fue al valle, y del valle a las alturas, 20 y de las alturas al valle del campo de Moab, en la cima del pico, sobre la superficie del desierto. 21 Israel envió emisarios a Sijón, rey de los amorreos, diciendo 22 «Déjame pasar por tu tierra; no pasaremos por los campos ni los viñedos; no beberemos agua de la fuente; por el camino del rey iremos, hasta que atravesemos tu frontera». 23 Mas Sijón no dejó que Israel pasara por su frontera, y Sijón reunió a todo su pueblo y salió a enfrentarse a Israel en el Desierto. Llegó a Yahatz y libró batalla contra Israel. 24 Israel lo hirió con el filo de la espada y tomó posesión de su tierra, desde Arnon hasta Jabok, hasta los hijos de Amon, pues la frontera de los hijos de Amon era poderosa. 25 Israel tomó todas estas ciudades, e Israel se estableció en todas las ciudades amorreas, en Jeshbon y en todos sus suburbios. 26 Pues Jeshbon, era la ciudad de Sijón, rey de los amorreos; y había librado guerra contra el primer rey de Moab y había tomado toda la tierra que estaba en su poder, hasta Arnon. 27 Con referencia a esto los poetas solían decir: Venid a Jeshbon, que se construya y establezca como la ciudad de Sijón. 28 Pues un fuego ha surgido de Jeshbon, una llamarada de la ciudad de Sijón, y consumió a Ar de Moab, los amos de las alturas de Arnon. 29 Ay de ti, oh Moab, estás perdido, oh pueblo de Jemosh; Él hizo a tus hijos fugitivos y a tus hijas cautivas del rey de los amorreos, Sijón. 30 Su soberanía sobre Jeshbon se perdió, se quitó de Dibon, y hemos devastado a Nofáj, que llega hasta Medeba. 31 Israel se estableció en la tierra de los amorreos. 32 Moshé envió a espiar a Yazer y ellos conquistaron sus suburbios; y expulsó a los amorreos que allí había. 33 Y giraron y subieron por el camino de Bashan; Og, rey de Bashan, salió a enfrentarlos, él y todo su pueblo, a librar batalla en Edrei. 34 YHWH le dijo a Moshé: «No le temas, pues en tu mano lo he entregado a él, a todo su pueblo y a su tierra; harás con él como hiciste con Sijón, rey de los amorreos, quien habita en Jeshbon.» 35 Ellos lo atacaron a él a sus hijos, y a todo su pueblo, hasta que no quedó ningún sobreviviente, y ellos tomaron posesión de su tierra.

 

 

Capítulo 22

1 Los Hijos de Israel se trasladaron y acamparon en las planicies de Moab, sobre la orilla del Jordán, frente a Jericó.


PARASHÁ BALAK

Capítulo 22 (Continuación)

2 Balak ben Tzipor, vio todo lo que Israel le había hecho al amorreo. 3 Moab se asustó mucho del pueblo, porque era numeroso, y Moab sintió aversión por él. 4 Moab les dijo a los ancianos de Midián: «Ahora la congregación lamerá todo lo que nos rodea, igual que el buey lame la vegetación del campo». Balak ben Tzipor, era el rey de Moab en aquellos días. 5 Él envió mensajeros a Bilam ben Beor, a Petor, que está junto al río de la tierra de los miembros de su pueblo, para convocarlo, diciendo: «He aquí que un pueblo ha salido de Egipto, y he aquí que ha cubierto la faz de la tierra y se sienta frente a mí. 6 Ahora, por favor, ven y maldice a este pueblo por mí, pues es demasiado poderoso para mí; tal vez pueda atacarlo y expulsarlo de la tierra. Pues yo sé que aquel al que tú bendices es bendito y aquel al que tu maldices es maldito». 7 Los ancianos de Moab y los ancianos de Midián fueron con encantamientos en las manos; vinieron con Bilam y le dijeron las palabras de Balak. 8 Él les dijo: «Pasad la noche aquí y os daré una respuesta, según YHWH me hable». Así fue como los emisarios de Moab se quedaron con Bilam. 9 Dios vino a Bilam y le dijo: «¿Quiénes son estos hombres que están contigo?». 10 Bilam le dijo a Dios: «Balak ben Tzipor, rey de Moab, me envió a mí: 11 he aquí que el pueblo que sale de Egipto ha cubierto la faz de la tierra. Ahora ve y maldícelo por mí; tal vez pueda hacer guerra contra él y expulsarlo». 12 Dios le dijo a Bilam: «¡No irás con ellos! ¡No maldecirás al pueblo, pues es bendito!». 13 Bilam se levantó a la mañana y les dijo a los emisarios de Balak: «Id a vuestra tierra, pues YHWH Se niega a que yo vaya con vosotros». 14 Los emisarios de Moab se levantaron y vinieron a Balak y dijeron: «Bilam se negó a venir con nosotros». 15 Balak continuó enviando emisarios, cada vez de rango más y más alto. 16 Vinieron a Bilam y le dijeron: «Así dijo Balak ben Tzipor: No te abstengas de venir a mí, 17 pues te honraré grandemente y todo lo que me digas haré, y ahora ve y maldice a este pueblo por mí». 18 Bilam respondió y les dijo a los servidores de Balak: «Aún si Balak me diere todo su palacio de plata y de oro, no podré transgredir la palabra de YHWH, mi Dios, para hacer nada grande ni pequeño. 19 Y ahora, quedaros vosotros también aquí toda la noche y sabré que más me dirá YHWH». 20 Dios vino a Bilam de noche y le dijo: «Si los hombres vinieron a convocarte, levántate y ve con ellos, pero harás únicamente lo que te diré». 21 Bilam se levantó a la mañana y ensilló su asna y fue con los emisarios de Moab. 22 La ira de Dios se encendió porque se iba, y un ángel de YHWH se paró en el camino para impedirle el paso. Él cabalgaba en su asna y sus dos mozos iban con él. 23 La asna vio al ángel de YHWH parado en el camino con la espada empuñada en la mano y se alejó del camino y se fue al campo; entonces Bilam le dio un golpe a la asna para que volviera al camino. 24 El ángel de YHWH se paró en el sendero de los viñedos, una valla de este lado y una valla del otro lado. 25 La asna vio al ángel de YHWH y se apoyó sobre el muro, y presionó la pierna de Bilam contra el muro, y él continuó golpeándola. 26 El ángel de YHWH fue más allá y se paró en un sitio angosto, donde no había lugar para girar ni a la derecha ni a la izquierda. 27 La asna vio al ángel de YHWH y se agazapó bajo Bilam. La ira de Bilam se encendió y golpeó a la asna con la vara. 28 YHWH abrió la boca de la asna y esta le dijo a Bilam: «¿Qué fue lo que te hice para que me golpearas estas tres veces?». 29 Bilam le dijo a la asna: «¡Pues te burlaste de mí! ¡Si tan sólo tuviera ahora una espada en la mano, te hubiese matado!». 30 La asna le dijo a Bilam: «¿Acaso no soy tu asna sobre la que cabalgaste toda tu vida hasta este día? ¿Acostumbro hacerte tal cosa?». Él dijo: «No». 31 Entonces YHWH descubrió los ojos de Bilam y este vio al ángel de YHWH parado en el camino con la espada empuñada en la mano. Él inclinó la cabeza y se postró rostro a tierra. 32 El ángel de YHWH le dijo: «¿Por qué motivo golpeaste a tu asna esas tres veces? He aquí que salí a impedirte el paso, pues venías deprisa por el camino para oponerte a mí. 33 La asna me vio y se alejó de mí esas tres veces. Si no se hubiera alejado de mí, ¡hasta te habría matado a ti y habría dejado que ella viviera!». 34 Bilam le dijo al ángel de YHWH: «He pecado, pues no sabía que estabas parado frente a mí en el camino. Y ahora, si eso es malo a tus ojos, regresaré». 35 El ángel de YHWH le dijo a Bilam: «Ve con los hombres, pero dirás solamente la palabra que te diré». Entonces Bilam fue con los emisarios de Balak. 36 Balak oyó que había venido Bilam y fue hacia él a la ciudad de Moab, que está en la frontera de Arnon, que está en el borde de la frontera. 37 Balak le dijo a Bilam: «¿Acaso no te convoqué con urgencia? ¿Por qué no viniste a mí? ¿Acaso no soy capaz de honrarte?». 38 Bilam le dijo a Balak: «He aquí que ahora he venido a ti, ¿tengo yo poder de decir algo? Lo que Dios me ponga en la boca, eso diré». 39 Bilam fue con Balak y vinieron a Kiriat-Jutzot. 40 Balak sacrificó vacunos y ovejas y los envió a Bilam y a los emisarios que se hallaban con él. 41 Y ocurrió a la mañana que Balak tomó a Bilam y lo llevó a las alturas de Baal, y de allí vio el borde del pueblo.

 

 

Capítulo 23

1 Bilam le dijo a Balak: «Constrúyeme aquí siete altares y prepárame aquí siete toros y siete carneros». 2 Balak hizo tal como había dicho Bilam y ambos trajeron un toro y un carnero a cada altar. 3 Bilam le dijo a Balak: «Párate junto a tu ofrenda ígnea, mientras yo voy; tal vez YHWH Se me aparezca y me muestre algo que pueda decirte». Se fue solo. 4 Dios apareció ante Bilam y él le dijo: «He preparado los siete altares y traje un toro y un carnero a cada altar». 5 YHWH puso una frase en la boca de Bilam y dijo: «Regresa con Balak y así le dirás». 6 Él regresó a Balak y he aquí que este estaba parado junto a su ofrenda ígnea, él y todos los emisarios de Moab. 7 Proclamó su parábola y dijo: «Desde Aram, desde las montañas del este, Balak, rey de Moab, me condujo: Ven a maldecir a Yacov por mí, ven a traer ira sobre Israel. 8 ¿Cómo puedo maldecir? Dios no ha maldecido. ¿Cómo puedo causar enojo? YHWH no está enojado. 9 Pues desde sus orígenes, la veo igual que una roca, y desde las colinas la veo. He aquí que es un pueblo que habitará solitario y no será contado entre las demás naciones. 10 ¿Quién ha contado el polvo de Yacov o el número de un cuarto de Israel? ¡Que mi alma muera la muerte de un justo y que mi fin sea como el suyo!». 11 Balak le dijo a Bilam: «¡¿Qué me has hecho?! Para que maldigas a mi enemigo te traje, ¡pero he aquí que hasta lo has bendecido!». 12 Él habló y dijo: «¿Acaso no es verdad que lo que YHWH pone en mi boca, tengo la obligación de decir?». 13 Balak le dijo: «Ve ahora conmigo a un lugar diferente desde el cual los verás; pero verás su borde, no todo, y los maldecirás por mí desde allí.» 14 Lo llevó al campo de las atalayas, a la cima de la altura, y construyó siete altares y trajo un toro y un carnero sobre cada altar. 15 Le dijo a Balak: «Quédate aquí junto a tu ofrenda olá y yo recibiré una aparición». 16 YHWH apareció ante Bilam y puso una frase en su boca; y dijo: «Regresa con Balak y así le dirás». 17 Vino a él, y he aquí que este estaba parado junto a su ofrenda olá y los emisarios de Moab estaban con él. Balak le dijo: «¿Qué dijo YHWH?». 18 Bilam proclamó su parábola y dijo: «Párate erguido, oh Balak, y oye; préstame oídos, oh ben Tzipor: 19 Dios no es un hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se aplaque. ¿Habría Él de decir sin hacer o de hablar sin confirmar? 20 He aquí: he recibido (orden) de bendecir, Él ha bendecido y yo no he de contradecirlo. 21 Él no percibió iniquidad en Yacov, ni vio perversidad en Israel. YHWH su Dios está junto a él y la amistad del Rey está en él. 22 Es Dios El Que los trajo de Egipto con el poder de Su exaltación, 23 pues no hay adivinaciones en Yacov ni hechicería en Israel. Incluso ahora se dice a Yacov e Israel lo que ha obrado Dios. 24 He aquí que el pueblo se levantará como un cachorro de león y se elevará como un león; no se recostará hasta que consuma su presa y beba la sangre de la víctima». 25 Balak le dijo a Bilam: «¡No los maldices, ni tampoco los bendecirás!» 26 Bilam respondió y le dijo a Balak: «¿Acaso no te he hablado, diciendo: Lo que YHWH diga, eso haré?». 27 Balak le dijo a Bilam: «Ve ahora, te llevaré a un lugar diferente, tal vez sea correcto a los ojos de Dios que los maldigas por mí desde allí». 28 Balak llevó a Bilam a la cima de la altura que está sobre la faz del desierto. 29 Bilam le dijo a Balak: «Constrúyeme aquí siete altares y prepárame aquí siete toros y siete carneros». 30 Balak hizo tal como dijo Bilam y trajo un toro y un carnero a cada altar.

Capítulo 24

1 Bilam vio que era bueno a los ojos de YHWH bendecir a Israel, por lo que no fue como las otras veces hacia las adivinaciones, sino que dirigió su rostro hacia el Desierto. 2 Bilam alzó la vista y vio que Israel habitaba según sus tribus y el espíritu de Dios estuvo sobre él. 3 Proclamó su parábola y dijo: «Las palabras de Bilam ben Beor, las palabras del hombre del ojo abierto; 4 las palabras del que oye lo que dice Dios, el que ve la visión de Shadai, estando caído y con los ojos descubiertos: 5 Qué buenas son tus tiendas, oh Yacov, tus lugares de residencia, oh Israel; 6 que se extienden como arroyos, como jardines junto a un río, como áloes plantados por YHWH, como cedros junto al agua. 7 El agua emanará de sus pozos y su simiente estará junto a aguas abundantes. Su rey será exaltado sobre Agag y su reino será elevado. 8 Es Dios El Que lo sacó de Egipto, de acuerdo con el poder de Su exaltación. Él consumirá las naciones que lo oprimen y aplastan sus huesos, y sus flechas las atravesarán. 9 Se agazapó y se recostó como un león, como un cachorro de león, ¿quién puede pararlo? Los que te bendicen son bendecidos y los que te maldicen son malditos». 10 La ira de Balak se encendió contra Bilam y batió palmas. Balak le dijo a Bilam: «Para que maldijeras a mis enemigos te convoqué, y he aquí que los bendijiste continuamente estas tres veces. 11 Ahora huye a tu lugar. Dije que te honraría pero he aquí que YHWH te ha impedido el honor». 12 Bilam le dijo a Balak: «¿Acaso no les dije a tus emisarios, a los que enviaste a mí, diciendo: 13 Aun si Balak me diera todo su palacio de plata y de oro, no puedo transgredir la palabra de YHWH de hacer el bien o el mal por mi cuenta? Lo que YHWH diga, eso diré. 14 Y ahora, he aquí que me voy con mi pueblo. Ven, te aconsejaré lo que este pueblo le hará a tu pueblo en el Final de los Días». 15 Proclamó su parábola y dijo: «Las palabras de Bilam ben Beor, las palabras del hombre del ojo abierto. 16 Las palabras del que oye lo que dice Dios y conoce el conocimiento del Supremo, del que ve la visión de Shadai, estando caído y con los ojos descubiertos. 17 Lo veré, pero no ahora, lo miraré, pero no está cerca. Una estrella ha surgido de Yacov y un portador de cetro ha subido de Israel, y atravesará a los nobles de Moab y los hijos de Set. 18 Edom será una conquista y Seir será la conquista de sus enemigos, e Israel alcanzará el logro. 19 Uno de Yacov dominará y destruirá los restos de la ciudad». 20 Vio a Amalek y proclamó su parábola y dijo: «Amalek es la primera entre las naciones, pero su fin será la destrucción eterna». 21 Vio a los kenitas y proclamó su parábola, y dijo: «Fuerte es tu lugar de residencia y encrustado en una roca está tu nido. 22 Pues si los kenitas fueran arrasados, ¿hasta dónde Asiria podría tomarte cautivo?» 23 Proclamó su parábola y dijo: «Quién sobrevivirá cuando Él imponga a estos. 24 Grandes barcos de la costa de Kitim afligirán a Asiria y afligirán la otra orilla, pero él también será destruido para siempre». 25 Entonces Bilam se levantó y se fue y regresó a su lugar, y Balak también se fue por su camino.

Capítulo 25

1 Israel se estableció en los Shitim y el pueblo empezó a cometer adulterio con las hijas de Moab. 2 Ellas invitaban al pueblo a las fiestas de sus dioses; el pueblo comió y se postró ante sus dioses. 3 Israel se unió a Baal Peor, y la ira de YHWH se encendió contra Israel. 4 YHWH le dijo a Moshé: «Toma a todos los líderes del pueblo. Cuélgalos ante YHWH contra el sol y la ira ardiente de YHWH los alejará de Israel». 5 Moshé les dijo a los jueces de Israel: «Que cada hombre mate a los hombres suyos que se unieron a Baal Peor». 6 He aquí que un hombre de los Hijos de Israel vino y trajo una mujer midianita junto a sus hermanos, a la vista de Moshé y a la vista de toda la asamblea de los Hijos de Israel; y lloraron a la entrada de la Tienda de la Reunión. 7 Pinjas ben Eleazar ben Aarón el Sacerdote, vio y se paró en medio de la asamblea, y tomó una lanza en la mano. 8 Fue tras el israelita y entró a la tienda y los atravesó a ambos, al hombre israelita y a la mujer en su estómago, y la plaga cesó entre los Hijos de Israel. 9 Los que murieron en la plaga fueron veinticuatro mil.

 

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PARASHÁ SEMANAL: BALAK

Capítulo 16

1 Koraj ben Itzhar ben Kehat ben Leví, se separó junto con Datan y Aviram, hijos de Eliab y On ben Pelet, descendientes de Reuben. 2 Ellos se presentaron ante Moshé con doscientos cincuenta hombres de los Hijos de Israel, líderes de la asamblea convocados para la reunión, hombres de renombre. 3 Se unieron en contra de Moshé y en contra de Aarón y les dijeron: «¡Es demasiado para vosotros! Pues toda la asamblea, todos, son santos y YHWH está entre ellos; ¿por qué os eleváis por encima de la congregación de YHWH?». 4 Moshé oyó y se postró sobre su rostro. 5 Le habló a Koraj y a toda la asamblea, diciendo: «A la mañana YHWH hará conocer quién es Suyo y quién es el santo, y Él lo acercará a Sí Mismo, y a cualquiera que Él elija, Él lo acercará a Sí Mismo. 6 Haced esto: tomad para vosotros braseros, Koraj y toda su asamblea, 7 y colocad en ellos fuego y colocad sobre ellos incienso ante YHWH, mañana. Entonces el hombre a quien YHWH ha de elegir, él es el santo. ¡Es demasiado para vosotros, oh descendientes de Leví!». 8 Moshé le dijo a Koraj: «Oye ahora, oh descendientes de Leví: 9 ¿no os basta que el Dios de Israel os haya apartado de la asamblea de Israel para acercaros a Él, para realizar el servicio del Tabernáculo de YHWH y para pararos ante la asamblea para oficiarles? 10 Y Él te acercó a ti y a todos tus hermanos, descendientes de Leví, junto contigo. ¡Y aun así también pides el sacerdocio! 11 Por lo tanto, tú y toda tu asamblea que se une están en contra de YHWH. Y en cuanto a Aarón, ¿qué es él para que protestes en su contra?». 12 Moshé envió a convocar a Datan y Aviram, hijos de Eliab, mas ellos dijeron: «¡No subiremos! 13 ¿No basta con que nos hayas traído de una tierra en la que fluye la leche y la miel para que muramos en el Desierto, que aun así pretendes dominarnos, dominar todavía más? 14 Además, no nos trajiste a una tierra en la que fluye la leche y la miel, ni nos diste por posesión un campo o un viñedo. Aunque les saques los ojos a esos hombres, ¡no subiremos!». 15 Esto apenó a Moshé enormemente y le dijo a YHWH: «No gires hacia su ofrenda de regalo. No he tomado ni un solo asno suyo, ni he hecho mal siquiera a uno de ellos». 16 Moshé le dijo a Koraj: «Tú y toda tu asamblea, estad ante YHWH, tú, ellos y Aarón, mañana. 17 Que cada hombre tome su brasero y colocarás incienso sobre ellos y los traerás ante YHWH, cada hombre con su brasero: doscientos cincuenta braseros; y tú y Aarón, cada hombre con su brasero». 18 Entonces tomaron, cada hombre su brasero, y colocaron fuego en ellos y pusieron incienso en ellos; y se pararon en la entrada de la Tienda de la Reunión, con Moshé y Aarón. 19 Koraj reunió a toda la asamblea en la entrada de la Tienda de la Reunión y la gloria de YHWH apareció ante toda la asamblea. 20 YHWH les habló a Moshé y a Aarón, diciendo: 21 «¡Separaos de esta asamblea; y la destruiré en un instante!». 22 Ellos cayeron sobre sus rostros y dijeron: «Oh Dios, Dios de los espíritus de toda la carne, si un hombre pecare, ¿te enojarás con toda la asamblea?». 23 YHWH le habló a Moshé, diciendo: 24 «Háblale a la asamblea, diciendo, Levantaos de todo el contorno de los lugares de residencia de Koraj, Datan y Aviram». 25 Entonces Moshé se levantó y fue hacia Datan y Aviram, y los ancianos de Israel lo siguieron. 26 Él habló ante la asamblea, diciendo: «Alejaos ahora de cerca de las tiendas de estos malvados y no toquéis nada que sea suyo, para que no perezcáis a causa de todos sus pecados». 27 Entonces se levantaron de cerca de la residencia de Koraj, Datan y Aviram, de todo su contorno. Datan y Aviram salieron erguidos a la entrada de sus tiendas, con sus mujeres, hijos e infantes. 28 Dijo Moshé: «A través de esto sabréis que YHWH me ha enviado para realizar todos estos actos, que ello no salió de mi corazón. 29 Si éstos mueren como la muerte de todos los hombres y el destino de todos los hombres llega sobre ellos, entonces no es YHWH El Que me ha enviado. 30 Pero si YHWH creare un fenómeno y la tierra abriese su boca y se los tragase a ellos y a todo lo que es suyo, y descendieren vivos al pozo, ¡entonces sabréis que estos hombres han provocado a YHWH!». 31 Cuando acabó de decir todas estas palabras, el suelo que había debajo de ellos se abrió en dos. 32 La tierra abrió su boca y se los tragó a ellos y a todas sus casas, y a toda la gente que había junto a Koraj, y a toda su riqueza. 33 Y descendieron ellos y todo lo que poseían vivos al pozo, la tierra los cubrió y se perdieron de entre la congregación. 34 Todo Israel, que estaba alrededor de ellos, huyó ante su sonido, pues dijeron: «¡Que la tierra no nos trague a nosotros!». 35 Una llamarada surgió de YHWH y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrendaban el incienso.

 

 

Capítulo 17

1 YHWH le habló a Moshé, diciendo: 2 «Dile a Eleazar ben Aarón el Sacerdote, que levante los braseros de en medio del fuego, y arroje la llama, pues se han hecho santos. 3 En cuanto a los braseros de estos pecadores contra sus almas, labrarán con ellos láminas como cubierta para el Altar, pues los ofrendaron ante YHWH y por lo tanto se hicieron sagrados; serán una señal para los Hijos de Israel». 4 Eleazar el sacerdote tomó los braseros de cobre que habían ofrendado, los que fueron consumidos, y los labró como una cubierta para el Altar, 5 como un recordatorio a los Hijos de Israel, para que ningún extraño que no sea de la simiente de Aarón se acerque a elevar el humo del incienso ante YHWH, para que no sea como Koraj y su asamblea, tal como YHWH dijo acerca de él a través de Moshé. 6 Toda la asamblea de los Hijos de Israel se quejó al día siguiente contra Moshé y Aarón, diciendo: «¡Habéis matado a las personas de YHWH!». 7 Y ocurrió, cuando la asamblea se reunió contra Moshé y Aarón, que se dirigieron hacia la Tienda de la Reunión y he aquí que la nube la había cubierto y apareció la Gloria de YHWH. 8 Moshé y Aarón vinieron ante la Tienda de la Reunión. 9 YHWH le habló a Moshé, diciendo: 10 «¡Alejaos de esta asamblea y la destruiré en un instante!». Ellos cayeron sobre sus rostros. 11 Moshé le dijo a Aarón: «Toma el brasero y colócalo en el fuego sobre el Altar, y coloca incienso, y ve deprisa hacia la asamblea y procúrales expiación, pues la furia ha salido de la presencia de YHWH; ¡ha comenzado la plaga!». 12 Aarón tomó lo que Moshé le había dicho y corrió hacia el medio de la congregación, y he aquí que la plaga había comenzado en el pueblo. Colocó el incienso y procuró la expiación para el pueblo. 13 Se paró entre los muertos y los vivos, y la plaga fue controlada. 14 Los que murieron en la plaga fueron catorce mil setecientos, además de los que murieron por el tema de Koraj. 15 Aarón regresó con Moshé a la entrada de la Tienda de la Reunión y la plaga había sido controlada. 16 YHWH le habló a Moshé, diciendo: 17 «Háblales a los Hijos de Israel y toma de ellos una vara por cada casa paterna, de todos sus líderes, según sus casas paternas, doce varas en total; el nombre de cada hombre inscribirás en su vara. 18 Y el nombre de Aarón lo inscribirás en la vara de Leví, pues habrá una sola vara por la cabeza de su casa paterna. 19 Las colocarás en la Tienda de la Reunión delante del Testimonio, donde Yo Me reúno con vosotros. 20 Ocurrirá que el hombre al que Yo elija, su vara florecerá; así haré que cesen las quejas de los Hijos de Israel sobre Mí, las que se quejan ante vosotros». 21 Moshé les habló a los Hijos de Israel y todos sus líderes le dieron una vara por cada uno, una vara por cada líder, según sus casas paternas, doce varas; y la vara de Aarón se encontraba entre sus varas. 22 Moshé colocó las varas ante YHWH en la Tienda del Testimonio. 23 Al día siguiente, Moshé vino a la Tienda del Testimonio y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había florecido; le salieron brotes y frutos, y maduraron almendras. 24 Moshé trajo todas las varas de ante YHWH a todos los Hijos de Israel; ellos vieron y cada uno tomó su vara. 25 YHWH le dijo a Moshé: «Trae de vuelta la vara de Aarón ante el Testimonio, como un recordatorio, como señal para los rebeldes; que sus quejas cesen ante Mí para que no mueran». 26 Moshé hizo tal como YHWH le ordenó, así lo hizo. 27 Los Hijos de Israel le dijeron a Moshé, diciendo: «He aquí que perecemos, estamos perdidos, estamos todos perdidos. 28 Todos los que se acerquen al Tabernáculo de YHWH morirán. ¿Acaso alguna vez dejaremos de perecer?».

 

 

Capítulo 18

1 YHWH le dijo a Aarón: «Tú, tus hijos y la casa de tu padre cargarán juntos con la iniquidad del Santuario; y tú y tus hijos cargarán con la iniquidad de vuestro sacerdocio. 2 También a tus hermanos, la tribu de Leví, la tribu de tu padre, la acercarás a ti y ellos se unirán a ti y oficiarán para ti. Tú y tus hijos estarán ante la Tienda del Testimonio. 3 Ellos guardarán tu custodia y la custodia de toda la Tienda, pero a las sagradas vasijas y al Altar no se aproximarán, para que no mueran, tanto ellos como vosotros. 4 Se unirán a ti y guardarán la custodia de la Tienda de la Reunión para todo el servicio de la Tienda y el extraño no se os acercará. 5 Guardaréis la custodia del Santo y la custodia del Altar, y no habrá más ira contra los Hijos de Israel. 6 Y he aquí que Yo he tomado a tus hermanos los Levitas de entre los Hijos de Israel; a vosotros les son entregados como un regalo para YHWH, para realizar el servicio de la Tienda de la Reunión. 7 Tú y tus hijos guardarán vuestro sacerdocio en lo relativo a todo lo concerniente al Altar y dentro del Parojet, y serviréis; Yo entregué vuestro sacerdocio como un servicio que es un regalo, y cualquier extraño que se acerque morirá». 8 YHWH le habló a Aarón: «And, he aquí que Yo te he dado la guardia de Mis ofrendas elevadas, de todas las santidades de los Hijos de Israel; te las he dado a ti por distinción y a tus hijos por decreto eterno. 9 Esto será tuyo de lo más santo, del fuego: todas sus ofrendas, todas sus ofrendas vegetales, todos sus sacrificios expiatorios, todas sus ofrendas de culpa, aquello que ellos Me devuelven a Mí: como cosa santísima será tuya y de tus hijos. 10 En lo más santo las comeréis, cada varón la puede comer, será santa para ti. 11 Y esto será tuyo: lo que se separe de su regalo, de todos los servicios de agitación de los Hijos de Israel, te las he entregado a ti y a tus hijos e hijas contigo como porción eterna; todas las personas puras de tu casa podrán comerla. 12 Todo el mejor aceite y todo el mejor mosto y trigo, su primicia que darán a YHWH a ti te los doy. 13 Las primicias de todo lo que hay en su tierra que traerán a YHWH tuyas serán; toda persona pura de tu casa las comerá. 14 Todo lo segregado en Israel tuyo será. 15 Todo primer fruto de la matriz de cualquier carne que ofrenden a YHWH, tanto de hombre como de animal, será tuyo; pero ciertamente redimirás al primogénito del hombre y al primogénito del animal impuro redimirás. 16 Los que han de ser redimidos, desde un mes los redimirás según su valuación, cinco shekels de plata del shekel sagrado; es veinte guera. 17 Pero el primogénito del buey o el primogénito de la oveja o el primogénito de la cabra no redimirás; son santos; su sangre la arrojarás sobre el Altar y harás que su grasa suba como humo, una ofrenda de fuego, un aroma agradable para YHWH. 18 Su carne será tuya; como el pecho de la agitación y el muslo derecho, será tuyo. 19 Todo lo que se separe de las santidades que los Hijos de Israel elevan para YHWH te lo he dado a ti y a tus hijos e hijas como porción eterna; es un pacto perpetuo de sal ante YHWH, contigo y con tu descendencia». 20 YHWH le dijo a Aarón: «En su Tierra no tendrás posesión y no tendrás una parte entre ellos; Yo soy tu parte y tu posesión entre los Hijos de Israel. 21 A los hijos de Leví, he aquí que les he dado todos los diezmos de Israel por posesión a cambio del servicio que realizan, el servicio de la Tienda de la Reunión, 22 para que los Hijos de Israel no vuelvan a acercarse a la Tienda de la Reunión y carguen con un pecado para morir. 23 El propio Levíta realizará el servicio de la Tienda de la Reunión y ellos cargarán con su iniquidad, es un decreto eterno para vuestras generaciones; y entre los Hijos de Israel no heredarán posesión. 24 Pues el diezmo que los Hijos de Israel le elevan a YHWH como un regalo se los he dado a los Levitas por posesión; por eso les dije: Entre los Hijos de Israel no heredarán posesión». 25 YHWH le habló a Moshé, diciendo: 26 «A los Levitas les hablarás y les dirás: cuando toméis de los Hijos de Israel el diezmo de ellos que os he dado por posesión vuestra, elevaréis de él un regalo a YHWH, un diezmo por un diezmo. 27 Vuestro regalo será considerado para vosotros como el cereal del granero y como el mosto de la tina. 28 Vosotros también elevaréis el regalo de YHWH de todos vuestros diezmos que aceptéis de los Hijos de Israel y daréis de él un regalo de YHWH a Aarón el Sacerdote. 29 De todos vuestros regalos elevaréis cada regalo de YHWH, de su mejor parte, su parte sagrada. 30 «Les dirás: cuando hayáis elevado lo mejor de él, será considerado para los Levitas como el cereal del granero y el mosto de la tina. 31 Podréis comerlo en todas partes, vosotros y vuestras familias, porque es un pago a vosotros a cambio de vuestro servicio en la Tienda de la Reunión. 32 No cargaréis con pecado a causa de él cuando elevéis su mejor parte; y las santidades de los Hijos de Israel no las profanaréis, para que no muráis».

 

 


PARASHÁ JUKAT

Capítulo 19

1 YHWH les habló a Moshé y a Aarón, diciendo: 2 «Éste es el decreto de la Torá que YHWH ha ordenado, diciendo: Háblales a los Hijos de Israel y ellos tomarán para ti una vaca completamente roja, que no tiene mácula, y sobre la cual no se ha ceñido el yugo. 3 Se la daréis a Eleazar el sacerdote; él la llevará afuera del campamento y alguien la sacrificará en su presencia. 4 Eleazar el sacerdote tomará un poco de su sangre con su dedo índice, y salpicará siete veces un poco de ella en dirección a la Tienda de la Reunión. 5 Alguien quemará la vaca ante sus ojos: su piel, su carne y su sangre, con su excremento quemará. 6 El sacerdote tomará madera de cedro, hisopo y hebra carmesí y los arrojará a la quema de la vaca. 7 El sacerdote sumergirá sus vestimentas y se sumergirá él mismo en agua, y luego podrá ingresar al campamento; y el sacerdote permanecerá impuro hasta el anochecer. 8 El que la queme sumergirá sus vestimentas y se sumergirá él mismo en agua; y quedará impuro hasta el anochecer. 9 El hombre puro reunirá la ceniza y la colocará fuera del campamento, en un lugar puro. Para la asamblea de Israel será un recordatorio para el agua del rociado; es para purificación. 10 El que recogió la ceniza de la vaca sumergirá sus vestimentas y quedará impuro hasta el anochecer. Será para los Hijos de Israel y para el extranjero que habita entre ellos un decreto eterno. 11 Todo el que toque el cadáver de cualquier ser humano será impuro durante siete días. 12 Se purificará con él al tercer día y al séptimo día será puro; pero si no se purificare al tercer día, entonces al séptimo día no quedará puro. 13 Todo el que toque el cuerpo de un ser humano que hubiere muerto y no se hubiere purificado, si hubiere impurificado el Tabernáculo de YHWH, esa persona será apartada de Israel; como el agua del rociado no fue arrojada sobre él, permanecerá impuro; su impureza está sobre él. 14 Ésta es la enseñanza concerniente al hombre que muriere en una tienda: todo lo que entre a la tienda y todo lo que hubiere en la tienda será impuro durante siete días. 15 Cualquier vasija abierta que no tiene tapa ajustada será impura. 16 En el campo abierto, todo el que toque a alguien que fue muerto por la espada o que murió, o un hueso humano o una tumba, será impuro durante siete días. 17 Tomarán para la persona impurificada un poco de las cenizas de la quema del animal de purificación y le colocarán encima agua de manantial en una vasija. 18 Un hombre puro tomará hisopo y lo mojará en el agua, y salpicará sobre la tienda, sobre todas las vasijas, sobre las personas que estaban allí y sobre el que tocó el hueso, o el que fue asesinado o el que murió, o sobre la tumba. 19 La persona pura salpicará sobre la persona impurificada al tercer día y al séptimo día, y lo purificará al séptimo día; luego sumergirá sus vestimentas y se sumergirá él mismo en agua, y se volverá puro al anochecer. 20 Pero el hombre que quede impuro y no se purifique si hubiere impurificado el Santuario de YHWH, esa persona será apartada del medio de su congregación; porque el agua del rociado no fue arrojada sobre él y está impuro. 21 Éste será para ellos un decreto eterno. Y el que salpique el agua de rociado, sumergirá sus vestimentas, y el que toque el agua del rociado será impuro hasta el anochecer. 22 Todo lo que toque la persona impura será impuro y la persona que lo toque será impura hasta el anochecer».

 

 

Capítulo 20

1 Los Hijos de Israel, toda la asamblea, llegaron al Desierto de Tzin en el mes primero, y el pueblo se estableció en Kadesh. Miriam murió allí y fue enterrada allí. 2 No había agua para la asamblea, y se reunieron en contra de Moshé y Aarón. 3 El pueblo tuvo una disputa con Moshé y habló, diciendo: «¡Si tan sólo hubiéramos perecido como perecieron nuestros hermanos ante YHWH! 4 ¿Por qué trajiste a la congregación de YHWH a este desierto para que muramos allí, nosotros y nuestros animales? 5 ¿Y por qué nos hiciste ascender de Egipto para traernos a este lugar malo? No es un lugar de semillas, ni higos, ni uvas, ni granadas; ¡y no hay agua para beber!». 6 Moshé y Aarón se alejaron de la presencia de la congregación hacia la entrada de la Tienda de la Reunión y cayeron sobre sus rostros. La gloria de YHWH apareció ante ellos. 7 YHWH habló a Moshé, diciendo: 8 «Toma la vara y reúne a la asamblea; tú y Aarón, tu hermano, y háblale a la roca ante sus ojos para que dé su agua. Sacaréis para ellos agua de la roca y daréis de beber a la asamblea y a sus animales». 9 Moshé tomó la vara de ante YHWH, tal como Él le había ordenado. 10 Moshé y Aarón reunieron a la congregación ante la roca y le dijeron: «Escuchad ahora, oh rebeldes, ¿sacaremos agua para vosotros de esta roca?». 11 Entonces Moshé alzó su brazo y golpeó la roca con su vara, dos veces; surgió agua en abundancia y bebieron la asamblea y sus animales. 12 YHWH les dijo a Moshé y a Aarón: «Porque no creísteis en Mí para santificarme a los ojos de los Hijos de Israel, por eso no traeréis a esta congregación a la Tierra que le he dado». 13 Son las aguas de la disputa, donde los Hijos de Israel tuvieron una disputa con YHWH y Él fue santificado por medio de ellas. 14 Moshé envió emisarios desde Kadesh al reino de Edom: «Así dijo tu hermano Israel: tú sabes todas las dificultades que nos han acaecido. 15 Nuestros antepasados descendieron a Egipto y nosotros habitamos en Egipto durante muchos años, y los egipcios nos hicieron mal a nosotros y a nuestros antepasados. 16 Nosotros clamamos ante YHWH y El oyó nuestra voz; envió un emisario y nos sacó de Egipto. Ahora he aquí que estamos en Kadesh, una ciudad al borde de vuestra frontera. 17 Déjanos pasar por vuestro territorio; no pasaremos por los campos ni por los viñedos, ni beberemos el agua de los pozos; por el camino del rey transitaremos, no nos desviaremos ni a la derecha ni a la izquierda, hasta que hayamos atravesado vuestra frontera.» 18 El rey de Edom le dijo: «No pasaréis por mí, ¡para que no me enfrente a ti con la espada!». 19 Los Hijos de Israel le dijeron: «Subiremos por el camino y si bebemos tu agua, nosotros o nuestros rebaños, pagaremos su precio. Sólo que nada de eso ocurrirá. Déjanos pasar a pie». 20 Él dijo: «¡No pasaréis!». Entonces Edom salió a enfrentarlos con una gran multitud y mano fuerte. 21 Y Edom se negó a dejar que Israel pasara por su frontera, e Israel se alejó de él. 22 Partieron de Kadesh y los Hijos de Israel llegaron, toda la asamblea, al Monte Hor. 23 YHWH les dijo a Moshé y a Aarón en el Monte Hor junto a la frontera de la tierra de Edom, diciendo: 24 «Aarón se reunirá con su pueblo, pues no entrará a la Tierra que les he dado a los Hijos de Israel, pues desafiasteis Mi palabra en las aguas de la disputa. 25 Toma a Aarón y su hijo Eleazar y tráelos a que suban al Monte Hor. 26 Despoja a Aarón de sus vestimentas y viste a su hijo Eleazar con ellas; Aarón se reunirá (con su pueblo) y morirá allí». 27 Moshé hizo tal como YHWH ordenó y ascendieron al Monte Hor ante los ojos de toda la asamblea. 28 Moshé le quitó las vestimentas a Aarón y vistió a su hijo Eleazar con ellas; entonces Aarón murió allí, en la cima del Monte, y Moshé y Eleazar descendieron de la montaña. 29 Cuando toda la asamblea vio que Aarón había perecido, lloraron a Aarón durante treinta días, toda la Casa de Israel.

 

 

Capítulo 21

1 El rey cananeo de Arad, que habitaba en el sur, oyó que Israel había venido por la ruta de los espías y luchó contra Israel y tomó un cautivo. 2 Israel le hizo un voto a YHWH y dijo: «Si Él entregare a este pueblo en mis manos, yo consagraré sus ciudades». 3 YHWH oyó la voz de Israel y entregó al cananeo, y los consagró a ellos y a sus ciudades. Llamó al lugar Jormá. 4 Se trasladaron del Monte Hor por la ruta del Mar Rojo para circundar la tierra de Edom y el espíritu del pueblo se impacientó en el camino. 5 El pueblo habló en contra de Dios y de Moshé: «¿Por qué nos trajisteis de Egipto para morir en este Desierto, pues no hay comida ni hay agua, y nuestra alma está hastiada de esta comida sin sustancia?». 6 Dios envió a las temibles serpientes en contra del pueblo y éstas mordieron al pueblo. Una gran multitud de Israel murió. 7 El pueblo vino ante Moshé y dijo: «Hemos pecado, pues hemos hablado en contra de YHWH y en contra de ti. Rézale a YHWH para que quite de nosotros la serpiente.» Moshé rezó por el pueblo. 8 YHWH le dijo a Moshé: «Hazte una serpiente temible y ponla sobre un mástil, y ocurrirá que todo el que fue mordido la mirará y vivirá». 9 Moshé hizo una serpiente de cobre y la colocó sobre el mástil; y ocurría que si la serpiente había mordido a un hombre, este miraba a la serpiente de cobre y vivía. 10 Los Hijos de Israel se trasladaron y acamparon en Ovot. 11 Se trasladaron de Ovot y acamparon en los pasajes desolados del desierto frente a Moab, hacia el sol saliente. 12 De allí se trasladaron y acamparon en el valle de Zered. 13 De allí se trasladaron y acamparon del otro lado de Arnon, que está en el desierto que sobresale de la frontera de los amorreos; pues Arnon es la frontera de Moab, entre Moab y el amorreo. 14 Por eso en el Libro de las Guerras de YHWH dice: El regalo del (Mar) Rojo y los arroyos de Arnon 15 la efusión de los ríos cuando viró para asentarse en Ar y se apoyó sobre la frontera de Moab 16 y de allí hacia la fuente, de la que YHWH le dijo a Moshé «Reúne al pueblo y les daré agua». 17 Entonces Israel cantó esta canción: Elévate, oh fuente, ¡anúncialo! 18 Pozo que cavaron los príncipes, que los nobles del pueblo excavaron a través de un legislador, con su vara. Un regalo del Desierto; 19 el regalo fue al valle, y del valle a las alturas, 20 y de las alturas al valle del campo de Moab, en la cima del pico, sobre la superficie del desierto. 21 Israel envió emisarios a Sijón, rey de los amorreos, diciendo 22 «Déjame pasar por tu tierra; no pasaremos por los campos ni los viñedos; no beberemos agua de la fuente; por el camino del rey iremos, hasta que atravesemos tu frontera». 23 Mas Sijón no dejó que Israel pasara por su frontera, y Sijón reunió a todo su pueblo y salió a enfrentarse a Israel en el Desierto. Llegó a Yahatz y libró batalla contra Israel. 24 Israel lo hirió con el filo de la espada y tomó posesión de su tierra, desde Arnon hasta Jabok, hasta los hijos de Amon, pues la frontera de los hijos de Amon era poderosa. 25 Israel tomó todas estas ciudades, e Israel se estableció en todas las ciudades amorreas, en Jeshbon y en todos sus suburbios. 26 Pues Jeshbon, era la ciudad de Sijón, rey de los amorreos; y había librado guerra contra el primer rey de Moab y había tomado toda la tierra que estaba en su poder, hasta Arnon. 27 Con referencia a esto los poetas solían decir: Venid a Jeshbon, que se construya y establezca como la ciudad de Sijón. 28 Pues un fuego ha surgido de Jeshbon, una llamarada de la ciudad de Sijón, y consumió a Ar de Moab, los amos de las alturas de Arnon. 29 Ay de ti, oh Moab, estás perdido, oh pueblo de Jemosh; Él hizo a tus hijos fugitivos y a tus hijas cautivas del rey de los amorreos, Sijón. 30 Su soberanía sobre Jeshbon se perdió, se quitó de Dibon, y hemos devastado a Nofáj, que llega hasta Medeba. 31 Israel se estableció en la tierra de los amorreos. 32 Moshé envió a espiar a Yazer y ellos conquistaron sus suburbios; y expulsó a los amorreos que allí había. 33 Y giraron y subieron por el camino de Bashan; Og, rey de Bashan, salió a enfrentarlos, él y todo su pueblo, a librar batalla en Edrei. 34 YHWH le dijo a Moshé: «No le temas, pues en tu mano lo he entregado a él, a todo su pueblo y a su tierra; harás con él como hiciste con Sijón, rey de los amorreos, quien habita en Jeshbon.» 35 Ellos lo atacaron a él a sus hijos, y a todo su pueblo, hasta que no quedó ningún sobreviviente, y ellos tomaron posesión de su tierra.

 

 

Capítulo 22

1 Los Hijos de Israel se trasladaron y acamparon en las planicies de Moab, sobre la orilla del Jordán, frente a Jericó.


PARASHÁ BALAK

Capítulo 22 (Continuación)

2 Balak ben Tzipor, vio todo lo que Israel le había hecho al amorreo. 3 Moab se asustó mucho del pueblo, porque era numeroso, y Moab sintió aversión por él. 4 Moab les dijo a los ancianos de Midián: «Ahora la congregación lamerá todo lo que nos rodea, igual que el buey lame la vegetación del campo». Balak ben Tzipor, era el rey de Moab en aquellos días. 5 Él envió mensajeros a Bilam ben Beor, a Petor, que está junto al río de la tierra de los miembros de su pueblo, para convocarlo, diciendo: «He aquí que un pueblo ha salido de Egipto, y he aquí que ha cubierto la faz de la tierra y se sienta frente a mí. 6 Ahora, por favor, ven y maldice a este pueblo por mí, pues es demasiado poderoso para mí; tal vez pueda atacarlo y expulsarlo de la tierra. Pues yo sé que aquel al que tú bendices es bendito y aquel al que tu maldices es maldito». 7 Los ancianos de Moab y los ancianos de Midián fueron con encantamientos en las manos; vinieron con Bilam y le dijeron las palabras de Balak. 8 Él les dijo: «Pasad la noche aquí y os daré una respuesta, según YHWH me hable». Así fue como los emisarios de Moab se quedaron con Bilam. 9 Dios vino a Bilam y le dijo: «¿Quiénes son estos hombres que están contigo?». 10 Bilam le dijo a Dios: «Balak ben Tzipor, rey de Moab, me envió a mí: 11 he aquí que el pueblo que sale de Egipto ha cubierto la faz de la tierra. Ahora ve y maldícelo por mí; tal vez pueda hacer guerra contra él y expulsarlo». 12 Dios le dijo a Bilam: «¡No irás con ellos! ¡No maldecirás al pueblo, pues es bendito!». 13 Bilam se levantó a la mañana y les dijo a los emisarios de Balak: «Id a vuestra tierra, pues YHWH Se niega a que yo vaya con vosotros». 14 Los emisarios de Moab se levantaron y vinieron a Balak y dijeron: «Bilam se negó a venir con nosotros». 15 Balak continuó enviando emisarios, cada vez de rango más y más alto. 16 Vinieron a Bilam y le dijeron: «Así dijo Balak ben Tzipor: No te abstengas de venir a mí, 17 pues te honraré grandemente y todo lo que me digas haré, y ahora ve y maldice a este pueblo por mí». 18 Bilam respondió y les dijo a los servidores de Balak: «Aún si Balak me diere todo su palacio de plata y de oro, no podré transgredir la palabra de YHWH, mi Dios, para hacer nada grande ni pequeño. 19 Y ahora, quedaros vosotros también aquí toda la noche y sabré que más me dirá YHWH». 20 Dios vino a Bilam de noche y le dijo: «Si los hombres vinieron a convocarte, levántate y ve con ellos, pero harás únicamente lo que te diré». 21 Bilam se levantó a la mañana y ensilló su asna y fue con los emisarios de Moab. 22 La ira de Dios se encendió porque se iba, y un ángel de YHWH se paró en el camino para impedirle el paso. Él cabalgaba en su asna y sus dos mozos iban con él. 23 La asna vio al ángel de YHWH parado en el camino con la espada empuñada en la mano y se alejó del camino y se fue al campo; entonces Bilam le dio un golpe a la asna para que volviera al camino. 24 El ángel de YHWH se paró en el sendero de los viñedos, una valla de este lado y una valla del otro lado. 25 La asna vio al ángel de YHWH y se apoyó sobre el muro, y presionó la pierna de Bilam contra el muro, y él continuó golpeándola. 26 El ángel de YHWH fue más allá y se paró en un sitio angosto, donde no había lugar para girar ni a la derecha ni a la izquierda. 27 La asna vio al ángel de YHWH y se agazapó bajo Bilam. La ira de Bilam se encendió y golpeó a la asna con la vara. 28 YHWH abrió la boca de la asna y esta le dijo a Bilam: «¿Qué fue lo que te hice para que me golpearas estas tres veces?». 29 Bilam le dijo a la asna: «¡Pues te burlaste de mí! ¡Si tan sólo tuviera ahora una espada en la mano, te hubiese matado!». 30 La asna le dijo a Bilam: «¿Acaso no soy tu asna sobre la que cabalgaste toda tu vida hasta este día? ¿Acostumbro hacerte tal cosa?». Él dijo: «No». 31 Entonces YHWH descubrió los ojos de Bilam y este vio al ángel de YHWH parado en el camino con la espada empuñada en la mano. Él inclinó la cabeza y se postró rostro a tierra. 32 El ángel de YHWH le dijo: «¿Por qué motivo golpeaste a tu asna esas tres veces? He aquí que salí a impedirte el paso, pues venías deprisa por el camino para oponerte a mí. 33 La asna me vio y se alejó de mí esas tres veces. Si no se hubiera alejado de mí, ¡hasta te habría matado a ti y habría dejado que ella viviera!». 34 Bilam le dijo al ángel de YHWH: «He pecado, pues no sabía que estabas parado frente a mí en el camino. Y ahora, si eso es malo a tus ojos, regresaré». 35 El ángel de YHWH le dijo a Bilam: «Ve con los hombres, pero dirás solamente la palabra que te diré». Entonces Bilam fue con los emisarios de Balak. 36 Balak oyó que había venido Bilam y fue hacia él a la ciudad de Moab, que está en la frontera de Arnon, que está en el borde de la frontera. 37 Balak le dijo a Bilam: «¿Acaso no te convoqué con urgencia? ¿Por qué no viniste a mí? ¿Acaso no soy capaz de honrarte?». 38 Bilam le dijo a Balak: «He aquí que ahora he venido a ti, ¿tengo yo poder de decir algo? Lo que Dios me ponga en la boca, eso diré». 39 Bilam fue con Balak y vinieron a Kiriat-Jutzot. 40 Balak sacrificó vacunos y ovejas y los envió a Bilam y a los emisarios que se hallaban con él. 41 Y ocurrió a la mañana que Balak tomó a Bilam y lo llevó a las alturas de Baal, y de allí vio el borde del pueblo.

 

 

Capítulo 23

1 Bilam le dijo a Balak: «Constrúyeme aquí siete altares y prepárame aquí siete toros y siete carneros». 2 Balak hizo tal como había dicho Bilam y ambos trajeron un toro y un carnero a cada altar. 3 Bilam le dijo a Balak: «Párate junto a tu ofrenda ígnea, mientras yo voy; tal vez YHWH Se me aparezca y me muestre algo que pueda decirte». Se fue solo. 4 Dios apareció ante Bilam y él le dijo: «He preparado los siete altares y traje un toro y un carnero a cada altar». 5 YHWH puso una frase en la boca de Bilam y dijo: «Regresa con Balak y así le dirás». 6 Él regresó a Balak y he aquí que este estaba parado junto a su ofrenda ígnea, él y todos los emisarios de Moab. 7 Proclamó su parábola y dijo: «Desde Aram, desde las montañas del este, Balak, rey de Moab, me condujo: Ven a maldecir a Yacov por mí, ven a traer ira sobre Israel. 8 ¿Cómo puedo maldecir? Dios no ha maldecido. ¿Cómo puedo causar enojo? YHWH no está enojado. 9 Pues desde sus orígenes, la veo igual que una roca, y desde las colinas la veo. He aquí que es un pueblo que habitará solitario y no será contado entre las demás naciones. 10 ¿Quién ha contado el polvo de Yacov o el número de un cuarto de Israel? ¡Que mi alma muera la muerte de un justo y que mi fin sea como el suyo!». 11 Balak le dijo a Bilam: «¡¿Qué me has hecho?! Para que maldigas a mi enemigo te traje, ¡pero he aquí que hasta lo has bendecido!». 12 Él habló y dijo: «¿Acaso no es verdad que lo que YHWH pone en mi boca, tengo la obligación de decir?». 13 Balak le dijo: «Ve ahora conmigo a un lugar diferente desde el cual los verás; pero verás su borde, no todo, y los maldecirás por mí desde allí.» 14 Lo llevó al campo de las atalayas, a la cima de la altura, y construyó siete altares y trajo un toro y un carnero sobre cada altar. 15 Le dijo a Balak: «Quédate aquí junto a tu ofrenda olá y yo recibiré una aparición». 16 YHWH apareció ante Bilam y puso una frase en su boca; y dijo: «Regresa con Balak y así le dirás». 17 Vino a él, y he aquí que este estaba parado junto a su ofrenda olá y los emisarios de Moab estaban con él. Balak le dijo: «¿Qué dijo YHWH?». 18 Bilam proclamó su parábola y dijo: «Párate erguido, oh Balak, y oye; préstame oídos, oh ben Tzipor: 19 Dios no es un hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se aplaque. ¿Habría Él de decir sin hacer o de hablar sin confirmar? 20 He aquí: he recibido (orden) de bendecir, Él ha bendecido y yo no he de contradecirlo. 21 Él no percibió iniquidad en Yacov, ni vio perversidad en Israel. YHWH su Dios está junto a él y la amistad del Rey está en él. 22 Es Dios El Que los trajo de Egipto con el poder de Su exaltación, 23 pues no hay adivinaciones en Yacov ni hechicería en Israel. Incluso ahora se dice a Yacov e Israel lo que ha obrado Dios. 24 He aquí que el pueblo se levantará como un cachorro de león y se elevará como un león; no se recostará hasta que consuma su presa y beba la sangre de la víctima». 25 Balak le dijo a Bilam: «¡No los maldices, ni tampoco los bendecirás!» 26 Bilam respondió y le dijo a Balak: «¿Acaso no te he hablado, diciendo: Lo que YHWH diga, eso haré?». 27 Balak le dijo a Bilam: «Ve ahora, te llevaré a un lugar diferente, tal vez sea correcto a los ojos de Dios que los maldigas por mí desde allí». 28 Balak llevó a Bilam a la cima de la altura que está sobre la faz del desierto. 29 Bilam le dijo a Balak: «Constrúyeme aquí siete altares y prepárame aquí siete toros y siete carneros». 30 Balak hizo tal como dijo Bilam y trajo un toro y un carnero a cada altar.

Capítulo 24

1 Bilam vio que era bueno a los ojos de YHWH bendecir a Israel, por lo que no fue como las otras veces hacia las adivinaciones, sino que dirigió su rostro hacia el Desierto. 2 Bilam alzó la vista y vio que Israel habitaba según sus tribus y el espíritu de Dios estuvo sobre él. 3 Proclamó su parábola y dijo: «Las palabras de Bilam ben Beor, las palabras del hombre del ojo abierto; 4 las palabras del que oye lo que dice Dios, el que ve la visión de Shadai, estando caído y con los ojos descubiertos: 5 Qué buenas son tus tiendas, oh Yacov, tus lugares de residencia, oh Israel; 6 que se extienden como arroyos, como jardines junto a un río, como áloes plantados por YHWH, como cedros junto al agua. 7 El agua emanará de sus pozos y su simiente estará junto a aguas abundantes. Su rey será exaltado sobre Agag y su reino será elevado. 8 Es Dios El Que lo sacó de Egipto, de acuerdo con el poder de Su exaltación. Él consumirá las naciones que lo oprimen y aplastan sus huesos, y sus flechas las atravesarán. 9 Se agazapó y se recostó como un león, como un cachorro de león, ¿quién puede pararlo? Los que te bendicen son bendecidos y los que te maldicen son malditos». 10 La ira de Balak se encendió contra Bilam y batió palmas. Balak le dijo a Bilam: «Para que maldijeras a mis enemigos te convoqué, y he aquí que los bendijiste continuamente estas tres veces. 11 Ahora huye a tu lugar. Dije que te honraría pero he aquí que YHWH te ha impedido el honor». 12 Bilam le dijo a Balak: «¿Acaso no les dije a tus emisarios, a los que enviaste a mí, diciendo: 13 Aun si Balak me diera todo su palacio de plata y de oro, no puedo transgredir la palabra de YHWH de hacer el bien o el mal por mi cuenta? Lo que YHWH diga, eso diré. 14 Y ahora, he aquí que me voy con mi pueblo. Ven, te aconsejaré lo que este pueblo le hará a tu pueblo en el Final de los Días». 15 Proclamó su parábola y dijo: «Las palabras de Bilam ben Beor, las palabras del hombre del ojo abierto. 16 Las palabras del que oye lo que dice Dios y conoce el conocimiento del Supremo, del que ve la visión de Shadai, estando caído y con los ojos descubiertos. 17 Lo veré, pero no ahora, lo miraré, pero no está cerca. Una estrella ha surgido de Yacov y un portador de cetro ha subido de Israel, y atravesará a los nobles de Moab y los hijos de Set. 18 Edom será una conquista y Seir será la conquista de sus enemigos, e Israel alcanzará el logro. 19 Uno de Yacov dominará y destruirá los restos de la ciudad». 20 Vio a Amalek y proclamó su parábola y dijo: «Amalek es la primera entre las naciones, pero su fin será la destrucción eterna». 21 Vio a los kenitas y proclamó su parábola, y dijo: «Fuerte es tu lugar de residencia y encrustado en una roca está tu nido. 22 Pues si los kenitas fueran arrasados, ¿hasta dónde Asiria podría tomarte cautivo?» 23 Proclamó su parábola y dijo: «Quién sobrevivirá cuando Él imponga a estos. 24 Grandes barcos de la costa de Kitim afligirán a Asiria y afligirán la otra orilla, pero él también será destruido para siempre». 25 Entonces Bilam se levantó y se fue y regresó a su lugar, y Balak también se fue por su camino.

Capítulo 25

1 Israel se estableció en los Shitim y el pueblo empezó a cometer adulterio con las hijas de Moab. 2 Ellas invitaban al pueblo a las fiestas de sus dioses; el pueblo comió y se postró ante sus dioses. 3 Israel se unió a Baal Peor, y la ira de YHWH se encendió contra Israel. 4 YHWH le dijo a Moshé: «Toma a todos los líderes del pueblo. Cuélgalos ante YHWH contra el sol y la ira ardiente de YHWH los alejará de Israel». 5 Moshé les dijo a los jueces de Israel: «Que cada hombre mate a los hombres suyos que se unieron a Baal Peor». 6 He aquí que un hombre de los Hijos de Israel vino y trajo una mujer midianita junto a sus hermanos, a la vista de Moshé y a la vista de toda la asamblea de los Hijos de Israel; y lloraron a la entrada de la Tienda de la Reunión. 7 Pinjas ben Eleazar ben Aarón el Sacerdote, vio y se paró en medio de la asamblea, y tomó una lanza en la mano. 8 Fue tras el israelita y entró a la tienda y los atravesó a ambos, al hombre israelita y a la mujer en su estómago, y la plaga cesó entre los Hijos de Israel. 9 Los que murieron en la plaga fueron veinticuatro mil.

 

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